Capitulo 8 "enfrenta A Tus Demonios"

1K 126 63
                                        


Al Abrir la puerta me quede contemplando  a Viktor parado frente a mí, su cuerpo se miraba perfecto en esa camisa negra ajustada con una corbata plateada y ese pantalón negro, sin duda era mi atuendo favorito. Me miro sorprendido mientras yo me lanzaba a él para abrazarlo, el realmente había aceptado venir, una vez que nos separamos, él me pregunto qué era lo que tramaba hacer pero solo le di un beso en la mejilla para después darle otro en los labios, correspondiendo al instante.

—dame tu corbata por favor—le pedí al momento de separarnos, Viktor me miró desconfiado pero después de darle otro beso me la dio.

Nos seguimos besando hasta que llegamos a la cama, al estar acostado en ella poco a poco fui tomando las manos de Viktor para subirlas encima de su cabeza y atarlo a la cabecera de la cama con su corbata. Viktor estaba tan perdido en comerse mis labios que no se dio cuenta de que lo había amarrado a la cama.

Me separé de sus labios lentamente para admirarlo, Viktor me volvía loco, era como una droga para mi de la cual me he hecho adicto y no quería dejarlo. Viktor me miró con el seño fruncido pero sonrojado, tenía la respiración acelerada y se miraba calmado.

—eros ¿porque? —pregunto cuando no puedo liberarse del amarre, me levanté de su regazo sin decir ni una palabra y me fui por mi maleta donde tenía todos los juguetes que íbamos a usar esta noche.

—eros tu me habías dicho que íbamos hablar de algo importante, yo no vine para que juegues conmigo así que es mejor que me liberes—grito mientras intentaba liberarse, desde el baño podía escuchar como intentaba desamarrarse pero no lo iba a lograr, ese nudo era el más complicado de quitar de los que había aprendido.

—eros por favor liberame ahora, no tengo ánimos como para que juegues conmigo—respondió al momento de verme salir del baño con la mochila.

—lo siento pero mi daddy se ha portado muy mal—respondí mientras sacaba una mordaza para cubrir su boca, me senté sobre su regazo y le puse la mordaza correctamente—daddy se merece un castigo—respondí en su oído y pude sentir el temblor de su cuerpo. 
 

Viktor intento liberarse pero no pudo, le había puesto la mordaza por si intentaba usar su voz en mi, había venido preparado para todo. Me acerque a su oído y con mi lengua acariciaba y mordía seductoramente todo su oído, sabia que era su punto débil desde el primer momento que hicimos el amor.

Le quité la mordaza para besar sus labios apasionadamente, metía mi lengua y exploraba su boca, probando el sabor de su saliva. Viktor correspondío al demandante beso mientras tambien recorría mi boca con la misma violencia con la que yo lo hacia.

—viktor porfavor...Yo quiero hacerlo— susurre en sus labios al sentir como intentaba apartarse de mi.

—eros no creo que quieras esto...Yo nunca lo he hechmmm—no lo deje continuar pues ya estaba devorando su boca y cuello mientras mis manos recorrer su cuerpo sin ningún descaro.

—mmm...Estás seguro de eso... porque puedo sentir como tu cuerpo reacciona a mis caricias daddy— Viktor no respondió simplemente se quedó quieto mientras yo me encargaba de llevarlo al cielo.

—no digas nada, daddy te deseo tanto—mientras me dedicaba a devorar sus labios, nuestras lenguas se enredaron en una. Volví a ponerle la mordaza para besar su cuello.

Me dediqué atacar su cuello sin piedad, daba besos y lambia en la sensible piel de mi alfa al igual que subsionaba y mordía de vez en cuando. lo único que podría hacer Viktor era soltar pequeños suspiros que eran cayados por la mordaza.

Me deleite con la visita que tenía, mi alfa sonrrojado con los ojos fuertemente cerrados y sus cejas curvadas por las sensaciones nuevas que experimentada. No podía apartar mi vista de viktor hasta que una idea llegó a mi cabeza, no estaba seguro si funcionaria pero no perdía nada con hacerlo.

Unstable Love Where stories live. Discover now