Capítulo 45

12.9K 987 41
                                        

Despierto sofocada por el calor que el cuerpo de Andrew me transmite, está aferrado a mi como si su vida dependiera de ello, con cuidado y sin hacer el menor ruido, salgo de sus brazos para irme al baño. Mi cuerpo está cubierto por una fina capa de sudor al igual que mi cuero cabelludo.

Mi cuerpo se queja por la exhaustiva ronda de placer que tuve hoy, y para recompensar mi cuerpo me doy una ducha de agua tibia, cuando estoy a medio baño mi estómago protesta por la falta de alimento ya que casi no comí nada. Me baño lo más rápido para salir y pongo la ropa que traía sólo que con interiores limpios. Andrew sigue dormido y de puntillas salgo de la habitación para ir a la cocina.

Al llegar la señora Burk está aseando la cocina, lavando todo lo que ensucie.

-hola- sonrío apenada por el desorden que dejé.

-buenas noches señorita- sonríe.

-déjeme ayudarle- me apresuro para ir con ella.

-descuide señorita, puedo hacerlo sola- sonríe con mucha amabilidad.

-de ninguna manera- me pongo a su lado para enjugar los trastes que ella lava -fui yo quien dejó todo eso desorden, es justo que sea yo quien limpie-

-¿puedo preguntarle algo señora Burk?-

-por su puesto mi niña- me pasa un plato para que lo enjuague.

-¿porque está tan al pendiente a Andrew?-

-porque Andrew es como una hijo para mi- susurra -el me ha ayudado incondicionalmente con mis sobrinos- suspira -mi hermana y su esposo tuvieron un accidente hace un par de años atrás, mi cuñado falleció, pero mi hermana quedó paralítica, yo me he hecho cargo de mi hermana y sus hijos todos estos años, y Andrew...- sonríe -Andrew ha estado ahí, me ayuda con las visitas médicas de mi hermana, a mis sobrinos les paga sus estudios en escuelas privadas. Mi sobrino mayor, acaba de entrar a la Universidad, y Andrew lo mandó al extranjero a una de las mejores- sonríe con lágrimas en los ojos -Andrew...- se le quiebra la voz -Andrew es un amor-

-lo se señora Burk-

-Isabel-

-¿he?-

-me llamo Isabel señorita-

-Jade, sólo Jade- asiente -¿sabe que hora es?-

-las 11:27- mira hacia el microondas para ver el reloj.

Después de unos minutos más terminamos de asear la cocina, la señora Burk se retira, y mi hambre sigue. Pongo agua a hervir para preparar café instantáneo, busco en el refrigerados todos los ingredientes para un sándwich de queso fundido. Esta vez, al terminar lavo lo utilizado, preparó mi café en la taza más grande que encuentro.

Me voy al área de la alberca, y me siento en un camastro para beber mi café y comer mi sándwich. Pero por mas hambre que tengo, el recuerdo de hace un instante me invade hasta estremecer.

-¿Por qué lo piensas tanto Jade?- su voz me sobresalta.

-no lo hago Andrew- murmuro -no lo hago-

-¿te arrepientes?- niego de inmediato.

-¿tú lo haces?-

-no- suelta el aire -¿me puedo sentar?- me muevo un poco para que se siente a mi lado -hace frío- pasa una gruesa manta por mi hombros.

-¿gustas?- le ofrezco de mi sándwich que ni siquiera he probado.

-claro- le da una mordida.

EnamórameDonde viven las historias. Descúbrelo ahora