Era su turno de pelear y estaba un poco nerviosa, no por dudar de sus habilidades- jamás lo hacia- sino de si algo sucedía con su ojo. Si lo de Sasuke y ella estaba conectado cabía la posibilidad de que algo sucediera con ella también, lo que le preocupaba de sobremanera. Aun así intentaba mantenerse tranquila, no le demostraría a su rival el estado mental en que se encontraba.
Por otra parte, en el lugar que serian las gradas, todos los jounnin le prestaban suma atención a la Hatake. Los de Konoha, quienes la conocían desde que era bebe, querían ver como se las ingeniaría para derrotar a su contrincante. Los demás para ver si cumplía con sus expectativas.
“ la hija de Kakashi, esto se pondrá interesante”
Pensó el jounnin de Otogakure mientras se relamía los labios con su larga lengua. Por otra parte, los mas allegados a Hikari simplemente miraban. Ellos sabían de lo que ella era capaz y no tenia expectativas excesivas , el apellido para ellos era algo secundario. Todas las esperanzas estaban puesta en ella y su apellido, cosa que Hikari ya sabia, había vivido toda su vida con aquello pegado a la espalda.
— ¡Tu puedes Hikari, pártele la cara!— grito Naoki con todo el aliento que su cuerpo pudo. Hikari lo observó desde abajo, viendo su enorme sonrisa. aunque no era el único, lee también le estaba dando ánimos.
Se posicionó enfrente de aquel joven de cabellos rubios. Tenia un protector de alguna aldea que ella no conocía, debía de ser de algún país pequeño y casi desconocido. Tampoco le había prestado atención a su nombre, no le parecía necesario saberlo, ¿acaso era necesario?, pues para ella no. Su apariencia tampoco le llamaba la atención, solo era el típico rubio de ojos azules.
— Bien, comiencen— dijo Genko apartándose de inmediato de aquellos dos gennin.
La batalla dio comienzo de inmediato con una lluvia de shurikens por parte del joven. Hikari con un kunai desvió las que se clavarían en su cuerpo, las demás las dejo para que se clavarán en el suelo. Con movimientos rápidos se acerco al joven y le golpeo el rostro con una patada. El rubio callo al suelo por la inercia del golpes y Hikari no perdió su oportunidad. Ella volvió a atacarlo con otra patada, pero él la esquivo rodando por el suelo. Se incorporo y cuando tenia pensado correr para una dirección para distraerla, Hikari le lanzo un kunai justo a la mitad del caminó para que se detuviera.
Hikari volvio a acercarse al rubio y una batalla de taijustu se hizo presente en el lugar. Esquivaba los golpes con facilidad, aquel chico era mucho mas lento que ella. Con uno de sus puños golpeo nuevamente el rostro del muchacho y sin esperar para que reaccione, impacto una patada en su estomago. El joven voló hasta golpear la pared, logrando hacerle un par de grietas. Los jounnin de otras aldeas no pudieron hacer otra cosa mas que sorprenderse, quizás sus expectativas si se cumplirían después de todo.
— Que fuerza— comento un poco sorprendido el gennin de la arena con la cara pintada .
— ¡Así se hace Hikari-chan!— prosiguió a gritar lee.
Hikari solo ignoro el grito de su amigo y siguió en alerta por si aquel chico se levantaba, lo cual hizo. Aun cuando el joven se había levantado, se encontraba un poco mareado por la contusión en su cabeza, no creía que aquella chica tuviera esa fuerza. Él se abalanzo hacia Hikari con un flujo de chacra en las manos, pero aun se encontraba un poco mareado y eso afecto en sobremanera a su velocidad. Hikari al notarlo tuvo la intención de esquivarlo con facilidad, pero su cuerpo la traiciono. En el momento en que el joven volvía a atacarla, una fuerte punzada regreso a su ojo, impidiéndole que reaccione como era debido y recibiendo el golpe en pleno pecho. No tardo en caer al suelo sintiendo como su pecho ardía y se le dificultaba un poco respirar. Aquello no era bueno, ya tenia bastantes problemas relacionados con su ojo para añadir otro las.
Con dificultad se levanto del suelo, sintiendo aun aquella punzada en su ojo, estaba durando mas que antes y eso le preocupaba.
ESTÁS LEYENDO
Yoake no Hikari
Fiksi PenggemarNadie supo de dónde vino. Una noche cualquiera, una bebé apareció frente a la puerta de Hatake Kakashi. No había señales de lucha, ni pistas, ni un solo ruido. Solo una niña pequeña y tranquila. Por orden del Hokage -y quizás por una herida que aún...
