Capítulo 31
A la mañana siguiente, ________ iba canturreando por el pasillo del Times. Era temprano, aún no se había quitado el abrigo y llevaba una bolsa con su desayuno, café y un pastel. Demi ya estaba en su despacho, y alzó la vista.
—Hola, ________ —la saludó, pero esta sabía que no se libraría de ella tan fácilmente.
Y dejó de canturrear cuando advirtió que su amiga iba tras ella. Suspiró. Bueno, aquello acabaría pronto. Demi se obsesionaría con otro hombre, ella volvería a ser amiga de Justin como antes, y su relación con Ryan volvería a la normalidad.
—¿Sabes algo de él? ¿Caitlin ya ha acabado con él? —preguntó Demi.
________ se encogió de hombros, aunque sabía que su gesto no acabaría con el interrogatorio.
—Lo habrá hecho polvo, seguro ¡Esa mujer es tan tonta! —protestó Demi.
—Demi, no me dedico a investigar la vida amorosa de mis amigos hasta el último detalle; tengo cosas más importantes que hacer —dijo ________. Se quitó la chaqueta, la colgó y se sentó. En ese momento Sara entró en el despacho.
—¿Ya os habéis enterado? —preguntó.
—¿De qué? —preguntó ________.
—Debe de ser algo sobre Caitlin. Seguro que se trata de ella —dijo Demi, ansiosa.
Sara sonrió con ese aire de superioridad que da enterarse de los cotilleos de oficina un minuto antes que los demás. ________ se desentendió del asunto y abrió la bolsa con el desayuno.
—¿Adivinad quién ha llamado diciendo que no podrá venir porque se encuentra mal?
—¿Marcus? ¡Vaya, espero que no sea cáncer de testículos? —dijo ________.
—¡Caitlin! ¿No vendrá porque está enferma? ¿Precisamente el día de la reunión del consejo de redacción? —preguntó Demi.
—Marcus la matará —dijo Sara.
—Esa mujer es muy audaz. Tal vez haya congelado a Justin —dijo ________ llena de confianza, y sonrió. Después sacó el pastel y el café de la bolsa—. Demi, yo pensaba que estabas en tratamiento para superar tus obsesiones. ¿Qué dice tu terapeuta?
—Solo está interesado en darme medicamentos nuevos. No hablamos, en verdad. Es más bien como un barman, solo que él hace cócteles de pastillas. Hablando de obsesiones, yo creía que habías dejado los pasteles de chocolate. Tú sabes que producen adicción.
—Hace mucho que no comía ninguno. Y por uno que tome de vez en cuando…
—Estás preocupada —dijo Sara.
—¡No, en absoluto! —respondió ________ demasiado rápido.
—Muy bien, cuéntanos de una vez lo que ha dicho Justin de Caitlin —insistió Demi.
—No ha dicho nada; no me ha llamado —confesó ________.
—¿No te ha llamado? ¡Dios mío, él siempre te llama! ________, esa mujer lo ha pescado, igual que a todos los demás. Y ahora Justin es un pez en su anzuelo, una pobre trucha recién pescada —despotricó Demi.
—Por favor, comparaciones con peces a esta hora no, que no puedo soportarlas con el estómago vacío.
—Pobre Justin—dijo Demi, sacudiendo la cabeza—. Se merece algo mejor. —________ sabía muy bien que Demi estaba convencida de que lo mejor para Justin era ella misma. Bueno, todo el mundo tiene sus puntos ciegos. Y en ese momento sonó el teléfono—. ¡Es él, estoy segura! ¡Yo cogeré la llamada! —exclamó Demi, y fue derecha al teléfono.
