Pink Kryptonite

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Y allí estaba tu flamante amiga Kara Danvers sin sus gafas y con el cabello suelto en ondas, era la viva imagen de la extraterrestre que tanto detestabas actualmente.
Lena puedo explicarte, yo no quise.
Te llevas la mano a las sienes y masajeas ferozmente, "esto no es real" te repites cómo mantra una y otra vez. De fondo ese ruido de su voz comienza a causar una ebullición en tu interior.
Todos estos años, no es cierto. Claro, por eso el equipo I+D halló el detector dañado.
Detienes tus pasos y lanzas dardos imaginarios en su dirección a través de tu mirada turbia. Ves su rostro apenado y te causa más irá de la que puedes manejar.
Me engañaste como una estúpida todo este tiempo y eres ella. Tú y ella son la misma persona.
Has cerrado el espacio entre ambas y la picas con tu dedo índice de forma acusatoria en el pecho, justo donde imaginas debe tener el símbolo de su hogar.
No te oculte esto por lo que crees.
¿Segura Supergirl? O debo seguir llamándote Kara Traidora Danvers.
¡Lena! Escúchame.
Largo de mi oficina, de mi empresa, y de mi vida.
Por favor Lena, sólo...
¡Largo!
Sus ojos se llenan de lágrimas y tú tensas la mandíbula para evitar mostrarte débil ante ella.
Le sostienes la mirada estoicamente y después de un largo silencio, la ves agachar la cabeza y avanzar lentamente hacia la salida.
Los gritos han llamado la atención de tú secretaria que se mantiene atenta en el umbral de la puerta.
Sólo quiero que sepas que me importas más de lo que te imaginas Lena. Nada cambiará eso.
¡Largo!
No te importa si Jess está viendo o no, cómo un huracán te acercas al estante donde yacen las bebidas y tomas una botella que vacías en aquel vaso de cristal.
Un ardor recorre tú garganta y estás segura que la salitre que captas en el sabor de la bebida, son tus propias lágrimas.
Arrojas con furia el recipiente contra la pared donde yace el sofá, y el sonido estallando en cientos de trozos de cristal, se asemeja a la ruptura que está sufriendo tu pobre corazón.
Esa noche te embriagas hasta que pierdes la conciencia.

**

Una luz molesta atraviesa tus párpados, te giras pero sientes la queja general de tu cuerpo.
La superficie es suave pero esta frío, abres contra tu voluntad cada ojo y ves el techo de tu oficina.
La ola de recuerdos te toma de sorpresa y allí unes las piezas.
Kara y Supergirl son la misma persona. Has sido traicionada y burlada por la que considerabas tú mejor amiga.
Con dificultad te sientas, aún estás en la alfombra de aquella oficina, una solitaria como lo estarás tú de ahora en adelante.
Te metes en el baño privado y te cambias a una camisa azul oscuro y un vaquero gastado que guardas allí en caso de emergencia.
Oyes como varios golpes retumban en la madera de la puerta, pero lo ignoras.
El espejo devuelve tu reflejo, ves las ojeras que tienes y el revoltijo en el cabello.
Echas abundante agua en la cara y te quedas inmersa entre las palmas de tus manos.
Al salir lo ves parado en medio de tú espacio de trabajo con los brazos cruzados y una expresión ilegible en su rostro.
No dices nada y pasas por un lado directo a tú escritorio.
Lena tenemos que hablar.

Lo sabías y me tomaste por idiota, tú, ella, todos.

No es así Lena, sabes que no me correspondía a mi decirlo.

Buscas frenética entre tus gavetas del escritorio aquella llave que jamás pensaste usar.
El sigue dando su discurso seguramente ensayado, que decides ignorar olímpicamente.
¿Lena por favor puedes oírme?
No me interesa James, ni lo que ella o tú tengan que decir.

Nosotros estamos juntos Lena.

Si pudiera volver el tiempo, esto no hubiera pasado, ella no hubiera pasado, no hubiera sido el motivo de las risas que seguro se echaron a mi costa.

Jamás nos reímos de ti, esto ha sido una tortura para todos, aunque no lo creas.

Encuentras el objeto que buscas y te lo guardas en el bolsillo trasero del vaquero.

Supconeshot (Wattys 2019)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora