El sol de un nuevo día reposaba sobre las cabezas de los ciudadanos y uno que otro country acompañado de un calor reconfortante.
El transcurso continuaba, y ningún alboroto alteraba la paz que se sentía.
Incluso el anterior secuestro fue olvidado y eran sensación los problemas de las potencias actualmente.
Entre tanto, un boliviano esperaba sentado en uno de los parques, bajo la refrescante sombra de uno de sus árboles; pese a estar en el centro de aquella ciudad, podía encontrar algo de paz sin muchas personas alrededor; con algunas tiendas que lo acompañaban.
No había mejor lugar para quedarse a pensar y descansar.
Recostado entre el verde pasto, disfrutaba del día, este lugar le era muy reconfortante aunque por más que lo piense, no recordaba haber ido allí antes.
Suspiró hondo, ya estaba aburrido de seguir esperando.
Hace media hora que debieron encontrarse, y hace quince minutos que llegó por su típica hora tarde, aún así se preocupó que no se encontrara.
Se sentó bajo la sombra, admiro una vez más la primavera asomada y reflejada por los árboles y bellas flores coloridas.
Similar a lo verde de su dañada «Amazonas» un dejavu, pero nuevamente no recordaba haberlo dicho.
Su dolor recibido por ese espantoso incendio acompañado de algunas vendas cubriendo su cuerpo por las quemaduras que todavía no sanaban.
Dio un bostezo, ya aburrido y con algo de hambre se levantó para dirigirse a algún puesto cercano de dulces, de no ser por el mensaje confirmando que el otro llegaría se habría retirado.
Definitivamente preguntaría porqué de su tardanza.
Le dieron su pedido dejando el dinero, antes de retirarse escuchó una voz bastante familiar.
Siempre la aborreció, pero le pareció nostálgica.
—No puedo weón.
—Che boludo, siempre decís lo mismo. ¿Dónde quedó tu espíritu de "que todo se vaya a la mierda que yo le doy"?
—Estoy ocupado, ¿tú no lo estaí?
—¡Esto es un quilombo! Cambiaste demasiado desde que se encontró a Bolivia, ¿viste?
Con un ceño fruncido lo miró, para luego seguir con su camino un poco cabizbajo.
—Olvídalo weón —avanzó con más rapidez dejando atrás al argentino todavía insistiendo.
Bolivia salió del escondite improvisado, detrás del puesto de dulces. Con una mirada preocupada. Sin notarlo tocó su pecho levemente, comenzó a dolerle, sólo un poco pero era suficiente para incomodarlo.
Quiso decir alguna palabra, ante una urgencia, desde hace tiempo que no veía al chileno molestándolo y se insistió a decirle algo. ¿Pero qué?
Su desconcierto aumentaba observando a la dirección de ambos countries que siguieron alejándose.
—¡Boli! —unas manos lo tomaron de los hombros; el nombrado sobresaltado forcejeó para soltarse y voltear a verlo con temor—. ¿Te encuentras bien Bolivia?
—¿Eh? S-sí, yo sólo... —se avergonzó por su extraña actitud y giró a ver por última vez al chileno dejando de ser visible a la lejanía—. No es nada.
El peruano lo notó.
—Ya es tarde, ¿nos vamos pe'? —ofreció su mano al más bajo. El bi-color le ofrecía una sonrisa ante la repentina duda en los ojos del boliviano.
—O-ok...
La tomó y le siguió.
«Que extraño, por un momento pensé sentir algo por el tonto roto, ¿Pero qué me pasa?»
Miró al mayor.
«De todos modos no importa, si estoy al lado de Perú, nada importa»
Una sonrisa en el tricolor fue suficiente para confirmar que ningún recuerdo volvió, el bicolor suspiró aliviado a sus adentros.
Los traumas siempre quedaron, y sin saberlo todo lo que "aprendió" en el transcurso se convirtieron en parte de sus pensamientos.
No sería algún síndrome, las pesadillas siempre quisieron perseguirlo. Así que su cerebro hizo lo mejor para olvidar el dolor.
Pero, todavía quedó la última carta que Bolivia no recibió.
«¿Por qué te fuiste Bolivia?»
Nunca tuvo el valor de dársela, quedó olvidada junto a los recuerdos y una carta de amor.
Un amor que nunca podría existir.
___________________________________
Mi Territorio,
Mi Propiedad
______________________________________
N/A:
Gracias a todos por leer este intento de historia, jaja, no pensé que tendría apoyo ni interés para molestarse.
Siempre me fue mal en mis obras, y que por primera vez tenga algo de interés me es muy emocionante.
Además, puede que cree otro epílogo, como un universo alterno de esta misma historia.
Sólo es posible.
En todo caso, estoy convencida y traeré más libros de este estilo con algunos finales felices justos.
Mi cuenta de Tumblr: amyarlehamato7 para los dibujos.
«Limites» será publicado luego de tener a los ganadores del concurso.
Para los que no lo leyeron es una historia ChiBol, no recomiendo a los que quieren a Chile como el bueno.
//Algunas partes del libro serán editadas pero no cambiarán en nada la historia, y las notas de autor también serán eliminadas//
20 / 12 / 2019
ESTÁS LEYENDO
Mi Territorio, Mi Propiedad
RandomAlgún día volverás a mi, mi amado Alto Perú. . . . Un juego propuesto para saber si escaparía de sus garras o quedará sometido a sus deseos. ¿Podría descubrirlo a tiempo? 1° TEMPORADA Parejas principales: Perú x Bolivia Chile x Bolivia Leve: Parabo...
