Hola mis amados lectores ando emocionada por muchas cosas, pero la primordial de ellas definitivamente es que este fic tiene una respuesta muy positiva en mi público jaja sinceramente la relación de KaraIchi en la que estoy trabajando me deja muy emocionada de que ustedes lo lean, porque se pondrá más y más bueno.
Como siempre los invito a leer mis demás trabajos, y a comentar siendo respetuosos.
Disfrútenlo
YYY
Capítulo 6. Chaton noir
Para Karamatsu siempre fue difícil el tema del amor. No es que le huyera, pero este parecía ser el que huía de él.
Incluso el amor de sus padres, pero cierto es que ese tema no es algo que le guste recordar, por lo que en esta ocasión no pensara mucho en ello.
El punto aquí era que aunque le gustaría tener al dulce muchacho de ojos morados acorralado contra la pared suspirando su nombre, ya suficiente sentía que hacia dándole las rosas, sentándose cerca suyo, cantándole, dedicándole poemas, seguía sin saber exactamente qué era lo que había roto el alma del pobre chico, pero lo que si sabía era que se veía más recuperado y se sentía bien creyendo que tal vez era parte de eso.
Pero el problema aquí radica en que quería mucho más que eso.
Quería invitarlo a salir, un lugar diferente a la cafetería, incluso poder ir a visitarlo de vez en cuando a la universidad, que el muchacho de cabello despeinado aprendiera a disfrutar otras cosas aparte de lo mismo de siempre, Karamatsu no hubiera dudado en el pasado en eso de hacer un movimiento, pero en este caso era diferente por muchos motivos. El primordial es que iban lento.
En parte por decisión del mismo extranjero, y en parte porque el mismo Ichimatsu parecía reacio a cooperar para que la relación fluyera de una forma más natural, siempre que sentía que finalmente hacia un progreso, al poco rato sentía que podría haber logrado un progreso pero pasaría un buen rato antes de poder hacer otro, lograr algo con el chico era equivalente a encontrar un oasis en el desierto.
Al francés jamás ha tenido la oportunidad de que algo se le de forma fácil, está acostumbrado a esa situación donde todo se complica y tiene que trabajar el doble por lo que le interesa. Y el de ojos morados le interesa. Mucho. Sin embargo parece que esto no progresa si no es él mismo quien le da un empujón a todo esto.
Eso o implorar un milagro, lo que no le parece muy adecuado, decidido, salió de la cafetería a dar un nuevo paso hacia Ichimatsu.
YYY
Ichimatsu es consciente de lo mucho que el francés se esfuerza por él, lo terco y estúpido que se comporta tratando de apoyarlo aunque se conocen relativamente poco y lo mucho que aunque odie admitirlo, eso significa para él.
Aun así a veces siente que pese a que lo trate bien, le haga conversaciones y demás cosas, el extranjero suele ser algo superficial en sus pláticas, jamás le cuenta cosas realmente interesantes o personales, él tampoco lo hace, pero Ichimatsu siente que es más obvio de su parte que la de Karamatsu el hecho de no tener conversaciones profundas e íntimas.
Sonaría estúpido y descabellado, pero realmente deseaba conocerlo más, quería saber sus secretos, su pasado, sus miedos, sus pasiones, todo lo que él es, quiere conocerlo no solo como el dolorosamente perfecto hombre que le prepara café, contrario a sus propios instintos y llamados internos que le dicen que mientras menos profundice esto mejor será, quiere saber quién es él por completo.
Ichimatsu es una persona muy curiosa.
Cualquiera diría que es de verdad como un gato, que es probable que por el parecido en personalidades es que él le tenía un cariño especial a estos animalitos, incluido el aspecto de la curiosidad.
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âme passionnée
RomanceIchimatsu es un estudiante de literatura que pese a ser talentoso ha perdido la inspiración. En una tarde lluviosa termina en una cafetería donde conoce a Karamatsu; un francés que es igual al café que prepara: caliente, profundo, dulce y fuerte. El...
