Me alegra saber que a pesar del largo tiempo que estuvo esta historia en hiatus, sigue recibiendo atención. Algo interesante que sucedió con respecto al capitulo anterior, es que tuvo más repercusión el adelanto que el contenido del capitulo en sí xD no vi a nadie que se sorprendiera por el embarazo de Mai.
En fin...
Yo no inventé YGO ni sus respectivos personajes
Con el cielo oscuro cayendo sobre la mansión, Atem realizaba sus tareas en la distracción de no haber recibido noticias de parte de Seto sobre Mai, preocupado al no haber visto a ninguno de los dos luego de salir de la habitación. El ojiamatista no pudo evitar sentir ese nudo acomodarse en su garganta, tal nudo que representaba unas pesadas molestias que se originaban al pensar en Seto y Mai, saber que tenían una historia que más de lo que le contaron él no sabía completamente. ¿Cuánta comprensión podía haber en los ojos de ambos con tan solo mirarse?
¿Por qué de pronto se sintió vacío al pensar en ello?
Sacudió su cabeza, había un asunto más importante del cual hablar. Sus amatistas apuntaron a lo lejos a Jounouchi.
¿Será que Jounouchi tenía una relación con la supervisora? No podía juzgarlo, eso los hacía parecidos. Se preguntaba qué tan inteligente lo nombrarían por acercarse y comenzar ese tema de conversación con el rubio, pues las consecuencias eran variadas, pero había una probabilidad alta de que el muchacho entraría a la defensiva. Es por eso por lo que el tricolor decidió guardar silencio al menos hasta que consiguiera hablar con Seto al respecto.
Solo le quedaba esperar.
Le tocaba de tarea el limpiar cada una de las mesas del comedor después de la cena, luego sería recompensado con el permiso de irse a dormir. De todas las tareas que le dieron todo este tiempo en la mansión, esta era una de las más sencillas. Tenía el espacio para despejar su mente, mientras el único esfuerzo físico era el de sus manos pasando un trapo húmedo por encima de los muebles y como la mayoría de los platos iban siendo llevados en bandejas, era poco probable que una de las mesas se encontrara horriblemente sucia.
Yuugi, como muchas veces, era su compañero de trabajo, sin embargo, él debía nada más vaciar las mesas. Así que después de cumplir con su parte, debía irse a su habitación a dormir, quedando Atem solo con sus pensamientos y los sonidos provenientes de la cocina.
Algo que los ruidos no podían opacar era la principal preocupación del ojiamatista, recordando lo charlado con Pegasus y aquella pregunta que Mai le había hecho anteriormente. ¿Se podría ensuciar las manos con la sangre de Gozaburo? ¿Sería capaz de dejarlo morir con su propio ego?
Era su deber salvar a su hermano, y, por ende, a todos a su alrededor, de eso dependía si matar a Gozaburo o no. Ya que, después de todo, no había otra opción. Atem era consciente de eso.
Quiso sacudir esos pensamientos por ahora, pues si seguía así, no podría dormir tranquilamente. Terminó con su labor, y se enderezó para mirar a su alrededor como en busca de algo o alguien para terminar preguntándose qué era exactamente lo que buscaba.
Claro, tenía la certeza de que algunos de los guardias de Seto llegarían para citarlo a la habitación de su jefe. Esto no sucedió.
Atem suspiró. Sería hora de irse a dormir, quizás Seto le hablaría mañana en la mañana, o durante el receso. En el fondo no era solo la preocupación por el asunto de Mai que Atem estaba inquieto, eran sus deseos frustrados de ver a Seto, realmente estaba emocionado por verlo. Sabía que tenía que ser realista, negando la persistencia nacida de la única felicidad que el ojiazul le había entregado.
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Lamentos Eternos
FanfictionYuugi y Atem se encuentran con la propuesta de ser sirvientes para la familia Kaiba. Encerrados en la explotación, Atem decide enfrentar a su jefe, Seto Kaiba. ¿Qué pasaría sí compartieran un enemigo en común? |AU Prideshipping| +18 | Violencia-Int...
