Capítulo 21: Familia Cooper.

6.9K 765 286
                                        

Elliot

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Elliot.

Un dolor en todo el cuerpo me hace despertar.

Pareciera que me haya pasado un camión por encima.

Ni siquiera analizo mucho la situación. Me he despertado en la habitación de Nathan luego de haber perdido por tercera vez contra el mismo rival, ¿qué demonios me sucede?

Tomo agua de un vaso que hay en la mesa de noche. No tengo siquiera fuerzas para levantarme de la cama.

Vuelvo a tirarme en el suave y reconfortante colchón. Me acurruco y cuando estoy por quedarme dormido escucho la puerta abrirse.

-¿No crees que es hora de irse levantando? -La voz de Nathan me hace levantar la cabeza de la almohada.

Me sonríe con ternura. No quiero ser consolado por haber perdido.

-No quiero. -Es todo lo que digo, volviendo a cubrirme con las sábanas. Ahora que lo noto solo llevo ropa interior puesta.

-Tengo una buena y una mala noticia, ¿cuál quieres oír primero?

Su pregunta me hace volver a levantarme, me siento esta vez.

-La buena. -Respondo frotándome los ojos tratando de alejar el sueño.

Nathan se sienta a mi lado en posición de indio y me observa fijo con una sonrisa de oreja a oreja. Yo hago lo mismo inevitablemente, amo demasiado a este hombre.

-¿Recuerdas a nuestro querido amigo William? -Yo pongo los ojos en blanco aún con la sonrisa adornando mi rostro, él continúa sin esperar respuesta-. Pues su empresa ha quebrado. Y todos los Wickens se han tenido que ir si no querían problemas con la justicia. ¡Se han ido a su país, Elliot!

En su mente está saltando en una pata, su felicidad es contagiosa.

-Me alegro. -Respondo y lo abrazo. Pero, mi muestra de cariño no dura mucho ya que me separa.

Noto que se acerca la mala noticia.

-¿La mala? -Pregunto antes de que siquiera diga algo.

Él suspira, un poco resignado.

-La cena con mis padres.

Es todo lo que dice.

Oh.

Realmente esperaba librarme de aquello.

-¿No esperabas librarte de ellos, no? Es hoy a la noche, han reservado en un restaurante...

Eso quiere decir, ropa elegante. Y ropa elegante significa, gastar dinero que no tengo.

-No tengo qué ponerme, no podré ir, lo siento. Mándale saludos de mi parte.

Vuelvo a tirarme a la cama y a cubrirme con las sábanas. Nathan se tira encima mío, aplastándome.

-¡Ah, no puedo respirar! -Me muevo intentando salir de debajo suya.

White. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora