Ese mismo día Peter salió del hospital, su papá estaba ansioso por tenerlo en casa y que conociera bien a sus tíos.
Soltó algunas lágrimas cuando entraron a la habitación que sería de su hija, apretó un poco más al bebé contra su pecho agarrando coraje.
Acostó a Peter en su cuna era una suerte que está sea de color blanco, debería decorar y comprar cosas de varón para su hijo.
Natasha y Bucky golpearon a su puerta, se las habían ingeniado para no ir al trabajo en un tiempo.
-Steve ¿cómo te sientes?
-Algo bien Nat. Vengan pasen ¿Por qué Bucky tiene una escayola?
-Creímos que necesitarías ayuda, a Buck no le importó su muñeca para faltar al trabajo y a mi no me molesta cuidarlo.
-Son los mejores, pero no necesitaban hacer esto.
-Claro que sí Steve. Ahora ¿dónde está ese niño?
-Por aquí, vengan.
-¿Puedo?- preguntó Nat apuntando al pequeño.
-Por supuesto.
Peter siguió durmiendo en los cálidos brazos, no pasó un minuto y comenzó a llorar pidiendo el desayuno. La rubia lo entendió y llamó al padre del menor.
-Oh, Steve ¿dónde están sus biberones y el preparado?
-Ahora te traigo uno.
Bucky observó desde la puerta donde se había quedado como su novia mimaba al infante y a Steve corriendo por todas partes para preparar rápido el alimento de su hijo.
Nat lo alimento y mimó otro poco antes de dejar a Bucky tenerlo. Él acarició con cuidado la pequeña cabecita viendo como cerraba los ojos para dormir nuevamente.
-Eres un dormilón, no te pareces a tu padre. -le sonrió y lo puso en la cuna, antes de salir junto a su mujer tiró a la basura una muñeca que estaba sentada el el mueble para reemplazarla por su regalo, un conejo azul.
Ese sería el primero de muchos cambios.
En la cocina Steve preparaba café y sacaba golosinas para sus invitados.
-Steve trae tu trasero aquí y déjame ocuparme. Necesitas descansar.
No quería obedecer pero acabó haciendolo, no sentía el cansancio se sentía muy bien.
-Listo, ahora desahógate.
Recibió el café con una sonrisa y le dió un sorbo, luego de ese dió otro y otro, no se había dado cuenta de que no había comido nada ni de que tenía mucha hambre.
La pareja esperó paciente y se dedicaron una mirada de ternura.
-Lo siento, no me dí cuenta de que no había comido.
-Está bien Steve. ¿Nadie vino por Peter?
-No, siendo sincero no creo que vengan. Tampoco quiero que lo hagan.
-Peter es un bebé tan lindo, ¿quién podría no quererlo?
-No lo sé, pero esas son personas muy malas. Lo encontré tirado en un basurero lo que le hicieron es muy cruel y vil.
-Pensar en que esas personas están por ahí en la calle todavía.
-Al menos cayó en manos de Steve, no quiero pensar en lo que hubiera pasado con él si no lo encontraba.
-Peter es mi hijo ahora, yo... Siento que es una segunda oportunidad que Dios me dió.-sus ojos brillaron esperanzados -Lo perdí todo ese día pero él me dió una razón para seguir vivo, ese pequeño fue mi salvación es como un ángel para mí. Quiero cuidarlo, acunarlo aquí en mis brazos para que pueda dormir, darle un beso cada noche y cada día que despierte. Lo amo como si fuese mío, es mío lo siento así justo aquí. -Apuntó su corazón. -para mi él salió del vientre de mi difunta esposa que en paz descanse, me dió deseos de ser padre, de ser mejor.
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Lazos De Sangre
FanfictionPeter se siente muy a gusto con el señor Stark, desearía que él fuese su padre pero... Una parte de su pasado le a sido oculta a ambos, una que los une de por vida.
