Holaaa... Perdón por tardar tanto, un mes o más... Pero es que tenía muchas ideas y no tenía como ordenarlas, por eso mi demora. Además me cambiaron de turno y ahora es más estresante, creanme que a diario me duele la cabeza.
Les pido una disculpa y quiero que sepan que no abandonaré El fic. Me llegaron unos comentarios maravillosos, les agradezco mucho su aceptación y cariño. Y sorry por tardar.
Esperó que les gusté.
Los personajes son de Naoko Takeuchi, sólo escribo por diversión.
***
La Reina había hablado largamente con él, escuchando con atención lo que él le decía de Serena.
— La razón por la que acepté su relación, es porque ella siente algo por ti, de no ser así, te aseguró que no estaría aquí ahora, y jamás la aceptaría. — Dijo mostrándole él valioso anillo que le diera su amado esposo.
— Madre... ¿Estás hablando en serio? — Preguntó Sorprendido al ver esa joya que valía tanto para su madre.
— Desde luego... Eres mi hijo, y deseo que seas feliz, sólo esperó que no estemos equivocados, respecto a ella. — Dijo dándole la cajita de terciopelo rojo.
— Me haces muy feliz. — Dijo levantándola lleno de alegría.
— Te amo hijo y haría lo que fuera, por tu felicidad, ahora... Hay que organizar una fiesta de compromiso... Poner fecha para la boda y mil cosas por hacer. Desde luego, hay que hacer lista de invitados. Menú, mantelería... ¡Dios mío! Apenas da tiempo. — Y dicho esto, salió del salón dispuesta a dar la mejor fiesta que el dinero podía pagar.
***
La noche del compromiso llegó rápidamente. Parecía mentira que ya hubiera pasado un mes desde el día en que Diamante le pidiera matrimonio, las cosas se habían dado rápidamente y Haruka y Michiru, habían vuelto a darle clases, para asegurar que tuviera un comportamiento aceptable para tan esperada noche. La mejor maquillista y peinadora habían aceptado arreglar a Serena, mas por curiosidad hacia la futura Princesa, que por la pequeña fortuna que costaría su trabajo.
Aunque el ya le había pedido matrimonio, esa noche era para celebrar que ella era oficialmente su prometida.
Los invitados llegaron puntualmente, con ojos espectantes a cualquier situación, querían saber quien era la bella desconocida, que había conseguido atrapar a tan apuesto y cotizado Príncipe.
— ¡Muero de nervios! — Les decía Serena a Haruka y Michiru, que se habían convertido en sus mejores amigas, aunque tenían caracteres diferentes, habían logrado entenderse muy bien.
— Tranquilizate, Cabeza de Bombón, todo saldrá bien. — Le decía Haruka, que traía puesto un hermoso vestido de seda negro que le quedaba muy bien.
— Ya sabes que odio que me digas así. — Farfulló entre dientes Serena, pues el sobrenombre de Bombón le recordaba a Seiya.
— Vamos... Vamos, no es momento de hablar tonterías, recuerda que esta es tu gran noche, sólo debes ser amable, gentil y encantadora y todo saldrá bien. — Le animaba Michiru, que se había puesto un vestido color aguamarina, que hacía juego con sus ojos.
— No Se... Tengo miedo de poner en mal a la familia real. — Dijo pesarosa.
— Amor... La hora Ha llegado. — Le dijo Él Príncipe Diamante, que entraba en ese momento a su habitación, y se quedó boquiabierto.
— ¡Dios mío! Estás... Preciosa. — Dijo besando su delicada mano.
Serena sonrió ruborizada y se miró en el enorme espejo. Se daba cuenta que no parecía ella misma, era como si la sencilla y humilde chica que limpiaba mesas en un restaurante, nunca hubiera existido.
