Habían pasado unos días desde que la corte de Gélida llegó a Dragonscale.
Los príncipes habían sido llevados de un lado a otro de La Capital del sur para conocer los más grandes orgullos del imperio más poderoso de poniente. Como el mercado, el templo, las playas... y toda la hermosa arquitectura que poseían las calles, los monumentos y cada pequeño edificio construido en la tierra de los dragones.
La princesa Gemma Akgon había llevado a los príncipes como una audaz guía. Mostró con detenimiento cada parada, dejó que los príncipes hicieran cada pregunta que quisieron y respondió con ternura a cada una de ellas.
Estaba de sobra decir que Nadine estaba encantada con ella, pues la veía como un ejemplo a seguir. Quería vestir como ella, quería que la peinasen como ella y era impresionante como la princesa Gemma le mostraba una paciencia infinita a la joven del norte. Le había enseñado a bordar y poco a poco Nadine esta cada día más cosida con el sur.
Esa tarde, la niña revoloteaba alrededor de su hermano cuando iban a sus alcobas después de cenar. Nadine decía que amaba el calor, que le encantaba bailar como Gemma le enseñaba, que adoraba los dulces del pueblo, que nunca se cansaría de las hermosas vistas que ofrecía el Krestum por la mañana. De hecho, a Louis casi le incomodó que su hermana no estuviera extrañando Gélida para nada. Cuando el príncipe mencionaba su hogar o a sus padres, su pequeña hermana solo soltaba un comentario banal.
Louis temía regresar al norte sin su hermana, o...peor, que a ella ni siquiera le importara.
Por como lo veía, Nadine estaba enserio amando cada comida y encariñándose más con la reina que la trata como una sobrina a la que adoraba mucho. Kargem se reía de sus chistes y ambos alababan los nuevos vestidos de la princesa del norte cada que entraba por el comedor en las mañanas para el almuerzo.
Y todo lucía como como si todos los deseos de Nadine fueran hechos realidad.
Pero -Claro qué hay un "pero"-, había dos pequeñas cositas que a Louis no le estaban agradando en absoluto.
La primera era:
Nadine era toda sonrisas y palabras amables. Llamaba la atención cuando iban en las calles, pues su belleza era cada día más resaltada cuando ella encontraba más confianza alrededor de todo y todos, y los vestidos que usaba a cada día eran más reveladores. "Es lo que usan aquí, Lou" le decía con dulzura, pero el príncipe se tragaba sus
comentarios y sus ganas de tapar a su hermana con una sábana entera. Lo que ocasionaba los resoplidos ruidosos de lady Akgon cada vez más molestos.
Porque si, Skyler estaba enojada y para nada contenta con la estadía de Nadine en su castillo. La rubia miraba con ojos letales a la chica cada que Kargem le hacía un cumplido o que la reina le pedía que caminasen juntas por los jardines. Lady Akgon apretaba sus nudillos cada que Nadine llamaba la atención, Louis lo había visto.
Bueno, en general Skyler parecía odiar a toda la corte de Gélida sin motivos, así que Louis no se inmutaba mucho, pues él y su hermana habían sabido ignorarla muy bien desde que llegaron.
Pero luego, estaba el segundo problemita:
Ya que se suponía que, si Nadine llegaba a quedarse en el sur, con la familia Akgon, viviendo en el Krestum... sería porque contraería matrimonio con el aclamado príncipe Harry. Y bueno... Louis no veía indicios de ello en realidad...
Pues Harry no había hablado directamente con Nadine nunca desde que ellos llegaron a Dragonscale. Ni una vez. Solo las preguntas que la princesa llega a hacerle al rizado ocasionalmente, pero cada día él lucía más y más aburrido con todo. Y lo que es más extraño, a Nadine tampoco le importaba.
ESTÁS LEYENDO
Dragonscale [l.s]
Fanfiction« ¿Has ido a la ciudad de Dragonscale? ¿Has volado por ahí? Donde la ciudad se encuentra sobre las montañas y sus playas doradas brillan en los días soleados... Donde se alza un castillo enorme al que la gente llama Krestum y Kargem reina sobre sus...
![Dragonscale [l.s]](https://img.wattpad.com/cover/190867886-64-k500242.jpg)