Cap. 42

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Mi cuerpo era calentado por la luz solar que brillaba sobre él, estiré mis brazos en busca de el cabello de Draco, al no encontrarlo abrí mis ojos y ya no estaba allí, aparentemente desde hacía mucho tiempo porque su lado de la cama estaba helado. Decidí levantarme, con mis pies descalzos sentí un escalofrío recorrer mi espalda por culpa de las baldosas carentes de calor. Me apresuré a llegar hasta el baño. Abrí el grifo para que el agua caliente comenzara a caer, llenando la bañera además de que el ambiente se llenara de un cálido y agradable vapor. Comencé a quitar mi ropa una a una, dejándola sobre un canasto para que más tarde algún elfo se la llevara para lavarla.

Até mi cabello en un moño, llevé mi mano hacia la bañera para probar la temperatura del agua y estaba perfecta, introduje todo mi cuerpo debajo del agua y suspiré ligeramente para gozar del cálido baño. Tras unos minutos de relajación fui interrumpida por una cabellera rubia platinada, Draco llevaba consigo un extraño aparato entre sus manos y tenía una emocionada sonrisa llena de felicidad.

─No vas a imaginar lo que encontré en el Ministerio, es una rara cosa que usan los muggles para oír música─ la colocó en el suelo y él también se sentó allí─. Llevo semanas intentando descubrir cómo funciona esta "casetera" y creo que ya lo descubrí, además es una linda canción de unos tal Oasis.

N/A: Para una mejor experiencia leyendo esta parte de la historia, se recomienda que escuchen a la vez "Wonderwall" de Oasis.

Ni siquiera me dejó responder cuando inició, era el sonido de una guitarra, a los segundos fue acompañada por una voz masculina bastante agradable, observé a Draco que veía aquél aparato con suma esperanza, al igual que un niño pequeño mira su juguete o los de primer año admiran la majestuosidad de Hogwarts en su primer día.

Today is gonna be the day...

Llevé mi mano hasta el cabello de Draco, enredé mis dedos allí, disfrutando de su suavidad y luego bajé mi mano a su mejilla en donde mis pulgares acariciaron su piel con lentitud y cariño, cerré mis ojos para poder concentrarme en la música y la letra de la canción. Era un pequeño detalle que valía muchísimo, buscó una canción para mí y luego de averiguar cómo funcionaba me la estaba enseñando con mucho entusiasmo.

I don't believe that anybody feels in the way I do about you now...

Era lenta, relajante, agradable a mis oídos, comenzaba a gustarme bastante así que sonreí ligeramente, son sinceridad y alegría. Me sentía tan plena en esos instantes, como si no necesitara nada más, sólo a Draco a mi lado mientras escuchábamos aquella canción tan bella. Afuera podría ser el fin del mundo, pero mientras aún pudiera estar con él todo estaría bien porque juntos éramos invencibles e imparables. Juntos a pesar de todo, por más que haya barreras y enormes montañas en el medio, nadie dijo que sería perfecto o fácil, se trataba de mantenernos juntos y ser felices aunque todo a nuestro alrededor estuviera mal, un mundo roto y vacío; nosotros aún soñabamos y nos amabamos, éramos la luz en las tinieblas.

'Cause maybe you're gonna be the one that's saves me...
And after all, you're my wonderwall...

Estiré mi cuerpo, retirando mi torso de la bañera, para atraer a Draco hasta mí y dejar un suave beso sobre sus labios para transmitirle mi gratitud. Él sujetó mi cintura, sus dedos ahora estaban resbalosos por el agua que aún se encontraba sobre mi piel, bajé mis manos hasta su cuello de donde me sujeté y tiré para que Draco se lanzara a la bañera aún con su ropa puesta, dejé de besarlo para soltar una carcajada.

I don't believe that anybody feels in the way I do about you now...

Con su camisa pegada al cuerpo por culpa del agua, Draco se veía el doble de atractivo, mis dedos comenzaron a desabrochar su camisa hasta poder deshacerme de ella, el rubio me lanzó un poco de agua, juguetón, a lo que yo reí y le enseñé mi lengua como una niña pequeña. Volví a besarlo para morder su labio inferior, deslizando mi mano por su abdomen y luego mis dedos comenzaron a jugar con el borde de su pantalón pero me detuvo su fuerte mano acompañada por una sonrisa de lado, sus labios me susurraron «quieta, gatita». Solté una risa traviesa.

La Hija de Voldemort (Draco Malfoy y tu)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora