➳ Epílogo I/II ➳

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Dedicado a mi persona favorita, mi mano derecha,  EstefaniaHernandz 💫






Nadine.


Se paró en medio de la habitación mientras su madre la admiraba desde una silla; la luz de un día despejado remarcaba su silueta con delicadeza y hacía que su cabello castaño desatara un brillo peculiar que la hacía lucir mucho más hermosa. El vestido era azul índigo, tenía bordados en color plata y no era para nada aparatoso como el sin fin de trajes que llevo en Dragonscale antes. Esta era un pieza sencilla, que hacía que la tela cayera a su costado sin abultarse y que mostraran lo menuda que era. Pero aún así, Nadine Tomlinson había llegado al sur como una niña, soñando con príncipes y la vida feliz entre las playas doradas. Y ahora, era una mujer, con la gracia que recorría su rostro y la forma en que había pasado por cada experiencia hasta el momento, la transformaba en una presencia fuerte y decidida que pronto se haría el camino como una figura imponente y llena de respeto.

Hoy el norte se pondría de rodillas frente a ella.

La puerta se abrió con delicadeza, y ambas alzaron la cabeza cuando Niall Horan entró con suavidad ante la habitación.

El pobre muchacho había sido herido de gravedad en la batalla, pero gracias a su pronta atención, su vida se había conservado dentro de él, y aunque le costó un buen mes en cama sin moverse mucho, sin esfuerzos ni complicaciones, el príncipe consorte había sanado extrañamente rápido gracias a las curaciones infligidas por manos de los expertos. Aún no estaba bien del todo, claramente, pero caminar era una de las primeras cosas que había logrado hacer en los últimos días.

El color había regresado a su piel y sus ojos azules brillaban más que nunca.

Niall le sonrió con cariño a su esposa mientras entraba con lentitud y de un corta reverencia a Isabella, tomaba a Nadine de la mano.

— ¿Lista? —preguntó mientras ella lo miraba con un cariño infinito.

—Si.

Y ella asintió una vez antes de sentir un golpe de nervios tintarle el cuerpo entero.

(...)

Después de la guerra, después de tanta perdida y heridos, la gente del norte y del sur se mostraban débiles y cansados. Pero los días pasaban y por cada semana que pasaba, el invierno que había sometido a todo poniente se extinguía y el calor regresaba poco a poco. Aún el clima esperado del sur, no se manifestaba frente a su gente, pero era agradable tener días más cálidos después de todas esas ventiscas de nieve.

Así que el pueblo del norte se reunió en el centro de la ciudad sureña. Los alfas y omegas esperaron pacientemente hasta que la familia real llegara y se presentara ante ellos. Kargem y su familia presentes a su lado. Mientras que la reina Isabella presentaba a Nadine como el futuro de su casa.

En el norte las cosas eran distintas. Habían pasado siglos sin monarcas hasta la coronación de Jacob, pero eso había garantizado el trono para sus herederos. Y aunque nunca se pensó en el plan b, ahí se encontraban, y la gente, admiraba todo con el debido respeto. En silencio, mientras el príncipe Louis decía unas palabras.

Nadine sentía la sólida presencia de Niall a su costado. Su madre manteniendo una mano sobre su espalda, mientras la joven chica era admirada por su pueblo con una fascinación que ella no entendía.

Cuando alzó la cabeza para mirar a la derecha, se encontró con la suave sonrisa de Gemma Akgon; cuanto la extrañaría. Se había acostumbrado tanto a su presencia que no verla a diario iba calar en su pecho de una forma que nunca creyó posible. En realidad, extrañaría todo. El Krestum, las calles de la gran ciudad, el vuelo constante de los dragones al rededor, las vistas al mar, los vestidos grandes y sobre todo, a la familia real en el sur.

Dragonscale [l.s]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora