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Me despierto, con calor y sonrío al notar la presencia de Andrw a mi lado. Cada día es más guapo. Me levanto de la cama con mucho cuidado de no hacer ruido, no lo quiero despertar. Cuando me dirijo al baño, siento unas manos que me cogen por la cintura y me estremezco.



-¿A dónde crees que vas?


Su voz adormilada es adorable.



-A darme un baño.


Me suelta y se restriega los ojos como un niño pequeño.



-¿Es que, qué hora es?


Me pregunta, mientras sus ojos azules chocan con los míos. Muerdo mi labio inferior y luego me encojo de hombros.



En cuanto voy a voltear, sus labios buscan los míos, y una electricidad recorre mi cuerpo. Subo mis manos, una la llevo a su cuello y la otra a su despeinado cabello. Por su parte, una de sus manos se encuentra en mi cintura y otra en mi cuello, atrayéndome más a él.



Mi espalda choca contra la pared fría, y este aprovecha para entrelazar las piernas, haciendo así notoria su dura erección. Suelto un gemino y este detiene los besos.



Me mira por unos instantes, en sus ojos puedo ver una tormenta de emociones, le sonrío y el hace lo mismo, se acerca de nuevo, esta vez no me besa, solo su respiración se confunde con la mía.



Una de sus manos viaja a mis piernas desnudas y la otra a mis bubis, las cuales masajea, llevo mis manos a sus bóxer, ambas adentro. Este gruñe de nuevo y yo empiezo a hacer de las mías.



La mano que tenía en mis piernas, la mete en mis delgadas bragas notando lo mojada que estoy, gimo al sentir su contacto y este no pide permiso para introducir dos de sus dedos en mi interior.



Tiro la cabeza hacia atrás y levanto mi pelvis, comienza a hacer círculos, martirizándome, joder necesito tenerlo dentro. Sacudo mi cabeza y luego muerdo mi labio, su mirada sigue puesta en mí, noto que sonríe.



-Yo también puedo jugar.


Su voz es coqueta y siento que no puedo más, lo necesito más que al aire que respiro, junto mis labios a los suyos, dejándome invadir por su sabor, muerdo su labio inferior y él se aparta.



Yo sonrío e intensifico el movimiento de mis manos, por ende él hace lo mismo. Saco mis manos y él también lo hace y me sorprende ver cómo se lleva los dedos a la boca y se saborea.



Me sonrojo, se acerca a mi oído. -Sabes delicioso. Muerde el pómulo de mi oreja y me hace excitar más de lo que me encontraba. Me deshago de su amarre y lo cojo por la mano.



Voy directa a mi mesita de noche y rebusco, sonrío al encontrar lo que buscaba y se lo muestro. Lo tiro a la cama y este se levanta. -Si quieres que te lo haga, debes pedírmelo. Miro dudosa un par de segundos y luego le hago morritos. -Pídelo Soph, de lo contrario, no lo haré.



-Por favor...


Mi voz suena casi en un susurro.



-Por favor qué.... termina la palabra.


Me empieza a cabrear, si no lo quiere hacer, porque se atrevió a calentarme de esta manera, de pronto una idea se me pasa por la mente.



Me levanto de donde estoy y me arrodillo ante él, este abre mucho los ojos, pero no dice nada, llevo mis manos a su cintura y bajo su bóxer, dejando a la vista su increíble erección, este no se mueve y sonrío en mis adentros. Buen chico.

"MI HERMOSA COINCIDENCIA" Completa.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora