Habían regresado a media tormenta pues esta no tenía para cuando terminar.
- Crei que no regresaría aquí nunca.
Dijo Jimin cuando se recostó en la cama de él alfa. Ya se había bañado y cenado. El alfa solo se había bañado y se había ido al fuerte.
No habían hablado mucho, parecían haber dicho todo.
Cerró los ojos y abrazo una almohada suspirando de alivio, no tenía ningún plan, pero el estar allí ya no le parecía más una equivocación. Confiaría en su lobo, que más podía hacer, el alfa le había dado seguridad y en su mirada no había visto rastro duda. El cansancio lo venció y durmió.
◇
Cuando Jungkook volvió encontró al omega durmiendo justo por mitad de la cama. Saboreó su olor y se acercó a el, acomodó su pelo hacia un lado. Que demonios había pasado en la cueva, ¿habían creado un vínculo? el omega se había abrazado en su cuerpo para protegerse de la lluvia y eso se había sentido jodidamente bien, no había sido necesario hablarse más, el alfa había subido el agua para que este se bañara en la tina de su cuarto mientras que el preparaba la cena. Había sido tan sencillo que Jungkook quería gritar de euforia.
Algo explotó en su pecho cuando lo vio cenando con su pelo mojado y una de las camisas de él.
Y él no era fuerte, no cuando el omega más hermoso del mundo estaba en su cocina con una sonrisa en su rostro y enseñando sus largas piernas, solo tuvo tiempo de bañarse y salir huyendo, queriendo gritar de alegría y exaltación a los cuatro vientos cuán feliz estaba.
Había ido a ver a Yongi, contándole todo lo que había pasado, y este lo había felicitado por subirse al tren de la vida con omegas, Jungkook muy a su pesar le tubo que dar la razón, apenas llevaba una hora siendo parte de la vida de un omega y literal no podía no respirar de la felicidad.
Yongi lo escuchó pacientemente cuando le relataba una y otra vez como lo había abrazado durante su trayecto hacia la casa.
Jungkook supo que fue suficiente cuanto salió Tae y se llevó a Yongi enojado por que no podía dormir sin su alfa. Y Jungkook se imaginó a Jimin pidiéndole lo mismo. Sonrio como un idiota. Se retiró dejando ala pareja dormir.
Ahora estaba allí, viéndolo en su propia cama, y solo estaba vestido con su camisa y un calzoncillo encaramado en sus nalgas. Jungkook respiró suavemente aceptando su aroma tratando de controlar sus instintos.
Pero falló, pues el aroma de Jimin lo volco haciendo que su cuerpo se estremeciera, su entrepierna despertó y se alejó de el. Se puso de cunclillas tallandose la cara con desesperación, solo lo había tocado y lo estaba percibiendo. Se dio la vuelta y salió de la habitación, como le diría a Jimin que no podía verlo sin sufrir un colapso mental. Tener un omega era como tener cien guerras en un solo día, y eso que el apenas llevaba unas horas.
Ceno y se acostó en el sofá. No quería acosarlo, no quería tocarlo sin antes tener su permiso.
- ¿Jimin enemigo mío me das permiso de hacerte el amor? - Pedazo de idiota.
Claro que le quería hacer el amor, pero había algo más, era la necesidad de respetarlo y protegerlo, y eso también lo incluía a el. Cerro los ojos y se hizo una promesa, nunca se dejaría nominar por sus instintos de lobo alfa, siempre pensaría antes en el bienestar de Jimin.
- Junkook ¿Que haces allí?
La voz de Jimin hizo mella en el poco control que tenía Jungkook sobre si mismo, pero eso no tenía por qué saberlo el omega.
Así que se levantó y fue asu lado.
- Yo pretendía dormir allí, para no despertarte.
El omega sonrio.
- ¡¡Oh por dios, tus ojos brillan como estrellas!! ¡¡¡Tienes la más hermosa sonrisa de todo el jodido mundo!!! ¡¡Dejame hacerte el amor ahora!!
ESTÁS LEYENDO
¡Soy un Omega!
FanfictionJungkook estaba hechizado, su sentido del olfato no detectaba omegas. Jimin era un omega que solo quería salvarle la vida. - Nunca conocí a un Beta que se obsesionara tanto con ser un omega. - ¿Tu qué sabes de omegas? no reconocerias a uno aunque l...
