capitulo 18

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Amaia sonreía contenta de escuchar la voz de su hijo, lo echaba muchísimo de menos, pero por lo que le contaba Rafa se la estaba pasando genial en Barcelona y eso la ponía contenta.

-¿No te me vayas a aquedar allí eh?.-Le dijo aun sonriendo, mientras estaba tirada en el sofá, había estado todo el día allí dándole vuelta lo que había pasado con Alfred y aquella niña, se había dado cuenta que en realidad Alfred no había hecho nada, y que era Erica la que había estado insinuándose como una...

-Que va.-Rió Rafa.-Ya sabes que no puedo estar mucho tiempo separado de ti, ¿Qué tal estas tú?.-Amaia se dio cuenta de ese "tú" bien marcado, aun Rafa no perdonaba a Alfred, y sabia que necesitaba algún tiempo para que eso sucediera, pero ella se negaba a pensar que lo suyo con Alfred pudiera acabarse, lo amaba como a nadie, y si ya habían luchado tanto no pensaba echarlo a perder...eso le recordó de nuevo su ataque de celos y puso una mueca que gracias a la distancia Rafa no vio.

-Muy bien, mi vida, el libro sale mañana y estoy feliz.-Dijo sonriente apoyando la cabeza en el sofá.

-Si, la tía me dijo, mañana mismo iré a ver si lo han traído ya aquí para comprar unas cuantas copias.-Amaia rió.

-No me digas que ya tienes rollitos por allí y quieres regalarles libros...ay ay como eres Rafael.-Rafael soltó una risita.

-Que mal pensada ¿eh?, solo quiero que vean que el libro de la mejor escritora de España se vende perfectamente.

-Como se ve que soy tu madre.-Dijo divertida.

-Que no que no, que eres la mejor siendo mi madre o no, aunque claro, que tu seas mi madre me hace el mejor.-Dijo solemne y Amaia sonrió mordiéndose el labio.

-Te extraño, mi vida.

-Y yo mamá, pero luego cuando me tengas ahí dándote la tabarra te querrás deshacer de mi.

-No digas tonterías, anda.-Rió.-Vienes al partido final ¿no?, Jorge me estuvo diciendo que les haces falta...

-Si, yo ya le había dicho que al partido final iré...-Su tono fue extraño, y Amaia se imaginó que era porque en ese partido se iba a encontrar con Alfred.-Bueno, que vamos a salir mamá...te llamo luego ¿vale?.

-Ten mucho cuidado...

-Si, no te preocupes.

-Un beso.

-Adiós, guapa.-Amaia rió y le lanzó un beso a su hijo.

Revisó su móvil y no vio ningún mensaje, Alfred no le había contestado ningún mensaje. Se sentía muy mal, no por ella, sino por él, había actuado como una tonta y ahora lo sabía.

El timbre sonó y ella corrió a abrirlo, era Alfred, se controló para no abrazarlo y pedirle disculpas al oído mientras hacían el amor. Se dio cuenta que el estaba muy serio, y parecía cansado.

-Perdona que no te respondiera, estaba en una charla con mi padre.

-¿Todo bien?.-Él asintió aun serio.-Venga, pasa.-Tenia una gorra que le ocultaban los rizos y unas bermudas que dejaban ver parte de sus piernas, aquellas que Amaia adoraba, pero vestido así parecía realmente un niño.-No tenias que venir, me hubieses llamado y...

-Ya estoy aquí.-Se encogió de hombros, aun estaba bastante serio y Amaia se acercó mirando el suelo.

-Yo...quería decirte que fui una tonta con el tema de esa niña...-Levantó la vista y lo miró a los ojos con amor, él aun estaba sin inmutarse.

-Es verdad.-Dijo él aun serio, y Amaia sonrió a medias.

-Fui un poquitillo celosa ¿verdad?.

-Un poquillo si...

Permiteme SeñoraWhere stories live. Discover now