A punta de fuego

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Hugo está hablando, y para ser franco, sólo estoy observando a Paulina que no deja de apoyarse en la mesa para mostrar sus atributos al jefe, quien, obviamente como ex mujeriego que se respeta tiene sus escapadas, al fin y al cabo es hombre, y semejantes pedazos de carnes no son invisibles.

No soy el único que tiene los ojos sobre ella, y no me estoy justificando la verdad. Sólo que en serio, es difícil prestar atención teniendo esa distracción. Qué pena que Hugo se haga el difícil, qué pena para ella.

—Lior, ¿hay alguna noticia sobre algún Pérfugas? —Hugo me mira nervioso, no puedo evitar sonreír, pues se ve tan incómodo y muy pálido.

—Nada —contesto bebiendo un poco de Coca-Cola—. Ni la nota, no hay rastros de energía, al igual que los rastros de energía de Zafiro, desaparecieron la de los Pérfugas.

—Eso es muy raro —dice Alexandra a Hugo llevándose las manos a los bolsillos de su muy ajustado vaquero—. En definitiva eso nos da la respuesta, ellos están tras el blanqueo de energía, no quieren que sepamos algo.

Dana de un lado de la habitación se muerde las uñas, mientras la mano derecha de Hugo; Iam, sólo afirma con la cabeza. Me tiro sobre la silla y llevo mi cabeza hacia atrás.

—Es verdad, Alex —dice Iam algo nervioso— fui a la casa de Zafiro, no queda nada, nada de ella, es como si quisieran borrarla.

Y como lámpara en un apagón mi mente se iluminó de la respuesta, ellos no sólo estaban borrándose del mapa, ellos estaban eliminando distracciones, están buscando a la verdadera Zafiro. ¿Cómo no lo pensamos antes? ¿Dónde está su mayor depósito de energía? en ella, OBVIO.

Llevé mis brazos a la cabeza y sonreí de felicidad, ¿acaso debía compartir la respuesta con Hugo? Claro que sí, mi silencio no vale nada a lado de su desesperación.

—Dana, ¿le hiciste llegar nuestro mensaje a Dara? —pregunta Hugo, observo la escena tan sorprendido, creí que no quería usar a la ex de Helios, pero el odio nos lleva a tomar medidas impensadas.

—Sí, ella ya sabe lo de la roca, así como sabe que nuestras sombras están más fuertes, a estas horas Helios ya debe saberlo.

—¡Genial!

—¿Recurriendo a tácticas de guerra? —pregunto muy interesado.

—En la guerra y en el...

—Amor, todo vale —completé la frase, cuando él entrecierra sus ojos.

—¿Qué ocurre Lior? —pregunta desesperado.

—Nada —respondo.

A esta respuesta los ojos de Hugo se inyectaron de miedo, ¿teme a que lo traicione? Aunque ganas me sobran, no lo haría, tengo un pacto con las sombras, por ende, con cada miembro de esta organización, los Nemosorum somos de todo, pero jamás traicionaríamos a uno de los nuestros.

—¿Ya lo resolviste? —pregunta Dana, yo me encojo de hombros—. Habla amor mío —suplica ella, y los ojos de Ámbar ahora están sobre la hermosa Dana.

Interesante, creo que me encanta esta tensión, celos, soy importante después de todo.

Alex sonríe, ella tiene esa capacidad de ver lo gracioso en cada situación. Desde aquí veo cómo la mandíbula de Hugo se tensa, se para erguido e Iam se pone a su lado para evitar que ocurra alguna locura aquí.

—Vuelve a decirme que soy tu amor, hermosa, y te prometo que lo diré todo.

—Deja de coquetear con mi hermana. —reclama Hugo.

Sonrío, cuando a él se acerca Rossana para tranquilizarlo. Esa chica está tan loca por él, y Hugo tan cegado.

—Ellos están borrando la energía, para acercarse a la verdadera, es como cuando comenzamos eliminar...

El Sol, el viento y la Oscuridad  [Libro 2]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora