6. Maestro

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Natsu

De hecho, ya esperaba verlo, sin embargo, no creí que fuera tan rápido. Hago lo posible por mantener la calma y una expresión seria a medida que me acerco a lo que parece un domo en el cual está confinado un etherias de cabello negro y largo que para ser sincero me sigue irritando un poco, aunque tal irritación no está ni cerca de la que siento por Fairy tail.

Me detengo a alrededor de un metro de distancia y él no aparta su mirada de mí con una mezcla de emociones que no logro identificar.

—Escuché que estuviste usando mi nombre, Mard Geer.

De repente parece que tuvo una epifanía y comprende quién soy, entonces se arrodilla en una reverencia. Esto es increíblemente incómodo, pero me esfuerzo por no hacerlo notar.

—END-sama, mi señor. En ningún momento quise ofenderlo, Mard Geer humildemente se disculpa por sus acciones, al igual que por no haberlo reconocido en el pasado— se disculpa, solemne con una mano en el pecho. Realmente no me importa que lo haya hecho, pero si sigo con esto, él me puede ser útil más adelante.

—Levántate, no quiero escuchar más disculpas—. Dudando, se pone de pie lentamente—. Tengo una tarea para ti, pero antes debo sacarte.

Sin decir una palabra más enciendo una llama negra en mi mano, con mi maldición debería ser capaz de destruir esta cosa. Prefiero no pensar en si lo que estoy haciendo es correcto o no. En cualquier caso, estoy bastante seguro de que este sujeto hará lo que le diga, así que no creo que represente un problema a la larga.

En cuanto mi mano entra en contacto con la superficie transparente, ésta se quema como si fuera papel hasta desaparecer por completo. O esto era muy fácil, o esta maldición es mucho más poderosa de lo que pensé. Por otro lado, esto parece no impresionarlo en absoluto, como si él fuera más consciente de mi poder que yo mismo.

—Entonces, señor ¿Qué es lo que desea? ¿La venganza contra esos magos? Solo dígalo y la tendrá, le serviré hasta que nuestro propósito principal sea cumplido.

—Todo a su tiempo, por ahora te prohíbo tocar a Fairy tail—. Necesito tiempo para pensar bien las cosas. Además, quiero disfrutar yo mismo el placer de destruir ese maldito gremio, y no me quiero arriesgar a que le haga algo a Lucy o Happy—. Lo que quiero es que liberes y reúnas a los miembros de Tártaros, rehacer el cubo.

—¿Y qué hay de Zeref?

—Zeref consiguió liberarse poco después de que el hechizo se realizó. Ahora mismo se encuentra en otro continente, lejos de nuestro alcance—. Realmente no tengo idea de cómo sé esto, simplemente lo puedo sentir-. Por ahora tu única preocupación debe ser regresar a Tártaros a lo que era. La diferencia es que esta vez no perderemos ante esas hadas. El verdadero maestro del gremio ha llegado.

—Como desee, END-sama— dice con una reverencia ¿Está mal que me guste esto? Odio aceptarlo, pero me está gustando bastante este poder.

Antes de ir a casa le dejé claro que debía ser discreto, que nadie más se entere. Seguramente si Fairy tail se entera echará a perder todo, y prefiero hacer esto con calma.

Mi segundo intento de vuelo no está nada mal, puedo controlarlo un poco mejor y debo decir que es divertido. El viento, el vacío, poder moverme con esta libertad, esto debe ser lo que siente Happy.

En cuanto al aterrizaje... digamos que aún debo perfeccionarlo un poco... está bien, mucho ¿Por qué lo digo? Pues porque terminé haciendo un enorme agujero en el techo de la casa en mi intento por frenar. Tendré que arreglar eso.

Tardo alrededor de cinco minutos en darme cuenta de que Happy aún no ha llegado. En ese tiempo he recorrido la pequeña casa que alguna vez fue mi hogar, y que una leve voz optimista en mi cabeza me dice que puede serlo una vez más. Veo los carteles de las misiones que hicimos hace tiempo, y comienzo a considerar destruirlos hasta que una bola de pelos azul entra por la puerta.

El Regreso Del DemonioHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora