Capitulo 25

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-¡Ah!que me pasa-dijo un castaño tratando desesperadamente de descubrir su brazo,su piel ardía y el gran saco que portaba no le ayudaba mucho.

Habia pasado más de 3 horas en la mesa junto con su padre,el principe Alejandro y su hija,la cual no pretendia dejar de invadir su espacio personal.

Logro que le dejarán ir al sanitario,ese dolor lo estaba padeciendo desde que comenzo su "cita" y se habia expandido por toda su mano derecha incluida la palma.

Finalmente pudo sacarse esa incomoda prenda y observo su mano.

Tenia delgadas lineas que formaban unas curbas y circulos,parecia una planta.

Lleno el fregadero con agua y metio su mano,para que el ardor disminuyera;oo cual funciono pero el agua hacia que la "herida" doliese y mucho.

-Agh-dijo al sacarla del agua y volverse a colocar el saco,tapando su mano derecha.

-Angel,¿qué sucede?-pregunto una peli-verde tocando delicadamente la puerta.

-¿Ah?,no es nada-respondio apurado el castaño abriendo la puerta.

-¿En serio?,saliste muy rapido del comedor y me preocupe-dijo jugando con sus cabellos nerviosa o aparentando que lo estaba.

-No es nada,solo me sentía con algo de mareo-dijo cubriendo su brazo.

-¿Volvemos?-pregunto alzando su mano para que el principe la tomara.

-Claro-respondio ignorando la mano de la contraria y caminando hacia la gran mesa blanca.

*~*

El principe mayor del slime tuvo que salir del palacio debido a una repentina llamada.

-¿Hola?-dijo mientras se recargaba en una pared.

-Alejandro,tengo una duda-dijo una voz aguda y tranquila,su hermana.

-¿Cuál es niña? Y dilo rapido estoy en algo importante-dijo tocando su frente con su mano libre.

-Eh,si pues ¿qué significa cuando salen unas lineas en tu brazo que arden y quedan como tatuajes?-algo en que la azabache no era buena,era en mentir.

-¿Ahora que hiciste?-dijo sonando lo más obvio que pudiese.

-¿Qué?,yo no he hecho nada-dijo tratando de ser convincente-lo ví en un libro de mi padre,¡pero no le digas!.

-¿Por qué no?-.

-Lo tome sin su permiso-dijo haciendo un puchero,aunque el contrario no la pudiese ver.

-Bien,no lo se,pero quiza puedas venir para examinarte,mentirosa-dijo con una sonrisa soncarrona.

-Pff,¿dónde estas?-pregunto algo fastidiada.

-No te dire-dijo separando su telefono de su oreja para colgar.

-Olvidalo le preguntare a tu hermano-dijo y colgó.

A veces esa azabache podía ser un problema,tanto por ser curiosa como por ser una demonio y la única que quede.

Regreso al palacio en el cual su "hija" estaba acosando al principe alado y quien se veía muy incomodo con su presencia.

-(Meh que sufra más)-

-Lamento la demora,pero debía contestar-dijo sentandose en su lugar.

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