La primera clase ya estaba a punto de comenzar, baje la cabeza para checar mi reloj de mano.
-Fuck- mascullé, la clase ya había comenzado y yo estaba lejos del aula, asumí mi responsabilidad y comencé a correr, escuche a lo lejos a Julieta gritando, hice ademán con las manos dandole a entender que nos veíamos luego.
La puerta estaba cerrada, sentí un nudo en la garganta que me evitaba tragar la saliva. Estar parada fuera del salón me recordaba a mis tiempos en la preparatoria, a July y a mi siempre se nos hacia tarde y entrábamos sin tener que morir en el intento, sólo con el simple aviso del profesor: "A la próxima lleguen más temprano", su tono estaba lleno de tanta dulzura y calidez que era fácil saltar clases sin tener ninguna nota de ausencia.
Pero ahora todo había cambiado y aquí estaba jugando con mis dedos nerviosamente. Empuñe la manija y abrí la puerta con lentitud.
Pude sentir las miradas de mis compañeros sin tener que corroborarlo. Algunos murmuraron algo y escuche algunas carcajadas. Desearía que me contarán el chiste pero muy probablemente la burla trataría de mi. Sentí mis mejillas calientes y mentalmente aposté a que estaba sonrojada. Maldición. Siempre me ruborizaba.
De manera casi inmediata el profesor con una mueca llena de tedio, me inspecciono con una mirada casi desagradable y me señaló el último lugar del aula. Agradecí que no paso nada peor y tome asiento. Después de unos minutos una voz grave y desconocida para mi resonó por todo el salón.
-Puedo entrar?- Levante la cabeza al igual que todos los compañeros, supongo que alguien más había perdido la noción del tiempo. Se trataba de un joven de pinta atemorizante y obscuramente intrigante. Llevaba una gorra, azul que ocultaba su rostro, vestía ropa obscura y estaba recargado en el marco de la puerta en la cual yo había estado hace un par de minutos.
El profesor le ordeñó al misterioso chico que se sentara justo a mi derecha; no pude evitar sentir curiosidad hacia él, una parte de mi necesitaba ver su rostro, saber como lucia.
Después de un rato, me rendí y dedique el 100% de mi atención al pizarrón...era lo menos que debía hacer después de haber llegado tan tarde.
Los minutos pasaban y no lograba concentrarme, me sentía cansada y estaba a punto de quedarme dormida peor repentinamente surgió un tema de mi gusto: las distintas personalidades que un humano podía presentar. Era algo que me intrigaba, estaba dispuesta a escucharlo y por supuesto que aportaría, soy buena en esto.
-Muy bien chicos- dijo el maestro esbozando una sonrisa de autosuficiencia-ustedes que creen que lo saben y lo conocen todo, díganme las diversas personalidades posibles dentro de lo que cabe en una persona, alguien? Algún valiente?
En ese momento todos parecían mudos, parecía que habían hecho un acuerdo o algo por el estilo, sin pensarlo más alcé la mano, pero poco antes de hacerlo el chico del gorro ya se me había adelantado.
-Perdón por la manera en que lo voy a decir, profesor, pero creo que su manera de hacer que esta clase "sea interactiva" no es muy eficiente.
De inmediato una gran tensión se alojó en el salón. Había tanto silencio que sentía que me encontraba en una noche tranquila. El profesor notablemente molesto, se acercó al chico
-Acaso estás tratando de decir que no soy un buen maestro?- el muchacho se encogió de hombros mostrando que realmente poseía seguridad.
-Usted tómelo como quiera- El maestro parecía estar perdiendo el control, se acercó al chico de nuevo y le dijo en un tono casi falso -bueno si no estas de acuerdo con "mis métodos", te pido entonces que des la clase- algunas osas burlonas se escucharon en todo el aula pero mi compañero de asiento de levanto decidido y se dirigió hasta la pizarra.
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A Beautiful Lie
Fanfiction"Love is an endless mystery, for it has nothing else to explain it." Una historia llena de sorpresas, romance y misterio. Pasen a leerla, de verdad no se arrepentirán.