Calor.
El calor que siento es sofocante, como si me estuviesen presionando los pulmones para no respirar aire fresco.
Abro los ojos de golpe y lanzo una mirada al reloj del clóset.
8:34 a.m.
Tengo demasiado calor por unos brazos que me sostienen con demasiada fuerza.
Los recuerdos vuelven a mi mente y cuando me giro, me encuentro de frente con Chris durmiendo plácidamente.
Abrazado a mí, en mi cama, en mi habitación, en mi casa.
Siento mariposas en el estómago que casi consiguen hacer que me incline, pero estoy firmemente apretujada contra Chris, así que me resulta imposible. Me permito el lujo de examinarlo. Su suave cabello está revuelto, tiene el rostro relajado, sus pestañas rosan sus mejillas, respira tranquilamente.
Dios... es tan apuesto...
Me acerco a su rostro y le doy un suave beso en los labios. Santa madre, estoy acabada.
Enamorada como una idiota. Realmente acabada.
Chris es una avalancha de emociones para mí, eso provoca en mi interior y muy seguramente eso me derrumbará en algún momento si llega a cansarse de mí...
Se revuelve un poco en sueños y vuelve a quedarse inmóvil. Decido no hacer ningún movimiento más, deleitándome con su imagen hasta que el sueño se instala de nuevo en mí.
•••
—Buenos días, cenicienta —escucho la voz grave de Chris a través del umbral de mis sueños, seguido de besos que van desde la clavícula pasando por mi cuello, hasta mis labios.
—Hmm... Podría acostumbrarme a despertar así contigo —murmuro somnolienta. Abro los ojos y lo encuentro de frente con su rostro precioso y una enorme sonrisa. Mi estómago se encoje una vez más. En algún momento creí que despertaría sola. Mi corazón late con fuerza al darse cuenta que él sigue aquí, justo donde estaba hace un rato.
—Igual yo —concuerda con una media sonrisa que me derrite. Se acerca a mis labios y empieza a devorarlos hábilmente, mientras que con una mano acaricia la piel desnuda de mis curvas. Un escalofrío se apodera de mí y, en respuesta, paso mis brazos por su nuca para acercarlo más a mí.
Siento que suelta un poco de su peso sobre mi y puedo percibir la enormidad de su felicidad contra mi vientre. Dios, este hombre va a volverme loca, o, una ninfómana, por lo menos.
Mi parte salvaje hubiera querido que Chris siguiera acariciándome de esa forma hasta el fin de los tiempos, pero... Debo hablar con tía Anne. Seguro se encuentra desconcertada viendo el coche de Chris afuera.
—Espera —murmuro entre besos. Chris gruñe y se separa a regañadientes, mirándome con fingida molestia.
—¿Qué pasa? ¿Qué no puedo disfrutar de ti un momento? —pregunta con el ceño fruncido.
—Para eso hay tiempo —le guiño un ojo—. Tengo algo de hambre, ¿quieres desayunar?
—No tengo hambre de comida —me dice con su voz grave y mirada insinuante. Santa madre, siento que mi vientre se hace líquido.
—¿Por favor? —aleteo las pestañas—. Necesito hablar con mi tía un momento, después, seré toda tuya y si quieres podemos saltarnos en desayuno.
Le sonrío pícara y Chris suelta una carcajada que es como alimento para mi corazón.
—De acuerdo, pero nada de saltarse el desayuno, te alimentaré preciosa, ven aquí —me acerca a él y una vez más fundimos nuestros labios hasta que se convierten en uno solo. Mi corazón late muy deprisa. Espero que no lo escuchara, porque aun no me siento lista para decirle a Chris mis sentimientos por él.
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Te Pertenezco (Borrador)
RomanceVersión sin corregir disponible en Wattpad por tiempo limitado. Ellie Hamilton posee todos los bienes materiales que su posición económica puede ofrecer. A sabiendas de lo que conlleva ser la hija de un prestigiado arquitecto, no deja que los lujos...
