Jungkook estaba mal, acababa de llegar del patio donde se estaba construyendo la compuerta, esta casi estaría lista si seguían con el mismo ritmo de trabajo por lo menos otra semana más, se bañó y se recostó en su cama exhausto. Cerró los ojos y dejó que sus pulmones aspiraban el aroma a vainilla impregnado en su recámara, dejo su mente viajar por los recuerdos, su cuerpo estaba demasiado cansado y no reaccionaba, se había dado a la tarea de ser el quien dirigía la obra y hacía el trabajo más duro, tomar el hacha y cortar los anchos troncos uno por uno.
Sus brazos estaban cansados, cinco días de trabajo intenso, pero solo así era capaz de poder dormir sin tener ganas de salir corriendo detrás de Jimin. Solo así se obligaba a no pensar en él, en no preocuparse por él, la pesadez de su pecho era otra cosa.
Ese omega le había dado todo y ala vez se lo había quitado todo, a sabiendas que podría tener un hijo de él en su vientre se había ido.
Y Jungkook decidió que su partida había sido necesaria pues el Omega era demasiado problemático, si estaba marcado fue por que el había sido utilizado a su beneficio, en realidad a Jimin nunca le importó, el era demasiado egoísta para ser su pareja, Jungkook nunca había conocido a una persona igual a Jimin, pues en el mundo de Alfa líder el egoísmo era algo imposible, Jungkook siempre veía el bien del pueblo antes que el mismo. Y eso era algo de lo que estaba orgulloso, una persona como Jimin no cabía en su mundo, Jimin lo había engañado haciéndose pasar por Beta, y después se había aprovechado de su situación para sacar ventaja, tras todos estos razonamientos decidió que el qué Jimin saliera de su vida era lo mejor que le podía pasar.
Y luego estaban sus recuerdos, los mismos que lo hacían sonreír como un loco enamorado, pero nadie sabía, nadie se dió cuenta de su historia con Jimin, había pasado tan fugazmente por su vida, que nadie le preguntaba por él, al parecer nadie lo recordaba, y eso le hacía dudar si en verdad alguna vez Jimin estuvo con él, las únicas personas eran Yongi y Tae, pero preferían no meterse, pues después de haberle gritado a Tae, Yongi se mostraba rejego a ayudarlo. Así que no, no había platicas sobre él y tampoco nadie parecía conocerlo y eso lo hacía sentir extraño.
Jimin guardo un perfil tan bajo que cuando se fue no dejó mas que al Alfa atrás preguntandose si estaría loco por extrañar a un Omega mentiroso.
Y sólo se contestaba que si, estába loco pues esa necesidad que sentía su cuerpo era expresamente por la marca que el embustero llevaba en su cuello sin permiso.
Las imágenes de su cuerpo eran su único oasis al mundo de sensaciones horribles que lo atormentaban. Recordarlo sentado en medio de su cama sonriendo con sus ojos azules eran el consuelo al dolor inexistente que sentía. Sólo cuando cerraba los ojos a punto de desmayarse de cansancio lo veía allí sentadito con sus ojos azules sonriéndole haciendole creer que él era el centro de su universo. Y solo así, viéndolo sonreír lo quería recordar. Él más traicionero Omega le había robado todo. Recordaba perfectamente como se sentía viéndolo de esa manera, Jungkook podía revivir la sensación de absoluto embelesimiento hacia el Omega, creyendo que este era un ángel.
Pero ese ángel se había ido, y Jungkook experimentaba el ser abandonado sin piedad una y otra vez como si de un ritual se tratara, lo hacía para ver si así lograba comverserse de que Jimin si existió y que no estaba loco. Pues sólo aquel aroma a vainilla y sus reliquias que guardaba con recelo en su despacho eran pruebas de que Jimin había estado con él y después se había ido sin voltear atrás.
Se dejó vencer por el sueño.
.
Amanecía cuando Yongi gritó en la puerta de su casa. Se levantó con pereza bajando abrirle la puerta y lo miro asustado.
- Kook, nos invaden, llegarán por la noche.
Tras escuchar el breve reporte de Yongi este se fue con órdenes expresas de prepararse para combatir, y los niños y omegas irían a las cuevas. Corrió hacia su habitación a vestirse, preguntandose que diablos habia pasado con el tratado de paz firmado semanas atrás. Cuando ya estuvo listo salió de su casa. Jungkook nunca había sido pesimista pero dudaba que está vez salieran victoriosos, la compuerta aún no estaba lista y la línea de ataque de sus hombres era debil, solo un milagro podrían salvarlos, pero no dejaría que lo derrotasen sin dar pelea, si abria que morir lo harían con dignidad y orgullo.
.
Pasaba del medio día cuando Jimin logro ver el fuerte del pueblo. Media hora más tarde ya estaban los primero militares haciendo filas frente ala entrada de la militancia.
Jimin sentía como su cuerpo reaccionaba ante la presencia cercana del alfa, aún no podia oler su esencia pero confiaba que en cualquier momento sus fosas nasales serian bendecidas.
La formación se veía imponente. El entró junto con Namjoon entraron por la compuerta rota y Jimin logro captar el aroma a chocolate del lugar. Su lobo Omega empezo a emocionarse de tal manera que sus mejillas se pusieron coloradas y su corazón se aceleró. Y lo vio en la primera formación justo delante de él, sonrió ante Namjoon, y le hizo una reverencia, Namjoon se acercó a él bajandose del caballo abrazándolo. Jimin se quedó solo observándolo ¿lo estaba ignorando? Jimin bajo la mirada dolido.
- Que esperabas ¿un abrazo?
Al parecer Namjoon le estába explicando quien los había advertido de su situación y el Alfa sólo agradecía en nombre del pueblo su ayuda.
Jimin bajo del caballo y lo miro este le dedicó una mirada despectiva por una fracción de segundo y siguió hablando con Namjoon,
El Omega sintió su rechazo apenas podia respirar completamente bien pues el ambiente estaba impregnado de chocolate. Dolia joder dolia mucho.
Jimin se puso en una líneas atrás de los guerreros algunos los saludaron entre ellos Yongi, que mostraba su bonita y sincera sonrisa y le ofreció una espada. Jimin la tomo y se preparó para comenzar a pelear.
Pero de repente unos guardias lo sostuvieron.
- ¿Que sucede? ¡Sueltenme!
- El comandante ha ordenado ser llevado a salvo a las cuevas.
- Tu comandante es un idiota.
Pero el guardia no lo soltaba.
- Lo lamento pero tiene que hacer caso.
Jimin suspiro y lo miró amenazandolo
- Suéltame si no quieres que te truene el cuello.
El Alfa lo soltó y fue directamente con el Alfa quien lo volteo a ver dirigiéndole una mirada de odio.
Jimin no le temía ni a él ni a nadie y si el Alfa no lo quería allí se iría al Reyno de Namjoon y ejerceria como un chamán gitano. Otro brillante plan se golpeó mentalmente.
Pero ya no hubo tiempo de más pues llego el ejército invasor y los empezo a atacar brutalmente.
.
Jimin no tuvo oportunidad de pelear ya que el ejército de Namjoon terminó con todos justo cuando la oscuridad empezaba a reynar en el campo de batalla.
Los Omegas y los niños salieron de las cuevas reuniéndose todos en el centro del patio.
Jimin, estaba nervioso no sabía dónde estaban las reliquias, vio a Tae y corrió a abrazarlo. Después de lloriquear un poco ambos le preguntó por sus reliquias y le dijo que Jungkook las tenía en su despacho. Sin pensarlo dos veces fue por ellas corriendo por la militancia hasta llegar a su destino.
Jimin trato de abrir pero no pudo, empujó pero no obtuvo nada.
- ¿Buscas algo?
La voz del alfa hizo que en su piel recorriera una carga de electricidad estremeciendolo. Se volteó y lo que vio en su mirada no le gustó. El Alfa lo odiaba.
.
ESTÁS LEYENDO
¡Soy un Omega!
FanfictionJungkook estaba hechizado, su sentido del olfato no detectaba omegas. Jimin era un omega que solo quería salvarle la vida. - Nunca conocí a un Beta que se obsesionara tanto con ser un omega. - ¿Tu qué sabes de omegas? no reconocerias a uno aunque l...