Ahora se veía sofisticada y elegante, con un hermoso vestido de terciopelo azul oscuro, ceñido a su cuerpo y falda en corte princesa que parecía una hermosa noche estrellada, pues tenía delicados brillos que simulaban las estrellas del firmamento. Su Rubio cabello estaba recogido en lo alto de su cabeza, dejando su blanco y hermoso cuello libre, y solo una pequeña gargantilla de diamante lo adornaba. Si... Era Difícil ver en ella a la chica que tropezará con Seiya hacia ya mas de dos años.
***
La reina anunció a la pareja y ambos descendieron por la escalera de mármol, el vestía su traje gris de gala, con la insignia de luna colgada en su pecho, que era el símbolo de la familia real de ese país. Todos la miraban con atención, las mujeres con envidia y celos por haber conseguido alguien como él guapo príncipe, pesé a no ser de la realeza, y los hombres con insano deseó, por su belleza, que ahora florecía de forma sutil.
Ella era un manojo de nervios. Diamante podía sentir sus manos frías bajo la seda de sus guantes.
— Tranquila. Todos te Amaran... Sólo se lo maravillosa y encantadora que ya eres. — Le Susurró Él Príncipe mientras bajaban las escaleras.
Tras las formalidades de presentación, en la que ella fue presentada oficialmente como futura princesa del reino, la música comenzó. Él Príncipe rodeo su cintura y comenzó a guiarla por la pista, abriendo él baile. Varias parejas se sumaron observando de reojo y murmurando entre ellos. Pero Diamante no prestaba atención a las opiniones de gente sin importancia, para él, lo importantes era que por fin esa chica seria suya, que tuvo que pasar mucho tiempo, en el que nunca pensó que llegaría el día de tener su corazón. Porque estaba seguro de que ella lo quería, no cómo amo una vez a Seiya, pero si lo suficiente como para ser su esposa.
¿Y si Soló era agradecimiento? ¿Y Si ella lo había aceptado como una forma de tener a su hija? ¿Y si era venganza hacia Seiya? Movió negativamente la cabeza, buscando disipar las dudas que lo asaltaban. Su madre le dijo que ella lo quería y debía ser cierto.
— ¿Te preocupa algo? — Le Preguntó Serena, al ver su mirada pérdida.
— Serenity... Tú... ¿Me amas? — Le Dijo Por Fin, tras unos minutos de silencio.
Serena se sorprendió por la pregunta y de momento no supo que contestar.
— Olvida que lo pregunté... Yo se que es difícil Amar a alguien más, después de lo que viviste con Seiya. — Dijo, con una sombra de dolor en sus ojos.
— No menciones a Seiya por favor. Él es parte del pasado. — Le dijo incómoda.
— Lo siento. —
— No me mal entiendas... Es sólo que... Lo odio... Lo odio demasiado y... —
— No Se Si Lo Dices para convencerme a mí o a ti misma, de eso. — Le dijo.
— No... Yo... Se que mis sentimientos hacia ti han cambiado, son muy profundos, no me imaginó lejos de ti... Te has convertido en alguien imprescindible para mí. — Le Dijo Posando sus azules ojos en los grises de él.
— Es Todo Lo Que Necesitó saber. Te amó, y para mí, eso es suficiente, se que algún día, dirás que me amas, sin dudarlo. — Y la besó suavemente, ante él asombró general, pues las normas de etiqueta, no permitían ese tipo de demostraciones afectivas, por parte de miembros de la familia real.
Él baile terminó y por fin pudo descansar, ya estaba dicho en más de 12 meses sería la boda, y a partir del día siguiente tenía muchas cosas que hacer en compañía de la reina y sus consejeras Haruka y Michiru.
La fecha había quedado fijada para él día en que su hija festejará su segundo cumpleaños.
Diamante no puso objeción alguna para ese día, sabía lo importante que era ésa fecha para su prometida y estaba dispuesto a complacerla. Aunque un año le parecía una eternidad, sabía que el protocolo así lo exigía. Además planear una Boda Real, no era tarea fácil. Y estaba seguro que el tiempo pasaría en un abrir y cerrar de ojos.
***
Esos días Seiya estaba particularmente irritable, llevaba días soñando con Serena, y eso lo tenía inquietó. Pues desde su muerte, aunque no se alejaba de sus pensamientos y la seguía amando igual que él primer día, no la había soñado ni una sola vez.
La Miraba como si fuera un bello angel que lo observaba en silencio, como si con los ojos le reprochará algo, y de pronto se alejaba de él, como si fuera un fantasma, entonces corría tras ella, suplicando su perdón. Y luego de eso, despertaba de golpe, sudoroso y con la respiración entre cortada. Repitiendo una y otra vez:
— Yo no quería hacerte sufrir. Cada día deseó la muerte como una liberación de este suplicio, que es tú ausencia, anhelando encontrarte en la eternidad para realizar nuestro amor. —
— Prepara todo para regresar... Ya es tiempo de volver A nuestra vida normal. — Le Dijo a Setsuna, que palideció al darse cuenta que si Darién lo sabía, la pasaría mal.
***
— ¿Sabes cuanto tiempo llevó aplazando mi boda? — Le reprochó Molly al verlo llegar ese día.
— Yo... Perdón... No Sabía que era por mí. Este... —
— Claro que es por ti... Tío... Eres muy importante para mí, y sólo quería que te repusieras de... Bueno... La muerte De Serena. Ya que ella no podrá estar, esperaba que su hija sí. — Le Dijo Molly.
— Yo... Lo siento... Perdón por ser tan egoísta. — Dijo Abrazándola con cariño.
— Ya... No hay que estar tristes... Deja ver A mi niña. — Respondió cargando a la niña. — Es... Bellísima... Igual a su madre y a Kakyuu. —
— Sí... En ella están las dos mujeres que más han marcado mi vida. — Dijo viendo a la versión mini de Serena.
— Si... Es una Chibi-Serena... — Dijo con voz graciosa mientras apretaba sus mejillas con ansiedad.
— Chibi chibi... — Balbuceó la niña.
— Creo Que le agrada. Le Llamaré Chibi-chibi. — Al ver que ella sonreía.
— Molly... No le digas así. — Dijo Setsuna, que le molestaba oír que hablarán de Serena.
— Esta Por Cumplir sus 2 años... ¿No creés que merece una fiesta? Globos, pastel, niños, todo para que se divierta... Yo Organizaré todo. — Le Dijo ignorando las palabras de Setsuna, y subió a su habitación sin que Seiya pudiera negarse.
A la hora de la cena llegaron Mina y Amy con sus esposos, cargados de regalos para la niña. Seiya a pesar de estar cansado los recibió con cariño y alegría, pues también los había extrañado mucho.
— Molly nos dijo que Chibi-chibi es idéntica a Serena. — Dijo Mina tan pronto como vio a Seiya.
— Mina... No seas Imprudente. — Recriminó Amy, pero Mina no entendió nada .
— Si... Es muy parecida... En un momento vendrá con Setsuna. — Dijo Seiya pasando al salón.
La cena Pasó rápidamente, Lita había preparado todo para halagar a Seiya y la niña, y después los acompañó a tomar él postre en él salón, junto a su flamante esposó.
— Me alegra mucho que se hayan casado. — Les Dijo Seiya.
— Queríamos que estuvieras presenté, pero no sabíamos cuando volverían, ya ven que estuvieron mucho tiempo fuera. — Dijo Andru.
— Si, no querían que les pasará como a nosotros. — Dijo Molly con tono de reproche.
— Lo importante es que ya podemos retomar nuestros planes de boda. — Dijo Kelvin, en tono conciliador.
— Bueno, hay un cumpleaños que organizar. — Dijo Lita para distraer la tensión.
Todos Asintieron y Después de mucho platicar de los acontecimientos ocurridos en casi dos años de ausencia. Todas Las parejas se retiraron a sus casas.
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Engaño De Amor
Fanfiction"Si está leyendo esta historia en otra plataforma que no sea Wattpad, o fanfiction es muy probable que corra el riesgo de un ataque de malware. Si desea leer esta historia en su forma original y segura, leela en ambos sitios". Serena es una chica se...
