capitulo 17

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-¿Estás bien?.-Alfred vio entrar a su padre en la casa y lo saludó con la cabeza mientras hablaba con Amaia por móvil. Esa noche seria la cena en la que sus padres conocerían a su misteriosa "novia" y sabia que Amaia estaba de los nervios, sobretodo desde que Rafael se había ido a Barcelona con Ingrid.

-Pues no...-Suspiró ella. Alfred rió.

-¿Quieres calmarte?, todo va a ir bien...

-Si claro, porque tú no eres el corruptor aquí.

-Amaia por dios, tu no corrompiste a nadie...-Sonrió.-Bueno, un poquillo quizás...pero...-Rió al escuchar el suspiro de ella.-No te preocupes ¿si?, te van a adorar igual que lo hago yo.

-Venga, te dejo que ya voy en camino y como me vean hablando por móvil...

-Vale, te quiero.

-Yo más.

-¿Viene ya?.-Lorena apareció sonriente, estaba muy feliz de que su hijo por fin le presentara una novia, además se veía tan feliz y enamorado que ella seguro adoraría a la chica que hacia feliz a su hijo

-Si, esta en camino.-Lorena le acaricio la mejilla a Alfred con cariño.

-Te veo muy feliz mi vida.

-Lo soy mamá, ella me hace feliz.

-Aun no me has dicho como os conocisteis ni nada, no se nada de ella.

-Te lo contaremos los dos cuando este aquí.

-¿Está lista la cena?, tengo hambre.-Pablo, el hermano menor de Alfred por dos años entro con cara de fastidio.

-Estamos esperando a la novia de tu hermano cielo.

-¿Aun?, joder pero si esta viniendo desde hace una hora.-Alfred lo miró con lo ojos entrecerrados y le dio un golpe en la cabeza.

-Bueno venga, vamos a prepara la mesa.-Lorena se llevó a Pablo de allí y Alfred se atusó los rizos, se dio cuenta que no se había peinado y se fue a su habitación a echarse un poco de cera rápidamente.

 Amaia tomó aire, se miró en el espejo retrovisor y terminó riendo. Se sentía como una adolescente otra vez. Respiró y se dijo que pasaría lo que tendría que pasar, al menos ellos estaban haciendo ahora lo correcto al tratar de no esconder el amor que sentían. Caminó hacia la puerta tocando el timbre y cogió aire de nuevo acomodándose el pelo.

-¡Amaia!.-Fue Lorena la que le abrió la puerta y Amaia maldijo en voz baja, se suponía que era Alfred el que le abriría y ambos entrarían juntos. Mierda.

-Hola, Lorena.

-¿Qué haces por aquí?, me dijo Alfred que Rafa estaba en Barcelona ¿no?.

-Si si...

-Amaia.-Lorena se giró y vieron a Alfred acercarse.

-Estamos esperando a la novia de Alfred para cenar, puedes acompañarnos si quieres, Amaia.-Sonrió amablemente. Alfred puso una mueca y cogió a Amaia de la mano haciendo que entrara ante la mirada de su madre.

-Amaia es mi novia, mamá.-Lorena abrió los ojos como platos y unos segundos después abrió la boca.

-¿Cómo que...?.

-Lorena, se que esto...-Comenzó a decir Amaia.

-¡Por el amor de dios!.Gritó asombrada.

-¿Qué pasa?.-El padre de Alfred entro en el salón mirando la cara asombrada de su mujer.-¿Amaia?.

-Hola, Mario.-Dijo ella en una mueca.

Segundos después Alfred tomó a su madre en brazos luego de que se desmayara.

Permiteme SeñoraWhere stories live. Discover now