Capítulo Diecisiete

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El Heredero

Capítulo Diecisiete

-Un gusto conocerlo, Conde Xavier – estrechó Stryker su mano -. Recuerdo su nombre, ¡cómo no hacerlo con la prosapia de su familia! Una de las más importantes de Escocia.

-Usted trabajó para nosotros – contestó Charles seriamente -. Mi hermana lo contrató hace más de una década por un asunto familiar.

-Ah, sí – contestó el oficial -. Lo recuerdo.

Charles lo leyó. Raven lo había contratado y un mes después, Stryker había regresado a Westchester con la noticia de que su búsqueda había resultado infructuosa. En esa ocasión Charles ni siquiera se encontraba en el castillo, estaba en algún callejón o burdel de Londres, pero ahora que lo tenía frente a frente y podía leerlo, vio la verdad: Stryker sí había encontrado a Moira y la mujer le contestó despectiva que no quería saber nada con el conde aburrido y pobre, y ese hijo que tuvo que darle por lástima.

-Charles, ¿estás bien? – preguntó Erik al ver que se había puesto lívido.

-Sí – contestó rápidamente y se volvió hacia el oficial -. El gusto es mío, coronel.

Erik los guio hasta la sala de visitas donde se había desatado la pelea, mientras le explicaba a Stryker lo que había ocurrido: Emma Frost y su primo habían llegado esa misma mañana inesperadamente, él la había citado en esa habitación y Shaw se había presentado sin invitación y había atentado contra la vida del conde. El barón había salido en su defensa y Shaw recibió un tiro en el torso.

-Aguarde, por favor, barón – pidió Stryker antes de que Erik pusiera la llave en la cerradura -. Esos dos rufianes, ¿siguen aquí?

-La señorita Frost está custodiada en la habitación donde dormía cuando se alojaba aquí y Shaw se encuentra en una en esta planta, con un paje cuidando sus heridas.

-Bien – aspiró el militar -. Con eso me basta. Pediré refuerzos de Dusseldorf y me llevaré a la señorita Frost esta misma tarde. En cuanto a su primo, veré la manera de trasladarlo a un hospital y que quede detenido allí hasta que pueda ingresar en la cárcel.

Erik quedó un tanto confundido.

-Entonces, el disparo que le di. . .

-Barón Lehnsherr – habló Stryker con autoridad -, ese estafador atacó al Conde en su casa. Usted lo defendió y por lo que cuenta le salvó la vida, actuó en defensa propia bajo su propio techo, según parece. No necesito ver ninguna escena porque el crimen está resuelto.

Erik miró a Charles, que sonreía entre satisfecho y divertido.

"Tú tienes tus trucos para protegerme a mí y yo tengo los míos para protegerte a ti," le envió el conde un mensaje mental. Erik parpadeó al recibirlo. ¿Charles se había metido en la mente de Stryker? Pero, además, lo que argumentaba el oficial era cierto: Erik había actuado para proteger a Charles, que estaba indefenso, y todo había ocurrido en su propia casa.

Stryker continuó.

-En el informe quedará claro que la señorita Frost y el señor Shaw regresaron a su casa para continuar estafándolo, ignorando que yo ya lo había puesto a usted al tanto ayer. El señor Shaw atacó al Conde Xavier y usted le disparó para defenderlo. Recluyó a la señorita Frost en un dormitorio en una planta superior, supongo, y con respecto a Shaw, se encargó de que le dieran atención médica y está fuera de peligro – miró a Erik y a Charles -. Me están quitando la carga que llevo hace ya una década, señores. Podría decir que estoy en deuda con ustedes – y en esta ocasión, Charles no lo había manipulado y decía esto porque realmente lo sentía.

El Heredero. CherikHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora