Capitulo 32

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Hola mis amados lectores lamento la ausencia la semana pasada. Fui al dentista ese día y me sentía muy madreada para escribir.

Como siempre los invito a leer mis demás trabajos y comentar siendo respetuosos.

Disfrútenlo

YYY

Capítulo 32. Eres mi mejor regalo.

Ichimatsu estaba disfrutando de una apacible mañana con el aroma de ese perfume varonil inundando sus fosas nasales. La cálida luz del sol entrando sutilmente en la habitación. La suavidad de las sabanas directamente en su piel desnuda. El calor del fornido –y gracias al cielo, también desnudo- cuerpo que lo tenía envuelto en brazos. Estaba adolorido de absolutamente todos lados. Tenía enrojecida la piel en ciertas partes y estaba seguro tendría algún moretón por algún lado. Tenía la boca hinchada de tantos besos y el cabrón de su novio también la dejó morada por las mordidas. Estaba cansado, adolorido y hambriento.

Aun así había sido la mejor puta noche de toda su jodida existencia.

Por su parte, su amante tenía arañazos en los hombros. Estaba usando a Karamatsu de almohada. Quien roncaba ligeramente y su respiración hacia que subiera su pecho. Su aliento le hacía cosquillas al joven gatito, estaba tan cerca de este que le llegaba ese dulce aroma a tabaco que suele desprender. Kara tenía unas preciosas, gruesas y largas pestañas. También el francés tenía muchas marcas de chupetones y mordidas. Se sentía orgulloso de ser quien lo haya marcado de esta forma anoche.

Con cierta curiosidad comienza a pasear un dedo en el fuerte pecho ajeno. Su sensual extranjero se removió e hizo ruiditos. Fue tan lindo. En toda respuesta, Karamatsu lo apretó más contra sí. Con todo esto, la sabana se resbalo lo suficiente para que el más pequeño tuviera una mejor visión de su amor.

─ ¿Te gusta lo que ves?

Suena una poderosa voz y se estremece. Al alzar la vista se encuentra con el azul hermoso de esa mirada divertida y coqueta. Se sonroja y aparta la vista.

─N-no sé de qué estás hablando, Kusomatsu.

El francés lo atrapa de la cintura con ambas manos y paseando la punta de su nariz en su cuello aspira profundamente.

─A mí me encanta lo que veo.

Tras esto comienza a dar besos húmedos en el cuello ajeno. Ichimatsu inconscientemente cierra los ojos y le da más acceso a su novio. Quien ha comenzó a pasear las manos en la espalda contraria.

─C-cualquiera diría que con todo lo que hicimos anoche, estarías más satisfecho hoy.

─Cuando se trata de ti, nunca tengo suficiente.

Dice con ese tono ronco que vuelve loco a Ichimatsu, con un estremecimiento pone sus manos en la nuca y espalda contrarias. Cuando siente que sus nalgas son apretadas un jadeo le sale involuntariamente. Ya está duro de nuevo. Mientras su amante le hace chupetones en el hombro.

Kitty, êtes-vous sûr *que no estás muy casando para esto?

Pregunta el francés hablándole al oído mientras lo pega más a su cuerpo, Ichi siente la erección de Karamatsu.

─Tch. M-me desespera que seas tan gentil.

Siente la risa de su novio en su oído y una electricidad le recorre el cuerpo.

Vous êtes très inquiet en ce qui concerne le sexe *

─Y-ya cállate.

El mayor alzo de la barbilla a su ruborizada pareja para darse un beso de esos húmedos y franceses que tan bien sabe dar. En respuesta, el despeinado lo jala de la cintura para hacerlo rodar y hacerlo terminar encima de él. Ya entre las piernas de su dulce gatito, ambos siguen en su labor de comerse a besos.

âme passionnéeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora