Paso a disculparme por el retraso, sucede que estamos casi a fin de año y se acumulan las tareas, que me impiden poder ocuparme de escribir, corregir y demás que me permitirían actualizar. Así que, ese es el motivo por el cual no actualicé el viernes pasado.
Yo no inventé YGO ni sus respectivos personajes
Hace tiempo que no dormía tan bien, su cabeza ya no dolía, sólo se sentía sumamente ligera. Las pesadillas no se ocuparon de aparecer ante la oscuridad de sus ojos cerrados. No supo en qué momento se dejó llevar por el cansancio, sólo recordaba haberse recostado en una cama demasiado cómoda y cálida, que hizo que olvidara todos sus dolores.
Sabía que estaba despierto, pero no quería levantarse, ni abrir los ojos, porque eso significaría volver al mundo real. Aunque no podía evitarlo, pues tenía mucha sed. Así que trató de levantar sus parpados que se sentían demasiado pesados, no iba a mentir y decir que no quería seguir durmiendo.
Suspiró al ver una vaga luz que iluminaba la habitación en la que se encontraba, estiraba sus brazos ligeramente mientras se movía en la cama, sintiendo la comodidad de la almohada. Se volteó para mirar la mesita de luz que tenía a su lado, le costaba reconocer lo que había sobre la mesa, pero lo primero que atraparon sus ojos, fue el reloj digital que estaba frente a él.
Los números rojos, marcaban la hora. Era tarde, y el sol ya se había escondido, Atem pudo darse cuenta de eso. El reloj también lo afirmaba al mostrarle que eran las once de la noche.
Cerró sus ojos por unos segundos, dejándose llevar de nuevo por el sueño.
Hasta que reaccionó.
¿¡Las once de la noche!? ¡Estuvo durmiendo todo el día!
Trató de levantarse de la cama, pero sólo consiguió quedarse sentado con su cabeza agachada debido al dolor en su cuerpo que mucho no le permitía moverse. Trató de mirar a su alrededor, recordando que estaba en la habitación de Seto.
Estaba solo, sentado, con un leve mareo en su cabeza debido a que se movió bruscamente. Ahora podía ver un poco mejor lo que había en la mesita de luz: una bandeja con un plato con sopa, y otro plato más pequeño con arroz y los cubiertos necesarios para comer. También se sintió aliviado al ver el vaso de agua, que sin vacilar fue lo primero que tomó, sin parar para respirar, dejó el vaso completamente vacío de nuevo en la mesita.
Se sorprendió al notar la comida que lo esperaba. ¿Era para él? Es como cuando se había desmayado aquella vez, ¿era obra de Seto? ¿Fue él quien lo dejó dormir tanto tiempo? No podía evitar sentirse agradecido por eso, aunque desconfiaba de esas acciones. No podía creer que lo estuviera ayudando.
Al principio, no pensaba comer eso, pero un fuerte y vergonzoso rugido en su estómago lo obligó a sentirse tentado por lo que la bandeja le estaba ofreciendo. Así que se acercó al borde de la cama para tomar la bandeja y acomodarla encima de su regazo. Sólo comería un poco y luego...
¿Qué haría luego? Estaba solo, nadie se encontraba a su lado para marcarle que debía trabajar. Eran las once de la noche, seguramente todos estaban dormidos.
Si era así, ¿Dónde estaba Seto?
Esa pregunta lo inquietaba un poco, pues no tenía ninguna orden que cumplir, y todavía tenía la sensación de que sí hacía algo fuera de lugar lo terminaría sufriendo terriblemente. Con los palillos juntó un poco de arroz, su mano aún temblaba y le costaba sostener firmemente la comida. También la idea de comer le daba náuseas, aunque su estómago le pedía que por favor consumiera algo.
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Lamentos Eternos
FanfictionYuugi y Atem se encuentran con la propuesta de ser sirvientes para la familia Kaiba. Encerrados en la explotación, Atem decide enfrentar a su jefe, Seto Kaiba. ¿Qué pasaría sí compartieran un enemigo en común? |AU Prideshipping| +18 | Violencia-Int...
