Capítulo 11.

9.1K 1K 2.3K
                                        

Eddie y Stanley se separaron, sintiéndose de pronto como un par de completos desconocidos que...acababan de besarse.

—Yo...— susurró Stanley, avergonzado, y Eddie esperó a que hablara.

El asmático estaba asustado, rendido y se sentía como la mierda. Si bien el y Richie no eran nada, a el le gustaba el bocazas, no Stanley.

—Tu no me gustas— le susurró Eddie en un hilo de voz, no quería herirlo.

Pero el judío sonrió.

—Gracias por eso, me e dado cuenta de por quien tengo realmente sentimientos— habla el.

Eddie sonríe también, como si fuera un mutuo acuerdo.

—Ve a por Bill, Stanley.

—Pero a mí no me gusta Bill...

Diablos, Stanley era una mezcla de sentimientos andantes. En realidad se había dado cuenta que no sentía lo que creía sentir por Eddie, pero ¿Bill?, Bill era solo su amigo, y la verdad no sabía si le gustaba alguien...

—Pues tu a él le gustas mucho— insistió Eddie—. Deberían hablar sobre eso, ¿no crees?

Stan solo asintió.

—Mejorate pronto, Eddie.

—Eso espero.

.....

2 días después.

Richie trabajó arduamente, día y noche, y su resultado fue una caja de embalaje con cientos origamis de papel que formaban grullas. Además, tenía una bolsa repleta de hilos multicolor que había confeccionado el solo.

Estaba decidido, había hablado con una enfermera y habían resuelto que ella le avisaría cuando Eds estuviera durmiendo, por eso ahora cargaba con la caja y la bolsa de hilos al hospital.

Lo recibió la enfermera, una mujer morena, de cabello achocolatado y dulce sonrisa.

—Puedes entrar, pero no te aseguro nada, no se cuando vaya a despertar.

Richie asintió, convencido, y entró cerrando la puerta tras de sí.

Ahí estaba Eddie, su Eds, durmiendo en la camilla profundamente y como un angelito.

Sonrió inconsciente y respiro profundo.

—Es hora, Eds.

....

Bill estaba en su cama sobre Bev, ambos en una comprometedora posición. Se besan, o más bien parecía que se comían las bocas del otro.

La pelirroja comenzaba a desabrochar la camisa roja que llevaba Bill sin separar sus labios. Ella ya estaba solo en ropa interior, tenía experiencia en ello.

Bill, por el contrario, estaba asustado, pero quería, quería besarse con Beverly dejarse llevar por ella, porque estaba cansado de buscar a Stan.

Tal vez Bill el tartaja simplemente no servía para el amor, y tenía que limitarse a besar los labios de una chica.

Al principio quedar así con Bev no era su plan pero...

Yo te cuido (Reddie).Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora