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-Princesa... levántate...
Abro mis ojos.

-¿Qué hora es?

-Te dije que debíamos madrugar.
Miro a mi alrededor y noto el desastre de habitación.

-¿Y por qué?

-Es una sorpresa.
Dice mientras sale de la habitación.

Me levanto como puedo y después de estirarme y bostezar, me meto al baño a darme una larga ducha

Cuando salgo noto que el cuarto está arreglado, cada cosa que usamos ayer se encuentra perfectamente en su sitio.

Sobre la cama está una linda sudadera negra, vaqueros igualmente negros y un tenis blanco, me arreglo y dejo mi cabello suelto.

Bajo y me encuentro a mi Chico con el diario en la mano, me acerco y en la cocina está una señora preparando el desayuno. Miro a Andrw y sonrío al verlo vestido igual a mí.

-Hola.
Me siento a su lado.

-Buenos días princesa.

-¿Cuál es la sorpresa?
Sé acerca un poco y me da un tierno beso en la mejilla.

-No te impacientes.
Miro a la señora que está cocinando y Kenton sé separa. -No te preocupes, Ella es de confiar. La señora voltea a verme.

-Buenos días señorita, en un momento sirvo su desayuno.
Le sonrío.

-Si tiene más cosas por hacer, lo sirvo yo.

-Cómo cree, para eso estoy aquí, para complacerla en sus deseos.
Se voltea y continúa haciendo su labor.

-No sabía que tenías quien te ayudara con las labores de la casa.

-Ya lo sabes.
Extiende su mano y rosa mi cabello

Él desayuno estuvo buenísimo, ahora me encuentro. Viendo Tv, mientras Andrw está solucionando algo en su despacho.

Paso cada canal y no hay nada bueno para ver. La apago y miro el reloj que cuelga junto a la puerta de entrada, son casi las 9am.

Me siento a mirar por el gran ventanal y oigo que tocan la puerta, me levanto y voy a abrir. Me llevo una gran sorpresa al ver lo que trae... es una caja gigantesca.

-¿Señorita Sophie Evans?
Miro extrañada.

-Sí, esa soy yo...

-Le han enviado esto, por favor firme aquí.
Me extiende una hoja y un bolígrafo. Lo leo, pero no hay indicios de quien lo manda.

-¿Qué es?

-Lo siento señorita, no estoy autorizado para decirle.

-Está bien... gracias.
Le digo y luego cierro la puerta.

Miro la caja varias veces, me siento y la sigo mirando. Decido levantarme y tiro mi cabello para atrás...

En ese instante veo que aparece Andrw.

-¿Y qué es esto?

-No lo sé, no me atrevo a abrirlo.

-¿Quién lo manda?

-No lo sé, solo me han dicho que es para mí.
Mi chico frunce el ceño, pero no sé enfada.

-¡¡¡Ábrelo!!!
Me incita a hacerlo. Achino los ojos...

-Te doy permiso que lo hagas tú por mí.

-Se perdería la gracia.
Suspiro, me acerco a la caja y pongo mi oído a está, quizá escuche algo. Miro de nuevo hacia dónde está Andrw, pero ya no está.

"MI HERMOSA COINCIDENCIA" Completa.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora