A Eddie se le llenaron los ojos de lágrimas.
¿Enserio Richie había hecho esto?, ¿enserio lo había hecho por el?
—Richie yo no se que...— sonrió entre lágrimas, su voz se corto en pequeños y tiernos sollozos.
—¿Te gusta?— el de lentes le preguntó, ilusionado, mientras se acercaba a él.
—Es hermoso...— susurro—. Richie, ¿por qué?
—Tenía que demostrartelo— hablo el de lentes medio sonriendo—. Eres par mí lo más importante ¿vale?, tal vez no somos amigos, tal vez no quiero que lo seamos— el que Eddie lo mirara con ojos brillosos, sea anima a continuar—. Tal vez quiero tomarte de la mano en la calle y besar tus labios. Tal vez quiero que tu y yo seamos novios
—Yo...
—No tienes que decirme que si Eddie, se que yo te...
—Eds— lo corrigió el asmático y Richie lo miró sin comprender.
—Puedes llamarme Eds, Richie.
Ambos sonrieron, y aún ante el inminente nerviosismo del de lentes, este se atrevió a acercarse.
—¿P-puedo...?
Eddie sonrió y eso fue todo lo que hizo falta para que Richie tomara la iniciativa.
Se fundieron en un beso, descubriendo que ambos extrañaban los labios del otro, y ese dulce sabor que aceleraba sus corazones.
—Te extrañé, Rich— le susurró Eddie.
—¿Eso es un si?— Richie sonrió con picardía.
El asmático tomó el rostro del de lentes entre sus manos.
—¿En algún momento lo dudaste?
Volvieron a besarse, siendo únicas testigos aquellas mil grullas, pruebas del amor entre ellos...
....
Bill se ajustó el cinturón, aún sollozando. Beverly se encontraba en la cama, su cuerpo cubierto con las sábanas y sus ojos sobre el chico que tanto le gustaba.
No estaba bien, no podía obligarlo a quererla, y lo entendía. La pelirroja se permitió sonreír mientras el tartaja acaba de abrocharse la camisa.
—L-lo s-s-siento— tartamudeo el castaño.
Beverly negó, y se acercó a depositar un beso en su mejilla. Bill sollozo sin apartarse. La chica lo miró, aquel era su beso despedida, y ella sabía que no tenía derecho a rozar los labios del chico.
Sonrió entre lágrimas.
—No te disculpes, Bill, yo lo entiendo— le dijo.
—¿E-e-entiendes q-que?
—Se quién te gusta y no tienes que ocultarlo— dijo ella—. Te quiero, Bill...tu amas a Stanley...
Y el asintió, envolviendo a Bev en un abrazo en el que ambos se aferraron al otro.
—Ve por el...— le susurró Beverly.
Bill se separó de ella.
—Pero...
—Sean felices.
Y el tartaja abandonó la habitación, sacó su bicicleta e inició carrera a la casa de Stanley.
<<Esperame Stan, ya voy a por ti>>
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Yo te cuido (Reddie).
FanfictionDespués de haber derrotado a Eso, las crisis asmáticas de Eddie se vuelven más regulares y aunque el trata de ocultarlo, finalmente sale a la luz cuando esta con Richie. El club de los perdedores a hecho una promesa, pero Richie y Eddie también han...
