Los demás días, intentaba no estar sola, en el hospital me la pasaba ocupada, trabajando y en los tiempos libres, intentaba estar con alguno de mis amigos y si ninguno puede acompañarme, simplemente me voy a recorrer el hospital.
En las noches si Andrw no va a mi apartamento, yo voy al suyo. Para así no estar sola y evitar que tenga una crisis nerviosa.
Me encuentro saliendo de mi consultorio ya he terminado mi turno. No tengo a donde ir ya que mi chico aún no ha vuelto de su viaje. Voy a la sala de urgencias y allí veo a Betty.
-Hola.
-¿Hola Soph Qué sucede?
-Emm... ¿en que té puedo ayudar aquí?
-En realidad no hay nada que hacer, ya estoy por terminar.
-Te espero y nos vamos a algún lado... té invito a comer.
-¿Genial, dame unos minutos termino este informe, me cambio y nos vamos vale?
-Dale.
Voy y me siento en la sala de espera. Está repleta de gente esperando ser atendida. Me levanto y voy a recepción. Con la intención de acelerar la atención, pero es inútil.
En ese momento llega mi amiga y salimos juntas, rumbo a un restaurante que según ella es muy maja y que su comida me va a encantar.
Llegamos al lugar y en efecto es encantador, parece sacado de una película de princesas. Entramos y mientras nos atienden, ella me mira inquieta.
-Sé Que té pasa algo y no me lo quieres decir.
Dice mientras achina sus lindos ojos verdes. Le sonrío, recojo mi cabello en una alta coleta y la miro.
-No me sucede nada. Solo...
No termino ya que en mi garganta se me forma un nudo.
-Solo...
Me incita a seguir y yo niego con mi cabeza. En ese instante llega la mesera con las cartas.
Betty me mira otra vez. -Después de la comida quiero saber qué pasa. No le prestó atención y en cambio comienzo a ver la carta, la cual tiene unas grandiosas comidas.
Una vez pedimos lo que deseamos, suena mi teléfono el cual tomo sin mirar quien es.
-Bueno.
-¿Hola princesa como te encuentras?
-Bien amor, estoy cenando con Betty.
-Tranquilo idiota, yo la cuido.
Dice mi amiga tan fuerte que mi chico lo escucha y ríe.
-Dile a Ricitos que le agradezco lo gentil.
Sonrió. -Amor hoy no voy a poder estar con tigo, los vuelos están algo atrasados.
-Tranquilo, ya me lo sospechaba, miraré si Betty amanece con migo.
Miro a mi amiga y esta niega.
-Ni de coña.
Hago morritos y ella pone los ojos en blanco.
-A dicho que sí, no te preocupes hoy me quedo en la casa de ella.
-Está bien princesa, té veo mañana besos.
Cuelga y yo miro a Betty.
-No creas que con tus morritos me vas a convencer, ya estas grandecita para no poder dormir sola.
Hago una mueca y en ese momento llegan nuestras comidas.
A decir verdad, la comida a estado fantástica y la atención es estupenda. Termino de comer y sonrío.
-¿Quieres algo más?
Le pregunto a mi amiga.
-¿Bromeas he quedado repleta, tú quieres algo?
Niego y sonreímos. A continuación se incorpora un poco y pone sus codos sobre la mesa. Su mentón descansa en sus manos y su mirada se encuentra puesta en mí.
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"MI HERMOSA COINCIDENCIA" Completa.
RomanceSophie Evans es una encantadora, hermosa y soñadora chica que decide ir a la ciudad de New York para hacer la especialización de pediatria por sus medios. Lo que ella desconoce es que el universo le tiene preparado algo que cambiará el rumbo de su v...
