11. Magia Gitana

21.4K 3K 212
                                        

Yongi y Tae estaban con Jungkook ahora. Él  se quedó aún lado de la puerta conmocionado que de todos los terribles panoramas ese era el peor, ver a Jungkook tratar de mover sus pies era mortificante, bajo las escaleras, no podía irse aún por que Jungkook necesitaba ayuda y por que no podía estar lejos de él su marca lo hacía necesitarlo y querer estar con el. Que estupidez estaba pensando cuando se le ocurrió lo de la marca, aún así no pudo evitar que lo dañaran.

Las lágrimas zurcaron sus mejillas y una vez más dejó que la mortificación y el dolor lo arrastraran, su mente iba una y otra vez a ese día, desde que se habían peleado, desde su primer beso  y como habían reaccionado los dos con demasiada furia y deseo contenido, no se sentía orgulloso de su actuar pero gracias es eso había conocido el verdadero Jungkook, aquel que sentía lástima por su situación, que estupidez, el pudo ser sincero con Jimin, era todo lo que pedía su sinceridad, no su lástima, eso lo lastimó mucho. Si lo hubiera sabido jamás habría pedido su marca ahora no podía estar sin él.

Estaba confundido por un lado estaba enojado con él por creerlo débil, por que indirectamente fue parte de la aniquilación de su pueblo pero al mismo tiempo se sentía culpable por no defenderlo, se negaba a sentir lástima por él,  encima sentía una necesidad de estar junto a él y decirle que todo estaría bien, que el buscaría la manera de que todo mejorara.

Pero no podía ir a decirle eso.

No podía mentirle.

Jungkook era el líder del Pueblo, su padre le había dejado un legado a base de asesinatos injustos pero en fin su legado, ya había salvado a su pueblo de una invasión, luchó cuerpo a cuerpo contra el enemigo, él era valeroso, Jungkook nunca había renunciado a su destino.

Por el contrario Jimin era un simple omega, sin familia y sin responsabilidades. Que ni siquiera tenía el valor de largarse y dejar todo atrás. Él era fuerte pero solo eso tenía de especial. Se encontró pensando quien de los dos merecían más estar paralizado.

- Si pudiera transferir tu lesión en mi. - Dijo sin mucho ahínco. Pero de pronto abrió, recordó algo que le aceleró su corazón haciendo que actuara solo por instinto.

Corrió por la sala y buscó con desesperación algo.  El día de la guerra había traído una bolsa con reliquias gitanas, busco con los ojos pero no la encontró. Salio por fuera y recordó con exactitud dónde las había echado adentro de la casa. Regreso corriendo y las hallo, estaban detrás de la leña de la cocina, se habían deslizado al fondo, tuvo que mover mucha leña para poder alcanzarla. En su afán de alcanzarla los leños de rodaron haciendo que se cayera torpemente, pero en su mano logró pescar la bolsa. Se sentó en el suelo y los sacó, sacó los clavos mágicos.

Jimin empezó a llorar , los tomó en sus manos y se sintió completamente estupido, todo este tiempo había estado en su poder sanar a Jungkook, lloro durante un rato más

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Jimin empezó a llorar , los tomó en sus manos y se sintió completamente estupido, todo este tiempo había estado en su poder sanar a Jungkook, lloro durante un rato más.  En la bolsa también encontró anillos, pulseras, cadenas, tenía la seguridad que todos ellos eran mágicos y tenían una razón especial por la cual fueron hechos, pero a él eso no le importaba, solo los clavos, estos podían transferir el poder de la sanación de un cuerpo a otro.

Respiro profundo tratándose de tranquilizar, debía recordar el adiestramiento que le había dado su abuela para poder utilizarlos.

◇Flashback ◇

Jimin estaba en la orilla del río con una cesta llena de trigo seco. Esperando que su abuela estaba terminando de lavar los artículos de oro que tenía en sus faldas. Todas las mañanas tomaba lecciones de hechizos con su abuela, él le había pedido a su madre que le diera permiso por que una vez habia visto como habia funcionado para salvar a su primo que se habia roto un brazo. Desde entonces su mayor ímpetu era poder utilizar los objetos mágicos de su abuela. Su madre le había dado mucho orgullo, pues a ella nunca le había surgido curiosidad por aprender de la magia su propia madre. Y así Jimin era la sombra de su abuela.

- Jiminie recuerda solo pueden funcionar con la fuerza de la luna llena.

- Pero abuela ¿si el enfermo no puede esperar hasta que sea luna llena?

- entonces no estará en su destino ser salvado. También no será su destino si la enfermedad es demasiado fuerte o está en su etapa final.

- ¿entonces no sanan todo?

- No, mi pequeño Jiminie tienes que saber algo sobre estos clavos, solo podrán sanar si la persona tiene escrito en su destino que así debe ser, y la parte que esta haciendo de vínculo con la magia de la luna es suficiente fuerte para canalizar la sanación.

- No entiendo.

- Será mejor que se utilicen en caso menores mi Jiminie, quiero decir, que si el enfermo esta muy grave puede terminar con su vida llevándose al donante con él.

- Ohh abuela osea que ¿hay peligro que los dos mueran?

- A si es pequeño, ahora deberás repetir conmigo el siguiente hechizo.

Jiminie tenía doce años cuando recibió de su sabia abuela todo estos conocimientos ancestrales.

◇ Fin del Flashback◇

Faltaban dos días para luna llena.

Sonrió y se acostó en el suelo, haciendo a un lado la leña. Tendría tiempo para hacer que Jungkook valorara a los gitanos, pues el idiota de su padre habia destruido casi por completo su pueblo, sus creencias, su magia pero le faltó matarlo a él y entonces él haría que Jungkook le rindiera tributo a su pueblo, el karma le iba a caer al despiadado padre de Jungkook y en su propia tumba, de eso se encargaría Jimin.

Lo que haría por Jungkook sería solo por la culpa de no poder cuidarlo en la batalla , solo por eso salvaría su trasero, por que Jimin no estaba enamorado de él.

- Yo nunca podría amar a un alfa tonto.








¡Soy un Omega!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora