Muchas veces me pregunté qué se sentiría tenerlo todo, sí, cuando estaba viva, antes de Ojo de Mar, las cosas estaban bien, era una chica feliz, tenía viajes con mis padres, tenía unos tíos, unos abuelos, nada triste, nunca pasé hambre o dolor. O la pérdida de un ser querido.
Pero las cosas se pusieron muy oscuras de la nada, un día, mi familia parecía de mentira, tan perfectos en medio de risas. Yo los veía y todo pintaba como a plástico, nada parecía real, nada era normal. Sin embargo lo ignoré, continué con mi vida, con mis amigos, con mis dramas de niña diez.
Pero nada se detuvo, un día desperté escuchando la radio, hablaban de un caso de homicidio, la niña tenía apenas 7 años, la violaron, y luego la descuartizaron. Esa fue la primera vez que el mundo se acabó para mí, el vacío se hizo presente en mi vida preguntándome qué lleva al ser humano a ser tan miserable con su propia especie.
Corrí al baño a vomitar, en ese entonces no tenía idea de que cada que me pasara algo así, el retrete se convertiría en una gran amiga.
La vida se volvió pesada de la nada, y resulta que todo ese tiempo yo estaba desarrollando lo que mi madre me pasó genéticamente. Su hipersensibilidad.
Ser hija de una Astram tiene consecuencias, más cuando eres la que no heredó energía, simplemente heredaste su carácter y una peculiar repulsión a la vida miserable de los humanos. Ader lo sabía muy bien, ella sabía que podía mitigar mi ser completo haciéndome sentir los peores dolores del mundo.
Y aunque debería odiarla, no lo hago, Ader es mi madre, al fin de cuentas. Y hay mucho que quisiera saber de ella, empezando por cómo se sintió cuando tuvo que abandonarnos, aparte del dolor de toda la humanidad ¿Qué sintió ella como madre?
¿Por qué destinó a mi padre a la nada, dejándolo lejos de nosotros? ¿Qué la motivo a entregarnos? ¿Y cómo sobrellevó la traición de sus propios Piedras Rojas?
A medida que los días pasan, puedo asimilar más, el lugar a donde voy cuando creo dormir, y supongo que es eso lo que me destina el universo, a vagar por el espacio sin tiempo.
Todos los días al cerrar mis ojos, veo haces de luz que atraviesan el cielo, tan similar, como aquella vez que hice el sello para Helios, recuerdo ver a todos los universos ser atravesados por hilos. Pero aquí en donde yo estoy, parece más como si lo observase desde adentro, como si estuviese en alguna tierra en medio de todo.
—Amit —Lior me habla mientras a en la cama.
Lo miro, y recuerdo cuanto miedo me daba este chico, es decir, mira que loca es la vida, o la muerte, ahora él y yo estamos del mismo lado, yo lo comprendo, él a mí, lo escucho, como él lo hace conmigo. Sé tanto de su vida ahora, que no logro entender cómo parece tan bueno a mi lado, y cuando lo veía del otro lado, parecía insensible.
—¿Vamos a caminar a las costas del mar? —pregunta tomándome de la mano.
—¿Coqueteas conmigo? —pregunto sonriendo, no recuerdo haberme sentido tan libre cuando estaba vida, parecía que era más prisionera de mis sentimientos que otra cosa.
—No lo haría, ¿o me está dejando hacerlo? —pregunta pícaro, por lo que termino riendo, pero me levanto al fin.
—No he venido a la Toscana desde que tenía 12 años.
—Y ahora tienes 17, a un mes de 18, hay que despedir a la niña que aún llevas dentro —dice sonriendo.
—No voy a perder la virginidad contigo Lior.
—¿Era muy evidente el doble sentido? Antes te costaba entender esas cosas —asegura mientras salimos de la casa, y el hermoso paisaje del pueblo me sobresalta, una mezcla de temor, gracia, emoción y dudas se instalaron en mí.
—Tú nunca dejas ese tipo de guinda al azar Lior —comencé a hiper ventilar, no estaba segura de querer caminar, así que volví dentro de la casa corriendo— No puedo.
Lior viene hasta mí y me ofrece una silla, rápidamente me siento, y mi pecho parece galopar, mi respiración se hace fuerte, y las imágenes de la calle siguen en mi mente, como si hubiera quitado un screen de ella.
—¿Estás segura de que no puedes? —pregunta arrodillándose ante mí. Yo agito la cabeza de manera negativa, son muchas emociones dentro de mí— Entonces aún no podemos volver.
¡Mierda! esto no es lo que yo quiero, yo quiero ir, en medio de los Nemosorum y restregar mi existencia a Hugo, que el rumor se extienda hasta Helios y que su alma duela, sabiendo que estoy cerca, y lo mejor, del otro lado.
Tomo mi cabeza con fuerza, pero no puedo forzar lo que aún no puedo controlar, y yo no puedo controlar el miedo que me da estar en la calle.
Lior cerró la puerta y vino de nuevo hasta mí, me extendió la mano y yo accedí a él. Miró mis palmas y acarició las pequeñas cicatrices que la adornaban, trayéndome de recuerdo a Helios sanándolas, raramente, no me da ni gozo, ni odio, el momento es neutro, pareciera que en el fondo lo atesoro, pero que mi superficie lo aplasta.
—Te los hiciste la primera vez que Ader te metió en una bifurcación —dice pasando sus dedos sobre ellas— Yo estaba allí, observádolas, y viendo cómo ella te metía en parte de lo que ella sentía.
>>Nunca importó, lo que las personas se hicieran, y no voy a decir que esa vez me preocupé, porque apenas eras un pedazo de carne para mí, y lo eras porque Hugo estaba interesado en ti. Pero luego vi la desesperación en tus ojos, y cómo tomabas el bisturí, estabas a punto de hacerlo, te ibas a cortar el cuello.
>>Ader se desesperó, lo recuerdo muy bien, estaba por volver a ti, me había pedido que apareciera y te hiciera perder la conciencia, ella no quería matar a su hija, sólo la quería frágil, pero todo cambió cuando llegó Helios y te tomó en sus brazos... allí supe que tenías algo especial, y no, no sentí celos ni nada de eso... sentí curiosidad ¿Cómo una niña...
—Tan bonita, y con una familia perfecta intenta sacarse la vida? —completé la pregunta mientras me sostenía la mirada— Quizás porque en el fondo ya sabía que todo era mentira, y lo único real en ese momento para mí, fue lo que sentí en los brazos de Helios.
Lior queda mirándome, pero esta vez con miedo, por lo que acaba de decir, yo simplemente estaba siendo honesta, estaba relatando lo que en ese entonces viví.
—Regresar de la muerte te ofrece otras cosas Lior —aseguro— Otra visión, aunque parece ser que sigo teniendo debilidades absurdas... —apunto a la puerta con indignación— Ahora estoy primero yo, y eso es gracias a ti, y a lo que haya hecho mi hermano, quien confieso me gustaría conocer.
—Me matará —dice riendo.
—No, si sabe en lo que me convertiré si eso pasa.
—Amit, escogiste tu nombre de nacimiento ¿Por qué?
—Porque cuando puse en la balanza la muerte de Zafiro, ganó la vida de Amit. No quiero volver a ser débil nunca más, pero hay cosas que están instaladas en mí, y creo que tú serás mi nuevo héroe.
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Anterior: "a lado mío"
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El Sol, el viento y la Oscuridad [Libro 2]
FantasiLuego de la muerte de Zafiro, a Helios, Hugo y enemigos nuevos, quieren conseguir su cuerpo, unos para revivirla, otros para desintengrarla. La culpa, el miedo, los malos recuerdos, el dolor y la arrogancia invadirán el sentimiento de cada uno de l...
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