Espejos lejanos

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Es gracioso lo similares que somos, aún en la distancia.

Nos vemos, nos seguimos, nos ignoramos y nos vamos. No decimos lo importante que fue y lo negamos, por "dolor".

Un poema, desprecio. Dos, me lo creo. Tres, una foto.

Un escrito, me voy. Dos, no te veo. Tres, no existimos.
Una foto, él es "yo". Dos, "no fuiste tú". Tres, "todo fue falso".

Somos unos cobardes, por no aceptarlo, por no entender que todo era muy bueno como para ser duradero y creer que los obstáculos no nos iban a detener. La realidad pesa más y la ausencia o la distancia doblan el peso.

Pero si hay un cobarde máximo, debo ser  yo, por confundir e ilusionar. Soy el peor.

No creo poder ver tu rostro nuevamente, no creo que vayas a tomarte el tiempo siquiera de ver esto...

Solamente, si algún día llegas a perdonarme y llegas a ver esto, de verdad lo siento, por ambos.

Alguien se acomodó en ambas vidas y se llevó todo, como despertar de un sueño. Todo terminó como empezó: 

Como una fantasía. 

Solo espero una ausencia de voz, mientras ambos estamos en nuestros respectivos y bien merecidos mundos de color de rosa; unidos por las personas que nos aman y que amamos. 

La realidad llegó y te veré a través del cristal.
Al igual que tú.

Espero volverte a escuchar, pero no miremos atrás.

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