Natsu
Doy la vuelta lentamente, esperando encontrarme con un imponente y enorme dragón rojo, pero, en su lugar, solo veo un hombre alto con el cabello rojo y largo, dándome la espalda. También consigo notar que usa la misma ropa que yo.
Me pongo de pie, y busco alrededor a Igneel, pero solo estamos nosotros dos. Estoy seguro de que esa era su voz, es inconfundible, a menos que...
—¿Igneel? — vuelvo a preguntar. Mi labio inferior tiembla, al igual que mis manos y rodillas. Nunca esperé que esto pasara.
—Hola, Natsu— se gira para verme con una sonrisa. Entonces puedo ver una cicatriz sobre su rostro en forma de "x", justo en el lugar que la tiene Igneel. Esto, acompañado de esa voz, termina de despejar mis dudas. —No estés tan sorprendido, no eres el único que puede verse como quiera aquí.
Cuando lo escucho, vuelvo a poner mi atención en mi mano, y cierro el puño con fuerza. Pasan varios segundos antes de que me atreva a romper el silencio que se ha formado.
—¿Qué es este lugar? — tengo cientos de preguntas que hacerle, pero esta es la que más me interesa en este preciso instante.
—Tu mente, alma, llámalo como quieras, el punto es que estamos en tu interior. Creí que te darías cuenta.
Le echo otro vistazo alrededor, y me cuesta pensar que esta es mi mente. Se ve demasiado tranquila, demasiado pura para ser mía. Tal vez hace un tiempo hubiera sido así, pero no me entra la idea de que así se ve en este momento. Entonces me fijo en el lugar hacia el que estaba viendo Igneel antes, camino lentamente hacia él, y es ahora que me doy cuenta de que sí debe decir la verdad. Hay un enorme precipicio que da a una oscuridad absoluta, aún no me acerco demasiado, pero puedo sentir algo malicioso y repulsivo que emana de ese lugar.
—Natsu— la voz de Igneel me saca de la especie de trance en el que me metí. —Esto antes no existía—. Eso supuse. —Te estás desviando del camino.
Instintivamente agacho la cabeza, pero sigo sintiendo su mirada sobre mí.
—¿Estás decepcionado de mí? — mi pregunta suena más como una afirmación. Es algo evidente, no me crio para convertirme en esto.
—Decepcionado, no—. Me obligo a verlo de nuevo, confundido, siento que quiero romper a llorar, pero me contengo. —Solo sentí que necesitabas un empujón, por eso estoy aquí— dice con tranquilidad. Yo guardo silencio, e intento descifrar las emociones que pasan por sus ojos. —Debí haberte preparado para esto— suspira.
—¿Tú lo sabías? ¿Que soy END? — Por lo que acaba de decir, ya debería ser obvio, pero quiero escucharlo de él.
—Sí.
—¿Entonces por qué nunca me lo dijiste? ¿Por qué esperaste a que esto llegara tan lejos para aparecer? — Siento que unas cuantas lágrimas traicioneras se derraman, pero las limpio de inmediato. —¿Por qué me dejaste vivir si sabías lo que soy en realidad? ¿Por qué me abandonaste sin dejar rastro ese día?
Me odio por hacer que mi voz tiemble tanto. Pretendo estar molesto con él, pero sé que sueno como si pudiera desmoronarme en cualquier momento.
—No tenemos mucho tiempo, pero intentaré responder todas tus preguntas—. Sé que está intentando calmarme, pero no puedo evitar ser un manojo de emociones mezcladas en este momento. —Comenzando por tu primera pregunta, Zeref pidió que no supieras la verdad hasta que llegara el momento adecuado.
—¿Zeref...? — lo miro más que confundido, lo que él asiente con la cabeza.
—Él quería que vivieras tu vida, una normal, la que no pudiste vivir por mi culpa— cuando dice esa oración siento que mi corazón se detiene. Con todo lo que está pasando lo había olvidado.
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El Regreso Del Demonio
FanfictionEl demonio despertó y trajo consigo el caos, los magos lograron detenerlo, pero ahora desea la venganza desde su encierro. [Historia terminada]
