》Donde los asesinatos se volvieron algo común en las calles de Seúl y las respuestas se encuentran bajando por un elevador.《
-¿Por qué alguien mataría a gente inocente?
- Esta loco de seguro.
- Ojalá lo atrapen.
- No lo harán.
√ Inicio: 28/Julio/201...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Esta historia fue escrita cuando el autor tenía entre 14 y 15 años. Cualquier falta de ortografía, o algo que esté mal narrado, sabrán entender que seguro estaba cursando español 2. Gracias por darle una oportunidad <3
◣◥◣◥◤◢◤◢◣◥◣◥◤◢◤◢
"Este mes se ha catalogado como el más peligroso en el año. Cerca de treinta y siete asesinatos y catorce desaparecidos. Los cadáveres encontrados tienen una característica herida en el cuello causando que se desangre al instante, nadie ha sido testigo de ningún asesinato por lo cual deja a la policía sin pistas. Se recomienda no salir solos de sus hogares en las noches hasta que la situación se calme ya que las personas atacadas iban solas a altas horas en la madrugada. La policía ya está trabajando en el caso y buscan al responsable de tantas muertes. El asesino ha sido muy astuto y sigue con vida, todos esperamos, que lo atrapen lo más pronto posible. En otras noticias..."
- ¿Por qué alguien mataría a gente inocente?- Preguntó el joven pecoso apagando el televisor. Esa noticia le había despertado de su siesta y ya sentía un ligero dolor de cabeza.
- Seguramente está loco.- Contestó su amigo, Han Jisung, mientras servía un poco de Coca-Cola en un vaso de plástico.
Antes de quedarse dormido habían estado viendo una serie. Al parecer Han había cambiado el canal para poner las noticias en lo que Félix descansaba.
- Sí, pero nosotros no tenemos que preocuparnos.- El pecoso suspiró, se estiró en su lugar y se quedó pensando...¿realmente le asustaba que él podría ser una víctima? - Lo atraparán.
- Los policías no lo atraparán...
- Deja tu odio hacia los policías y cree en ellos, por primera vez.- El menor regañó al mayor robándole su vaso de Coca-Cola.
Han hizo una mueca y tomó de mala gana el restante que quedaba en la lata.
- Que tú ames a un policía no significa que yo igual.- Rodó sus ojos y le dio un coscorrón a su amigo con la mano libre.
- Por lo menos tendré a alguien que me proteja. - Canturreó la última palabra para después sacarle la lengua.
- Hablando de proteger, ¿Te molesta si me quedo en tu casa hoy?- Felix sonrió victorioso.
- Claro, hasta que logro convencerte que salgas de este lugar tan peligroso.- Dijo refiriéndose al departamento de Han. Felix bien sabía que por más que Jisung se hacía el valiente era muy cobarde al salir solo. - Agarra tus cosas, no pienso irme más de noche de aquí.- Se levantó y sonrió a su amigo. El contrario entró a su habitación y al salir cargaba una mochila negra donde estaba su cambio de ropa para el día siguiente.
- Vámonos, más tarde será inseguro.- Se apresuraron a salir del edifico, corriendo entre las calles que empezaban a oscurecerse.
◣◥◣◥◤◢◤◢◣◥◣◥◤◢◤◢
En la estación de policía se llevaba a cabo una reunión de las más importantes hasta el momento. No podían encontrar al tan dichoso asesino y eso era un problema.
- En un mes van treinta y siete asesinatos, ¿Qué serán en dos? ¡¿Qué acaso nadie piensa que mientras más tiempo esté afuera ese hombre más gente inocente perderá la vida?!- Todos asintieron a su jefe, Bang Chan. Ya tenía bastantes problemas y en todo el día no le fue muy bien, no estaba de humor para enterarse de que no habían encontrado al causante de su estrés.
- No quiero admitirlo pero es muy listo al no dejar absolutamente ninguna pista, solo el cuerpo...- Un policía intermedio habló halagando al criminal por lo cual se ganó varias miradas de desaprobación.
- ¡No me interesa saber si es bueno en lo que hace o no! ¡Quiero que patrullen la ciudad toda la noche! ¿Entendido?
- Sí, jefe.- Todos los presentes contestaron haciendo una reverencia. Poco a poco fueron abandonando la sala creando grupos de tres para patrullar.
Chan necesitaba un descanso, se lo merecía, pero con todo este problema no podía darse ni un respiro.
Maldito asesino.
◣◥◣◥◤◢◤◢◣◥◣◥◤◢◤◢
- Finalmente.- Felix se desplomó en el sillón al entrar a su casa. - Da gracias a Dios que no morimos allá afuera.
-Eres un exagerado.- Regañó.- ¿No tienes hambre?- Han preguntó acomodando sus cosas en una silla.
- No tengo nada que ofrecerte.- El menor se encogió de hombros viendo a su amigo acomodarse.
- Podemos... salir... compramos algo y volvemos, hay una tienda en la esquina, no está muy lejos.- Insistió Jisung intentando sonar despreocupado.
- ¡Yo no salgo!- Bufó Felix. - Puedo pasar hambre una noche, mañana vuelvo a comer y no habrá peligro.
- No vayas, iré yo, volveré rápido.
- ¿¡Qué?! ¿Estás loco? Ya es de noche, te matarán allá afuera. Fuiste tú el que puso las noticias, no te hagas el valiente. Específicamente decía: no salir de noche.
- No te preocupes Felix, hace rato vi pasar a unos policías aquí, si tú fueras un asesino, ¿Matarías a alguien con policías cerca?- El silencio de Felix hizo sonreír a Han. - No te preocupes volveré enseguida, compraré cosas para preparar algo rico.- Desordenó el cabello pelirrojo del menor y tomó su chaqueta.
- No tardes Han...- Dijo preocupado.
- Confía en mí como lo haces con los policías.- Dijo para cerrar la puerta detrás de él.