14. Vainilla Dulce

21.1K 3K 431
                                        

Dos rayos de luz zurcaron el cielo esa noche durante unos minutos, y después se apagaron, iniciando así el proceso de sanación del alfa.

Jungkook se estiró, sentía que había dormido demasiado, abrió los ojos ¿aún era de noche?

Se sentó tallándose los ojos. Había algo extraño en su habitación, percibió olor distinto algo dulce y ¿vainilla?, le gustaría saber que demonios había querido decir Jimin con que ya no necesitaría más, era obvio que no podía estar solo en esas condiciones.

Se dio la vuelta pero algo le molestó la espalda, de allí tomó un clavo mágico de Jimin, ¿cómo demonios llegó eso allí?

Yongi abrió la puerta.

- Kook que bueno que despiertas, llevas durmiendo todo el día

- ¿Un día? - maldición.

- Sí, ¿ Como te sientes?

- Bien, ¿trajiste alguna planta? huele mucho a vainilla dulce - Dijo tallandose la nariz por  el potente aroma que venía de su casa.

- ¿De qué hablas?

- Hola Jungkook - Tae lo saludo detrás del Yongi - ¿cómo te sientes?

- Oh demonios Tae ¿a que hueles? - Percibió su aroma - ¿kiwi? ¿Cítricos?

Su amigo se olió rápidamente para ver que había mal en él.

- Yo... no lo sé ¿Amor a que huelo?

Yongi se acercó y pego su nariz en su cuello.

- Hueles a que eres mi omega.

Los dos rieron como un par de tontos, besándose.

- uff...- Jungkook volteo los ojos, se levantó y caminó hacia el baño

- ¿Jungkook?

- ¿Eh?

- ¡¡¡Estas caminando!!!

Jungkook observó sus piernas y quedo impactado. Vio sus pies y movió los dedos luego flexiono las rodillas y dio una vuelta. Empezó a reír. Volteo a ver a sus amigos completamente feliz, estos brindaban abrazados y luego fueron por él y lo abrazaron.

Jungkook no podía creer lo que estaba pasando. Después de un rato se vistió y se sentó en la orilla de la cama pensando como podía ser posible.

- ¿Sabes cómo demonios fue esto posible?

Yongi lo miro con duda.

- Solo agradece el milagro, kook, no le busques.

- Tu sabes algo, dime como pasó. - lo miro amenazante.

- No puedo, Tae me mataría.- Yongi salió del  cuarto.

Jungkook jugó con sus pies y disfrutó del movimiento durante un largo rato. Ese delicioso aroma a Vainilla estaba en todas partes se levanto y salió de su casa. Fue a la militancia, todos se le acercaron a saludarlo sorprendidos por el milagro. El estaba más agradecido de tener aire fresco para poder pensar con claridad el deliciosos aroma de vainilla lo hacía perder la cabeza, ya en las afueras unos aromas le llamaron la atención, volteo y los siguió hasta que daba con omegas.

Dio vueltas por El Fuerte viendo con detenimiento los daños en la compuerta. Después ya en su despacho habían roto la cerradura pues no se encontraron las llaves y reviso el desastre que había en la repisa Jimin tenia que ser el responsable cuando se llevó sus reliquias, se sentó, ¿por qué demonios había dejado una de esas reliquias en su casa?. Debía de estar completamente loco, ¡Dios! Que si lo estaba es despedida que le había dado aún lo tenía muy presente. Le gustaría encontrarselo para ver la cara que pondría, se lo imagino corriendo de lado contrario o problamente lo jalaria y lo besaria, si eso era lo que Jungkook quería besarlo vorazmente y follarlo muy fuerte para que se le quitara lo descarado ¡demonios! Si era descarado.

Su erección se movió debajo de su pantalón y la toco, eso era una de las mejores sensaciones de la vida, la sobo y su erección pálpito. Estaba pensando en Jimin, en esa imagen que  le habia dado de su trasero lubricado en su mirada lasciba en sus labios.

Apretó más la mano y sintió placer.

De repente el aroma a vainilla que había olido en su casa le llenó las fosas nasales, su erección brinco ante el.

Tocaron la puerta, el esperaba que la persona dueña de ese delicioso aroma entrara pero para su sorpresa el que entro fue Tae, pero el aroma de Tae era cítrico, como demonios ahora olía a vainilla. Recargo los codos en su escritorio tratando de ocultar su erección.

- Hola Jungkook, como te sientes con tu nuevas piernas ... ehh as de estar como niño con juguete nuevo.

El joven se veía nervioso, lo analizó, este algo se traía entre  manos y ese aroma.

- Si Tae, estoy seguro que tu sabes como fue que volví a caminar... ¿por qué no me dices?

Tae lo miro nervioso,

- Jungkook no quiero ser grosero pero creo que mejor sería que no indagarás , lo importante es que ya estás sano, y bueno vine a preguntarte si no encontraste por allí una de las reliquias  de Jimin, me dijo antes de irse que si la llegases a encontrar que me la dieras..

- Jimin...

- Si... - el omega se veía mortificado.

- ¿Donde está?

- Se fue.

- Dime algo Tae ¿por qué eres tan malo para mentir?

El omega abrió los ojos.

- ¡Aquí hay algo extraño! ¡¿Donde está Jimin?! ¡¿como que se le olvido una reliquia en mi casa ?!  ¡¿que tiene que ver él con que yo esté recuperado?!

Tae lo miro horrorizado.

- Jungkook yo...

- ¡El no te dirá porque no puede traicionar a Jimin! ¡Tae es el menos culpable en toda esta situación! - Yongi entró furioso - ¿Tienes dudas? ¡Preguntale a Jimin directamente! pero te diré algo Jungkook - Yongi lo señalo amenazandolo - piensa bien lo que harás, por que ahora ya puedes detectar omegas, al parecer lo que hizo que recuperarás tu movilidad también te liberó del hechizo, así que tal vez no te guste la realidad.

- ¿Cual hechizo? - Pregunto Tae.

Yongi lo miro en confidencia.

- Vamos . - Lo tomo de la mano jalandolo hacía la puerta.

- Pero la reliquia de Jimin.

- Tae, amor si Jimin quiere su reliquia que venga él a pedírsela, por que soy capaz de matar a mi propio amigo si te vuelve a levantar la voz.

- ¡Esperen! ¿Donde está Jimin?

Yongi volteo a ver a Jungkook que estaba pasmado en su lugar.

- ahora es tu problema - Yongi no podía disimular su enojo, no debió haberle gritado a Tae.

Salieron dejando rastro del aroma de vainilla en su despacho.

Yongi tenía razón era la primera vez que podía oler a un omega, sonrió como un tonto.

- ¡Si había estado hechizado todo este tiempo!

Era tan agradable saber que podía ser un alfa normal, en su pecho nació la curiosidad por todas las sensaciones a las cuales estuvo privado durante tanto tiempo.

Se levantó, caminó por la militancia tratando de captar el olor a vainilla pues ahora estaba seguro que provenía de un omega, un omega que estuvo en su casa, y ahora ese omega estaba en celo, lo buscaría, no debía ser difícil.

Después iría tras Jimin, ese maldiro Gitano no hacía más que meterlo en problemas, pues  ahora tendría que disculparse con Tae.





¡Soy un Omega!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora