2. Confianza

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El dolor de cabeza había cesado después de meses, ahora se sentía ligero. Su mente se aclaró y respiró plácidamente.

Tendría que ver con el Tonto Beta que venía detrás de él.

Se subió a uno de los carruajes junto con él.

Sintio como el Beta se acercaba a el de nuevo. ¿Que le sucedía? Si no fuera por que no tenía olor a omega juraría que era uno.

Pero no podía ser, lo omegas no andaban por allí robando cosas, ellos se encontraban en el internado en medio del bosque, al menos que fueran necesitados los dejaban a cargo de algún alfa.

Lo dejó que se acercara, al fin al cabo no le quitaba nada.

- ¿Cuantos años tienes Beta?

- 23 ¿y usted?

- Eso no te importa, solo eres mi empleado. - No quería que supiera que era un año menor que él.

- bien ¿pero si me dirá su nombre? ¿O tengo que decirte comandante?

El alfa lo volteó a ver, ¿por qué escuchaba que su voz de volvía dulce? ¿Estaba coqueteando con él?

- Jungkook, Jeon Jungkook.

- Oh.

Sintió como su mano se sujetaba de su brazo. Si, definitivamente estaba coqueteandole.

No sabía que era lo que el Beta creía haría en su casa, pero se iba a llevar una decepción, pues el no estaba interesado en ninguna relación carnal, en realidad si necesitaba a alguien que lo ayudara pues su antigua empleada se había ido detrás de un alfa de otra tribu.

Así que lo ignoraria. Sintió como el Beta se recargo en su brazo.Se había dormido.

Lo dejo allí, pronto llegarían a su destino.

El carruaje se detuvo y bajo con cuidado llevándose a Jimin con el, notó que era bastante liviano. Entró a su casa y lo recostó en el sillón, entre todo el movimiento este no se despertó. Se acercó y lo miró de cerca.

- fui capaz de desplegar a 100 de mis hombres para capturarte y eres más inofensivo que un cachorro.

Se dio la vuelta dejándolo dormir.

Jimin despertó muy temprano, le dolía el estómago, se preguntaba como podría tener tanta hambre. Se sentó y poco a poco fue consciente del lugar donde se hallaba. Unos sillones enormes, en una sala enorme, camino hacia la derecha y se encontró una cocina enorme, caminó rápidamente hacia las escaleras de madera. Llego arriba y vio dos puertas , abrió con cuidado la primera y era una habitación. Después la otra que despedía un aroma a chocolate. Quizo abrirla pero le pareció una falta de respeto. Así que dio la vuelta.

Al parecer acababa de amanecer.

Rápidamente se asomó por el ventanal enfrente de la sala, en el se veía un hermoso jardín. La barda no dejaba ver el panorama más allá, pero eso a Jimin lo hacía sentir seguro.

Fue a la cocina y busco algo de comer.

En la repisa encontró pan y carne seca.

Prendió la leña y se dedicó ha hacer un poco de Te para los dos.

Después espero que el guapo alfa apareciera. Pero pasó un rato después y nada. Decidió desayunar solo.

Tocaron la puerta.

- Si hola, no está el comandante

- Si eso lo sé, quiero qué me digas por qué el alfa cree que eres un Beta, por que te escondes, que ocultas.

¡Soy un Omega!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora