Capítulo 30

1.4K 117 15
                                        

El silencio que rondaba la mansión Luthor fue roto súbitamente por las carcajadas de Atlana que jugaba en el patio con Alessandro.

---Debemos de traer a Cate a casa Ellea. -Alistair la tomó del brazo suavemente-- No es correcto dejarla mas tiempo allá.

---Necesitamos cuidar de Lana, Al. -Murmuró su esposa.

---Lana esta bien Ellea, Cate por su parte necesita saber que es lo que esta pasando aquí.

Su esposa lo encaró.

---Ella nos odia. -Afirmó su esposa enojada-- Ella no quiere regresar.

---¡Ella no nos odia Élise! -Exclamó exasperado su esposo-- Tú no te has dado el tiempo de visitarla pero ella anhela volver, verte y estar cerca de ti... Los ataques de asma son horribles cuando ella esta sola.

Las lagrimas inundaron los hermosos ojos esmeralda, pero tomando aire las retuvo.

---He dicho que no. -Sentenció soltandose y caminando hasta el jardín.

El joven de 17 años presenció todo desde la esquina del salón, pudo ver la cara de resignación en el rostro de su tío y seguro de su mismo, siguió hablando por teléfono.

---El abuelo ha enfermado Cate. -La niña de doce años escuchaba atentamente lo que Cornelio decía detrás del teléfono.

---¿Y qué ha dicho el doctor? -Cuestionó moderando su voz.

---Que no hay muchas esperanzas.

Lo demás fue inaudible, el teléfono cayó a el suelo y su madre fue la encargada de sostenerla cuando giro para verla con lágrimas en los ojos.

---El abuelo... Mi abuelo, él morirá.

---Cariño tranquila. -la rubia la abrazaba fuertemente--, ellos van a estar bien.

---Quiero regresar Cate -Se aferró más a ella--, quiero estar con mi familia, por favor regresame a ellos.

---Yo no tengo poder para llevarte a casa Caty. -Recordó la ojiazul tristemente.

---Necesito verlo una vez mas -sollozo-- lo necesito.

Cate beso su frente, tomo el teléfono y después de dar un largo suspiro, habló:   ---Elio, Cate quiere hablar con Alec.

---Si, Cate.

El joven pelirrojo se detuvo en el marco de la puerta del cuarto de su abuelo, su madre estaba adentro escuchando lo que el doctor le decía.

Cáncer de estómago.
Si tenían suerte llegaría a finales de mes, cosa que él dudaba mucho.

---Mamá -Cornelio la llamó-- es Cate, quiere hablar con el abuelo.

---Adelante Carlo -Su abuelo respondió-- yo quiero hablar con ella.

El nieto mayor camino a paso seguro, le entregó el teléfono sentándose en las orillas de la cama y después de toser, saludo débilmente a su primera nieta.

---Hola Caty.

---Abuelo. -Sollozó la rubia al escuchar su voz-- Abuelo lo lamento tanto.

---No cariño, yo lo siento, siento haberte encerrado en aquel lugar.

---No abuelo. -Las lágrimas aumentaron-- No digas eso, yo estoy bien.

---Te aleje de ella Caty.

---Ella no han querido acercarse, no es tú culpa. -Sorbio la nariz-- Vas a estar bien ¿si?

---Ambos sabemos que no es así cariño.

---Vamos abuelo, me debes un viaje a Rusia. -Trato de bromear la mas joven.

---Elio te llevará, me lo ha prometido.

---Abuelo...

---Te amo mi pequeño Elefantito. -Le susurró éste.

La rubia cerro los ojos y deseó con todas sus fuerzas que él la abrazara fuertemente.

---Y yo a ti abuelo, yo también te amo.

No pudo seguir la conversación, su abuelo tuvo un ataque de tos y ella lloró aún más, colgó aquella llamada antes de que su tía respondiera o dijera algo.

---Todo esta bien cariño. -Cate besó su frente aferrandose a ella.

Aquel día una lluvia infernal las sorprendió, Cate tendría que pasar la noche ahí debido a los bloqueosm que esta había provocado.
Pasó la noche y parte de la madrugada consolando a su hija, ninguna pudo dormir esa noche, refugiada en el pecho de la mayor y con las cobijas proporcionándoles calor, Élise decidió que era momento de responder todas sus preguntas.

---Cate.

---¿Qué sucede?

---¿Porqué no te has ido?

---¿Porqué habría de hacerlo? -Preguntó sorprendida por la pregunta.

---Todos se van... tú no lo has hecho.

---No tengo razón alguna para hacerlo. -Respondió firme-- Eres mi pequeña niña.

---Deberias de pasar más tiempo con Edith y los chicos, no conmigo... 

---Ellos lo entiende Élise. -Respondió incorporándose en la cama.

---Ellos no merecen que los dejes para estar conmigo, mamá debería de estar aquí, no tú.

---Tú hermana la consume por completo Cate. -Excusó a la pelirroja.

---La que sufre de asma soy yo ¿recuerdas? -la menor trato de bromear.

---Cate...

---Se que ella no ha querido venir -la interrumpió--... ella no desea verme.

---No es así de fácil Cielo...

---¡Si es así de fácil! -Uno de los gemelos exclamó indignado.

---Potresti abbassare la voce, Demetrio? -El joven pelirrojo musito enervado.

---No es facil Demetrius, necesitamos la autorización ya sea de tía Atala, tía Athena, tío Alí, tía Ellea o el abuelo para que Catherine pueda sacar de ahí a Cate. -Dominic habló.

---E perché non chiediamo il permesso al nonno? -Demetrius volvió a preguntar colmando la paciencia de Cornelio-- Sono sicuro che lo vuole come facciamo noi.

---El abuelo esta agonizando Demetrius.

---Demetrius tiene un poco de razón esta vez Cornelio, será mas fácil que él firme y podamos traerla de regreso.

---E come dovremmo farlo? -El italiano preguntó exasperado.

---Facil, llamando a Catherine. -Dominic le extendió el teléfono-- Qué envíe el papel por correo y nosotros lo regresaremos de la misma manera.

---O, podemos simplemente imprimir la hoja en internet, hacer que el abuelo la firme y mandarla por correo a Catherine para que saque a Cate de ahí. -Demetrius simplifico-- Me sorprende que teniendo un IQ tan alto compliquen tanto las cosas.

---... No las complicas Cate. -La actriz rebatio-- Tú familia ha tenido muchos problemas últimamente por lo de tú abuelo.

---Y yo podría haberlos apoyado pero en cambio estoy aquí... encerrada.

---Te prometo que muy pronto nos iremos elefantito.

Lo prometo.

Forever MineDonde viven las historias. Descúbrelo ahora