20 de agosto del 2017
Cómo supe que eras diferente (y joder... como me encantaba aquello)
Ross
En mi vida, había una sola persona por la que lo haría todo, incluso matar a alguien, y esa persona es mi hija. Tessa tiene solo cuatro años, su madre murió en el parto y sinceramente era la mujer más desagradable que había conocido. Que en paz descanse, por cierto.
Tessa es una niña... Especial, y por lo tanto no la involucraba en mi mundo ni mucho menos la presentaba en los medios. Ella estaba en una cajita de cristal y se quedaría allí toda mi vida. Nadie le haría daño mientras yo estuviera para evitarlo.
— Papá, ¿por qué no puedo ir? — pregunta ella haciendo puchero.
Suelto un suspiro y me agacho a su altura.
— Hoy tengo trabajo, y tú sabes que no puedes ir allí...
Además, no quería que Laura la viera. No quería que la tratara como los demás chicos, como una niña rara.
— Pero me aburro. ¡Prometo no decir ni hacer nada! Por favor.
Entonces, pone su mejor cara. Aquella con la que consigue todo. Suelto un suspiro y la tomo en brazos para después salir de casa. Jodida niña.
No iría al trabajo, ya había hecho las llamadas que se requerían y me he tomado el día libre. De todas formas, sí que iría al local. De alguna manera, tras el trabajo lo único que me animaba era una charla con Laura.
— Oh, no... De ninguna manera. Estoy cansada de tu trasero apestoso al rededor de mi amiga. — dice Lily fulminándome con la mirada en la puerta.
Lily es una de las camareras y sinceramente para nada simpática. Frunzo el ceño y la miro divertido, Tessa esconde su cabeza en mi cuello.
— ¿Ahora Laura es tu amiga? No creía que fuera tu estilo de amistad... — murmuro.
— Si, es mi amiga. Realmente es linda y simpática, y tú solo la arruinarás. Déjala en paz. No seas hijo de puta.
— Mi madre es una santa, Lily. ¿Cómo se te ocurre decir algo así? — bromeo sonriendo de lado para después entrar al local.
Tessa me abraza con más fuerza y de inmediato me arrepiento por haberla traído, ella odiaba los lugares con mucha gente y ruido.
Laura está en la caja sonriéndole ampliamente a una señora que está haciendo su pedido. Me tomo unos segundos para admirarla, sinceramente había visto mejores cuerpos y mujeres más atractivas que ella. Pero de alguna manera... Laura me parecía la mujer más hermosa que había visto, no sé por qué. Oh, no me malinterpreten... Es solo cosa de una noche.
Nunca me he enamorado, y sé que ella no es el tipo de mujer con la que pasaría el resto de mi vida, solo era una noche. Laura es una camarera ordinaria, yo soy un reconocido actor millonario. Nuestros mundos no encajan ni de cerca.
— Mi día iba tan bien... — suspira Laura cuando es mi turno y yo le sonrío de lado.
— Buenos días, cariño.
— Deja de llamarme así. Pedazo de... — comienza a decir, probablemente a insultarme, pero entonces se percata de mi hija.
Su rostro se suaviza y la mira con ternura. Tessa sigue con la cabeza escondida en mi cuello.
— Estos lugares con demasiado ruido y personas apestan, ¿verdad? — le dice en voz baja.
Tessa saca lentamente su rostro para mirarla y asiente con el dedo en su boca, Laura sonríe levemente.
