➳ 14: Arco y flechas. ➳

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Al día siguiente, el sol se veía como un alfiler blanco en el cielo. Nubes grisáceas decoraron el cielo haciendo que una ventisca helada rondara por las tierras del sur; haciendo que cada habitante mirara hacia arriba por el mal tiempo, teniendo que abrigarse como muy pocas veces lo habrían hecho en la historia de la ciudad.

Fue extraño, pero tampoco era para tanto. Louis tuvo que usar por primera vez un pantalón, botas y una chaqueta que habían traído desde el norte para vestirse. Nadine usó un abrigo de piel de oso blanco que portaba el mismo día en el que habían dejado Gélida, ya que el clima no parecía recomponerse incluso cuando pasó la hora del almuerzo y la gente del sur tuvo que mantenerse caliente.

Al encontrarse aburridos dentro del castillo, Lord Horan sugirió dar una vuelta por el Krestum para no quedarse quietos en un solo lugar; la fortaleza de los Akgon había sido construida con el fin de mantenerse fresca todo el día, congelarse era más probable dentro así que mantenerse en movimiento haría el día más ameno.

Terminaron en una sala de armería a la que Niall mostraba más que nada a los ojos interesados de Liam, mientras que Nadine caminaba de su brazo, según, porque así lograrían mantenerse cálidos.

Louis por otra parte, cambiaba cerca de los dos príncipes de Dragonscale. Gemma iba a la derecha, mientras que Harry estaba a su izquierda. Skyler mantenía los ojos sobre su primo mientras que el rizado solo tenía la mirada perdida en la figura de Louis, que era más detallada sin los tantos pliegues de la túnica. El omega lo notaba y eso lo mantenía sonriente durante todo el camino a la armería.

—Si no mal recuerdo, príncipe —, Gemma comenzó a hablar, tan bien educada que no podía pasar por alto sus modales al hablar. Louis ya no usaba tanta rectitud cuando se dirigía a los príncipes o Lord Horan, pero la princesa no parecía lograrlo. Ella lo volteó a ver. —Usted mencionó que era buen arquero.

Louis bajó la mirada, sonriente.

–Así es, princesa.

— ¿Cree que pueda darnos una demostración? Me temo que es lo único interesante que podríamos hacer a estas alturas... —dijo la princesa, mirando hacia los ventanales del Krestum que aún mostraban un cielo blanco.

–Princesa, yo no... —Louis intentó negarse, no le gustaba cuando la atención residía en él. No después del torneo en el que los tres primos habían demostrado ser unas máquinas de pelea. ¿Qué sería un simple omega a lado de tres gloriosos combatientes?

–Vamos, yo quiero ver —Harry lo miró con dulzura, se emocionó, tomando un arco de las paredes de la armería, uno blanco con detalles plateados que ofreció a Louis sin pararse a preguntar. El omega medio tomó en sus manos la madera del mango y sintió un retortijón en el estómago.

—Yo...

— ¡Oh, Louis va a tirar! —Nadine aplaudió desde el otro lado, trayendo consigo a Liam y Niall para que contemplaran las habilidades de su hermano.

–Vamos, príncipe, enséñeme si usted es bueno para esto —bromeó el rizado, se cruzó de brazos y alzó el mentón de manera altiva. Louis entrecerró los ojos.

—Oh ¿es un reto?

—Claro, que el perdedor tenga que lanzarse a la playa con este clima.

— ¡Harry, hace un frío terrible! —exclamó Gemma.

Louis rió mientras aceptaba la flecha que Niall le tendía al otro lado.

—Eso suena interesante, —Skyler que hasta ese momento lucía aburrida, se acercó hasta donde el grupo rodeaba al príncipe del norte.

Dragonscale [l.s]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora