—Tae me voy a mi casa, estoy muy cansado, gracias por invitarme, me la pase muy…
—Si claro, claro, bueno anda vete…—Comencé a caminar rumbo a mi casa después de bajarnos de la camioneta de mi padre.
—¡Tae me estas corriendo!
—No…es solo que…solo que…debes bañarte y descansar porque mañana vamos a la escuela y ya sabes…hay que descansar bien…bueno adiós.
Me di la media vuelta sin esperar a que mi amigo replicara, la verdad es que cuando le dije a MinHo que había llegado a casa me dijo que iba saliendo de su casa para venirme a ver, así que tenía poco mas de media hora para verme presentable.
—Mamá voy a bañarme y a descansar.—Grité a mi mamá que se encontraba metiendo trastes con comida que nos había dado la abuela, mientras corría subiendo las escaleras como si un doberman me persiguiera. Mi papá solo me observó.
—¡Tae no corras! Puedes lastimarte.
No me importaba nadie ni nada ese momento, corrí hasta el baño, me desnude con velocidad para darme una ducha. Cuide mucho de lavarme mi cabello con un shampoo con olor a fresas lo mismo que un gel para mi cuerpo con olor a frambuesas. Use una crema para peinar con olor a cítricos, lo sequé con cuidado por la limitación del tiempo, humecté mis labios con una bálsamo de coco. Era curioso como antes me desagradaban mis labios, pero ahora los cuidaba con esmero, desde que MinHo me dijo que era la parte más atractiva y adictiva de mi, ahora me agradaban mas.
Observé mi reflejo, quería agradarle a MinHo después de no vernos ese fin de semana que parecía había durado como una semana, mi corazón adolescente palpitaba con entusiasmo, que casi no se contenía en mi delgado cuerpo. Escuché un toquido en mi ventana y corrí hacía ella. Y ahí estaba, recargado en el balcón, con su cabello oscuro, su camisa celeste tan masculina semiabierta, su amplia sonrisa, su mirada llena de alegría y coquetería, abrí la ventana y lo jalé, enlacé mis brazos en su cuello y me cargó, mis piernas quedaran enredadas en su cintura mientras buscaba mi boca hambrienta sentí sus labios succionando los míos, desesperado, hacía su cara hacía un lado para acomodar nuestros labios de manera cómoda, sentía su lengua explorar mi boca, sentía que el aire era insuficiente pero no quería separarme de el. Mi peso y los movimientos hicieron que tropezara con un puff y cayéramos en la cama, yo sobre MinHo.
Si bien en otra situación me hubiera sentido avergonzado, mi abstinencia de MinHo por esos dos largos días me hacían no tener clara mi situación, mi sed por sus besos y sus brazos paseándose por mi espalda, sus labios se despegaron de los míos para empezar a regar besos por mies cuellos ante lo que fue inevitable gemir…hasta que se escuchó un toquido en la puerta tan fuerte como el brinco que dio mi corazón.
Vi con pánico a MinHo , me levanté jalando su mano, el sonido en mi puerta alteró mis nervios, pues seguían tocando con insistencia, esta vez se me ocurrió meterlo al baño.
Abrí alterado la puerta y en el marco de esta estaba recargada mi hermana HaYii con una amplia sonrisa.
—¿Qué quieres?—Iba a cerrarle la puerta en su cara cuando la detuvo con la mano.
—¿Dónde esta tu novio?
—No está aquí…digo no esta aquí porque yo no tengo novio…
—Saben que son muy ruidosos.
Mi cara de susto era muy expresiva, solía abrir mucho los ojos cuando algo me atemorizaba.
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Celos/2Min. Algo crece dentro de mi. (Terminada)
FanfictionTaeMin es un chico inseguro, siente que no es agraciado físicamente. Ve como su mejor amigo JongIn y su novio KyungSoo están enamorados y felices, el quiere también amar y que lo amen. (Terminada) MinHo es alto, con un físico esculpido, una sonri...
