Advertencia: este capitulo contiene 'leves' pensamientos suicidas y contenido sexual explícito.
Yo no inventé YGO ni sus respectivos personajes
El dolor y la rabia eran los únicos sentimientos que se apoderaban del corazón de Yuugi, sus oídos ocupados por las palabras de sus amigos que lo llenaban intencionalmente con confort, que resultaban casi inútiles, porque Yuugi eliminaba todo pensamiento que involucrara a Atem. El resentimiento crecía, y solo la necesidad de ahogarse en su almohada mantenía viva su existencia.
Al mismo tiempo, Anzu y Honda estaban tan perplejos como Yuugi. Honda mantenía el enojo en sus palabras cuando Anzu sólo demostraba más y más preocupación, sabía que Seto Kaiba era una persona diferente a la que podía mostrarse, al menos eso se le ocurrió cuando sucedió lo de Bakura y al ver la mirada de Atem al hablar sobre él, quería tener la esperanza de que las cosas eran diferentes. Sin embargo, tener ese escenario frente a ella, lo que la pantalla había enseñado definitivamente no era una simple edición, la reacción de Atem lo decía todo. ¿Quién haría algo así? Seguro fue con la intención de humillarlo.
Al pensar esto, la chica sentía lastima por su amigo, aun así, no sabía qué pensar exactamente sobre Atem. Jamás imaginó que se acostaría con su jefe, aquel que le hizo sufrir tanto a él como a su hermano, y como a todos en el lugar. ¿Por qué lo haría? Atem era mucho más astuto que eso, no podría ser algún tipo de plan ¿o sí? Sería ir demasiado lejos.
Anzu descansó su mano sobre el hombro de Yuugi, logrando que este detuviera sus pasos. —Yuugi, ¿no crees que Atem haya sido...? — Tragó un poco de saliva antes de pronunciar. —...tú sabes, ¿...abusado? — Preguntó casi con temor.
La chica sintió el hombro del chico tensarse, y era porque el otro estaba riendo ligeramente. —¿No viste lo mucho que lo disfrutaba, Anzu? Yo no me perdí ningún detalle. Atem nos mintió; ¡Me mintió! — Enfrentó su mirada con la de la chica, mostrando sus ojos rabiosos en lágrimas. —Creí que estaba haciendo lo mejor para poder salvarnos, para mantener nuestras vidas tranquilas, pero él no... — Se detuvo al quebrarse su voz, apretando sus puños dolorosamente.
El timbre sonó y todos los sirvientes en el comedor tuvieron que alzar sus miradas para observar a las dos personas frente a ellos, posicionados casi en el centro donde Seto Kaiba solía pararse mientras daba las tareas. Allí estaban el hombre mayor de bigote grueso y cabello bien peinado hacia atrás con traje elegante y el joven sirviente tricolor que había sido humillado anteriormente.
Los sirvientes restantes habían tenido la orden de permanecer en el comedor en la mañana luego de las duchas, Yuugi y su grupo habían tardado un poco en sentarse en las bancas, pero en cuanto vieron a Atem al lado del jefe Gozaburo Kaiba, no tuvieron otra opción que dejarse caer sobre los asientos, porque sino caerían al suelo.
Atem mantenía una mirada firme, casi llena de arrogancia, mientras el otro hombre lo rodeaba discretamente con su brazo, como si marcara su territorio sobre todo su cuerpo. A pesar de eso, parecían camaradas. Esto generó que la rabia en Yuugi aumentara.
—¡Atención! — La voz grave de Gozaburo hizo eco por toda la sala, estremeciendo a los sirvientes que atendieron a su llamado. —Desde el día de hoy que habrá unos cambios por aquí, su jefe Seto Kaiba ya no rondará más por este lugar. Ya que, su excompañero, Atem Mutou, se encargó de él. — Atem tragó pesado ante aquellas palabras, mantuvo sus amatistas en el suelo intentando aceptar la imagen que estaban creando sobre él.
Ya había hablado de esto con Gozaburo en el despacho, le harían creer a todos los sirvientes que Seto Kaiba había desaparecido, pero más que nada, que había muerto y todo gracias a Atem. Solo para imponer el miedo, como había sucedido con Bakura.
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Lamentos Eternos
FanfictionYuugi y Atem se encuentran con la propuesta de ser sirvientes para la familia Kaiba. Encerrados en la explotación, Atem decide enfrentar a su jefe, Seto Kaiba. ¿Qué pasaría sí compartieran un enemigo en común? |AU Prideshipping| +18 | Violencia-Int...
