Dicen que el fuego casi llega a nuestros límites.
Lex trataba de hacerle conversación a una retraída rubia.
Eso dicen.
Se acerco y arrastró una silla para sentarse viendo a su desanimada compañera.
No sabía que me ibas a extrañar tanto. Estuve sólo diez días en Washington y mira como te encuentro.
Han pasado cosas.
¿Qué cosas?
Me fui de casa. A los dos días de haberte marchado.
¿Qué dices? Y donde has estado viviendo y comiendo todo esté tiempo. Lena me contó que llevabas días sin aparecer por aquí.
Eve Teschmacher.
La dependienta del pueblo.
Me ofreció un plato de comida al día y dormir en la bodega a cambio de trabajo.
¡Oh Kara!
La rubia comenzó a llorar desbordada por la situación. No el hecho de estar en rebeldía con sus padres, si no la culpabilidad de haber provocado ese desastre a raíz de su furia.
Lex la abrazo y dejó que se desahogara.
Siento interrumpir.
Mike entraba al lugar de trabajo de su cuñado y Lena estaba más atrás en silencio.
Era la primera vez que volvía a ver a Kara desde aquel día y encontrarla así le causó una sensación de desasosiego.
Qué quieres.
Kara se apartó cabis baja y Lex miro a Mike con dardos en los ojos.
El señor Schott nos llevará al pueblo y quería saber si venías.
No ves que estoy ocupado Mike. Creo que te hacen falta anteojos.
¡Lex!
Si tienes asuntos que resolver ve, también debo volver al pueblo.
Kara apenas miraba a su amigo.
No, no iras a ese almacén de quinta categoría. Te quedas aquí conmigo.
Lex te recuerdo que Kara tiene una familia y no hay un vínculo de compromiso entre ustedes, será mal visto.
Al diablo los vínculos y las estupideces que dicta la sociedad. Es mi amiga Lena y me necesita. Se queda en casa y punto.
Está también es mi casa.
Es mi casa Mike. Yo pague cada centavo de dólar que hay invertido en estás tierras.
Lex estaré bien. En serio es algo pasajero.
¿Bien? Mírate Kara. Estás más delgada y pasando situaciones que no mereces.
No deberías intervenir.
¡Cierra la puta boca de una vez Mathew!
La rubia se quedó paralizada al ver como el joven se plantó firme frente a Mike y vio la manera que presionaba su puño.
La familiaridad del gesto le recordó la broma que profirió Lex al conocerse.
Una roca me dejo así.
Como torpedos saltaron sus alarmas.
Lex vamos a dar una paseo.
¿Qué?
Tengo a Flash allá afuera.
Lena avanzó hasta llegar a su altura. Algo en la expresión de la rubia no le gusto y su preocupación se incremento.
Creo que mejor vamos a casa y prepararé té o café. No estás bien Kara.
Lena debíamos ir...
Ve tú.
El ceño fruncido hacia Mike y la amenaza latente de Lex le hicieron retroceder. Se notaba molesto pero no pronunció una palabra más y se marcho.
De verdad quiero que me acompañes a dar ese paseo.
Primero vamos a comer algo Kara y luego...
Por favor.
Lena los miro a ambos. Algo estaba en el aire pero ella no sabía exactamente que era. Los familiares ojos de su hermano le trataron de dar tranquilidad, pero nada más alejado del sentimiento perturbador que afloraba en ella.
Estaremos bien Lena. Vamos Kara.
Salieron en silencio y la rubia desató su caballo. Lex subió y luego ella.
Con sus piernas golpeó los costados del animal suavemente y comenzaron a moverse.
No te agrada tu cuñado.
Tanto se nota.
¿Cómo quedaste calvo Lex?
Te lo dije, una roca.
Atravesó los campos a paso más veloz.
Cómo una roca te hace eso.
La rubia siguió indagando, Lex se mantuvo callado hasta que en un punto detuvieron aquel raro paseo.
Kara descendió con facilidad y mantuvo sus ojos en Lex.
¿A qué viene el interés?
Observó su alrededor y vio el pasto quemado. La extensión se alargaba desde su perspectiva. Realmente parte limitaba con su propiedad.
Se que no nos conocemos de tanto tiempo pero hay algo que me resulta familiar en ti.
Su tono de voz era suave e inseguro.
Los grises ojos se posaron en ella y su gesto permanecía ilegible.
Fue hace nueve años, vivíamos en St. Rosh, estábamos en el puerto, papá solía llevarme para que fuera adaptándome a los negocios.
Comenzó a caminar en dirección a la explanada, la misma que Kara conocía perfectamente.
Hubo un fuerte impacto, no supe realmente que ocurrió. Perdí el conocimiento y cuando desperté estaba en un hospital.
¿La roca te impacto?
No directamente.
Guardo silencio al ver aquel cráter en la tierra. Sus ojos se abrieron y miro a Kara estupefacto.
Eso es...
Nueve de agosto de mil novecientos dieciséis.
¿Tú?
Fui yo quien causó todo este incendio.
Sus ojos se llenaron de lágrimas y detuvo sus palabras.
¿Cómo?
Mis ojos, sólo pasa cuando pierdo el control.
Bajo la cabeza apenada.
Quién te hizo enfadar de esa manera.
El tono burlón suavizó el ambiente.
¿Puedes hacer eso?
¿Yo? Su cara se arrugó de manera divertida.
¡No! Ya hubiera freido a muchos y seguramente tendría un traje de rayas y grilletes.
Kara soltó una risa que Lex le correspondió.
Soy fuerte cómo tu. Esa roca me dejo calvo pero también me hizo más inteligente y guapo.
Otra risa de Kara cayó tras las palabras del joven.
¿Puedes correr?
A grandes velocidades.
Tal vez no me ganarías.
Deja de fanfarronear Danvers.
¿Alguna vez supiste que era?
Mi padre murió intentando averiguar. Culparon a los enemigos pero sé que no fue eso lo que lo mato.
¡Lo siento!
¿Tu familia lo sabe?
No, ocurrió cuando jugaba sola, nadie vino en mi rescate.
Lamento oír eso.
¿Lena lo sabe?
Si, papá y mamá. Y ahora tu.
Bueno, eres el único.
Gracias por confiar en mi Kara.
No le digas a nadie sobre esto.
¿A Lena?
¡Lex!
No guardo secretos con ella.
Confía en mí Kara.
Hizo un gesto de cierre en sus labios y luego al corazón, Kara lo abrazo en respuesta.
Somos dos afectados Kara. Así que de ahora en adelante tú y yo seremos un equipo.
Extendió su mano y le enseño el meñique.
¿Promesa?
¡Promesa!
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Supconeshot (Wattys 2019)
FanfictionSeries de one shot con motivo de Supercorp. Pueden estar relacionados, ser aleatorio o sin ninguna conexión. La imagen de portada, créditos a quien corresponda. No encontré quien la hizo.
