Pureza Relativa 1

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Hola mis amados lectores ando preocupada pues mi teclado me odia, no le sirven 3 teclas, tengo que usar el teclado en pantalla y no tienen idea cuanto me cuesta. Si este capítulo me queda corto será por eso mismo, neta es una lata.

Como siempre los invito a leer mis demás trabajos, y a comentar siendo respetuosos.

Disfrútenlo

YYY

Pureza Relativa 1

"Llora, grita, maldice, golpea la almohada, vuelve a llorar. Porque para llenarse de nueva alegría hay que vaciarse primero del dolor y del enojo."

La tarde era lluviosa. No era ninguna sorpresa que así fuera.

Su vida en si misma era una interminable tormenta.

Para ella la vida nunca había sido justa y en este punto no se sentía con el privilegio de exigirle nada. Hacía años que la vida no le daba razones para estarle agradecida, la poca felicidad que alguna vez pudo experimentar le fue cruelmente arrebatada. Y poco a poco, se acostumbró a ser miserable. A ser usada. A no ser amada. A no tener nada. A no ser nadie.

Poco a poco sus anhelos y esperanzas se convirtieron en desesperación, la cual finalmente se convirtió en resignación.

Algo en ella estaba irremediablemente roto.

Pese a todo aun tenia sueños, ilusiones que convirtió en sus botes salvavidas para evitar ceder ante la locura. Recordar cómo habían sido las cosas antes era una probadita de que la vida también da cosas maravillosas y alegrías efímeras que siempre que se recuerden son fuente de infinita calidez. Momentos que valen el conservarlos.

Dichos recuerdos son lo que la orillaron a tener ese desliz donde lo único que buscaba era sentirse como un ser humano otra vez aunque fuera por un ratito diminuto y lo único que consiguió fue caer en una de esas trampas crueles en las que la vida disfruta ponerla.

Debió suponerlo. La vida jamás le daba algo sin quitarle algo más a cambio.

Ahora, mojada, sin un lugar a donde ir, mas perdida de lo que ha estado nunca y sin posibilidades de sentirse tranquila, termino vagando sin rumbo fijo por las calles de la cuidad.

Tal vez en todos estos años, jamás fue lo suficientemente valiente como para terminar con todo de una vez por todas. Ponerle un fin a su insignificante existencia.

/De todos modos, nadie me extrañaría/

Con esto en mente se dirigió a un lugar donde su patético final no causara más molestias de las que con solo estar viva ya había provocado.

Pero tenía hambre. Mucha hambre.

Bueno de todos modos llevaba algo de dinero con ella y tenía mucho sin comer algo decente y cálido. Un último placer banal antes de su inevitable adiós. Una última cena. No sonaba nada mal.

Curiosa, comenzó a buscar y no muy a lo lejos vio una hermosa cafetería que parecía sacada de un cuento, tenía un aspecto europeo y cálido.

"Âme passionnée"

Eso decía el letrero de la entrada.

Intrigada decidió que ese era un precioso lugar para pasar sus últimas horas.

Y entró.

YYY

Llevaba prácticamente nada ahí cuando vio un cuarteto de amigos, tomando sus cafés y platicando animadamente entre ellos, y no pudo evitar sentir envidia. Anhelaba tanto algo como lo que ellos compartían.

âme passionnéeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora