Capítulo 6.

12.7K 1.3K 4.8K
                                        

Eddie se levantó ese sábado por la mañana demasiado temprano. Su reloj de muñeca marcaba las 5:49 a.m, pero el ya no podía dormir más.

Se vistió con shorts, su camiseta azul y sus zapatillas. Se ajustó su cangurera y guardó allí su inhalador.

Su madre estaba durmiendo, normalmente dormía los fines de semana hasta el medio día, así que si salía a dar una vuelta, ella no lo notaría.

Salió de casa sin hacer ruido y se dirigió al parque a paso lento. Disfrutaba el aire de la mañana, el rocío cubriendo el pasto, la tranquilidad.

—¡Eddie!

Se volteó automáticamente y vio a Stanley correr hacia el.

Se sintió algo mal por esperar que fuera Richie. El de lentes no madrugaba, era impensable.

—Hola, Stan— lo saludó con una sonrisa—. ¿Qué haces?

Stanley traía un gran bolso colgado sobre el hombro, y al notar la curiosidad de Eddie ensanchó su sonrisa.

—Hoy me toca repartir el periódico— le contó—. Normalmente lo hago los domingos, pero mi padre quiere que esté en el sermón de mañana.

El pequeño asintió.

—¿Quieres...acompañarme?— el judío se arriesgo. Era la primera vez que Richie no venía pegado a Eddie, y por tanto, su oportunidad para pasar más tiempo con el.

Eddie asintió.

—Será divertido.

Se pasaron la mañana repartiendo periódicos y riendo, y cuando acabaron fueron por un helado al parque, que Stanley pagó.

Se sentaron en una banca, y mientras Eddie saboreaba su helado de vainilla, Stanley lo observaba.

Le gustaba tanto...

—Stan...

—¿Si?

—Tu helado se está derritiendo— rió Eddie.

El judío se sobresaltó al sentir el chocolate pegajoso escurrirse por sus manos y lo soltó, cayendo éste al suelo.

El asmático se echó a reír, y luego le extendió su helado.

—Podemos compartir el mío— le propuso. Stanley se sonrojó—. Después de todo lo has pagado tú.

El judío negó.

—Era para ti— le dijo, aún algo tentado ante la idea de compartir algo con el pequeño, como novios—. Ni siquiera tengo hambre.

Eddie volvió a reír.

<<Que hermosa risa>> pensó Stan.

Decidió que era el momento, se lo diría, le diría todo lo que sentía.

<<Vamos Stan, se un hombre>>, se animó internamente.

—Eddie...

—Dime.

—Tu me...

—¿Si?

—Es que tu me g...

—¡Chicos!, ¿que hacen por aquí?

Richie bocazas Tozier llegó para interrumpir el momento.

.......

Richie había salido a hacer las compras apara la casa. A regañadientes claro, porque habían arruinado su sábado de sueño perfecto.

Yo te cuido (Reddie).Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora