CAPÍTULO 9_Parte 1

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-ZAMY!!- la voz de una niña pequeña se escuchaba desde el otro lado de la puerta de su habitación -MAMÁ PAPÁ AYÚDENME!!- Los gritos seguian y nadie acudía a su auxilio -PORFAVOR-

-¿Amy?- la voz de una mujer apunto de llegar a la tercera edad se escuchó en el pasillo -¿Querida estás bien?-  la señora Denise se hacercó a la puerta e intento girar la perilla buscando abrirla lo más rápido posible pero sin exito -querida abre la puerta-

El sonido de cosas callendoce y pasos rápidos se escuchaban al otro lado de la puerta hasta que lentamente la vos disminuía para finalmente quedar todo en silencio.

-Amy porfavor háblame ¿Que pasó?- nada

El pánico invadió el alma de la mujer comenzando a tratar, de manera brusca, abrir la puerta y todo con el mismo resultado.

Llamó inmediatamente al chófer del hogar, su habitación estaba al otro lado de la mansión hací que para mayor rapidez lo llamo por teléfono, en cuando le contó la situación el hombre tardo unos pocos minutos en llegar corriendo al lugar, un zorro rojo que apenas llegaba a los 30 años de edad y su nombre era Mike.

-¿Aún no ha podido abrir la puerta?- pregunto el hombre con la respiración ajitada, Denise solo negó con la cabeza, su voz no salía y se notaba realmente nerviosa -¿En donde están su padres?-

-salieron en la madrugada a divertirse un poco y aún no llegan- la voz de la mujer era quebrada y tartamudeaba ligeramente.

-intente contactarlos- el zorro golpeó la puerta con su pie repetidas veces hasta que finalmente se abrió a la sexta patada.

Y ahí todo se volvió una pesadilla, la habitación estaba vacía con todas las cosas tiradas por el suelo y la puerta del balcón estaba abierta, Amy no estaba.

...

Llegó el viernes y los alumnos estaban que saltaban de alegría, era el último día de su primera semana, llegaría el sábado y el mariscal de fútbol americano había planeado una fiesta, un equidna rojo, con un cuerpo robusto en los que los protagonistas eran su anchos hombros y sus fuertes brazos, todos estaban invitados, todos menos los nerds obviamente, la fiesta sería en su casa sus padres salieron de viaje y el aprovecharía la oportunidad de que su casa estuviera sola.

Mientras él y su equipo caminaban por los pasillos de la escuela invitando en su pasó a los estudiantes a su fiesta, logro divisar a las gemelas Rose guardando sus pertenencias en sus casilleros, Knuckles no perdió oportunidad y se acercó a ambas.

-¿Que tal señoritas?- pasó cada uno de sus brazos por sobre los hombros de cada una de las chicas poniéndose en medio de ambas -espero que asistan a mi fiesta mañana, pueden llevar a quien quieran, mientras más mejor- y así como llego se retiró dejando a ambas sin poder decirle nada.

-¿Tú que dices?- pregunto Zamy.

-dijo que podíamos llevar a quien quisiéramos-

Ambas hermanas se vieron con complicidad y tras pensarlo por unos breves segundos la desición había sido tomada.

La campana del inicio de clases sonó y ambas caminaron a la par hacia su salón de clases con total calma.

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