Parte 7: Jealousy

992 102 27
                                        

Abajo, en el lobby, Alastor se enfrentaba a las dos mujeres, que lo miraban frunciendo el ceño.

-Querido, tienes aquí dos días. ¿Y ya la marcaste? Es solo una niña. - Alastor trataba de excusarse cuando fue interrumpido por Mimzy.

- Como pudiste ponerle las manos encima, Lucifer te hará trizas. – El demonio de la radio, levantó una ceja, burlón. -Quiero ver que lo intente- Hizo una pausa, para acomodar el cuello de su blazer - Las circunstancias fueron, particulares, me, me deje llevar, y esa niña no paraba de burlarse de mí. Era irresistible. Además, a mi defensa, ella tiene mínimo dos mil años, y yo solo tengo noventa desde que llegue aquí. - Sonrió ampliamente para las dos hermosas mujeres frente a él. Las dos levantaban una ceja y tenían los brazos cruzados. Apareció a sus espaldas y las tomo del brazo, invitándolas a conocer el lugar.

Alastor se acercó a Rosie, mientras Mimzy vociferaba que ya quería irse.

- ¿Recuerdas el plan de Vox? – En el rostro de Rosie, se instaló una sonrisa amplia, como la de su interlocutor. - Parece que un artefacto similar al que él nos describió, se encuentra aquí. La princesa sabe usarlo.

Avanzaron por los pasillos, Rosie emitía sus recomendaciones sobre el lugar, mientras Alastor hacía lo propio por materializarlo, y conversaban animadamente, mientras Mimzy los seguía una decena de pasos más atrás, con una expresión de fastidio.

Volvieron al lobby, y Rosie sacó un par de paquetes de la maleta donde habían traído a Angel Dust. Se los extendió a Alastor, quien los teletransportó rápidamente.

- Ahora entiendo. Me alarmé un poco cuando me contactaste para pedirme un vestido de mujer -Rosie hacía una mueca burlona. - No podré venir todos los días, como me habías pedido, pero creo que esa niña tiene mucho talento para poder terminar de poner este lugar en condiciones. Espero que, en el plazo de tres semanas, se pueda anunciar el gran evento de inauguración. – Alastor miraba a Rosie con nostalgia. Hacía ya cuarenta años que la conocía, la única de sus víctimas que había sobrevivido, gracias a su audacia y particular personalidad. Alastor gustaba de ella desde el principio, pero estaba casada en aquel entonces. Su esposo fue eliminado en uno de los exterminios unos años después, Alastor creyó ver una oportunidad, pero Rosie nunca dio indicios de sentir interés por él. Actualmente era una de los altos mandos en la ciudad, y su relación había caído en la categoría de amistad estrafalaria.

-Bueno, hermosas damas, espero verlas pronto – intentó despedirse de Mimzy, quien ya había caminado lejos y hacía una seña obscena con la mano.

-Muchas gracias Rosie. En cuanto a lo de la princesa, quisiera ser yo, quien le dé la noticia a Lucifer. Quiero ver la expresión en su rostro – Rosie notó que el elevador se abría con la joven princesa dentro. Así que tomó con un dedo la barbilla de Alastor, elevando su rostro y depositando un breve beso sobre sus labios. Despidiéndose rápido y siguiendo a Mimzy. Alastor se había quedado inmóvil, sin comprender que acababa de pasar.

Detrás de él, Charlie avanzó hacia la cocina, pasando de largo a Alastor, sin decir una palabra. Él sonrió, notando en seguida que estaba celosa. La vio pasar con su plato de panqueques de camino al comedor, donde ocupó una mesa, y comió despacio. Alastor quiso acercarse, pero Razzle y Dazzle se materializaron en el aire, sentándose con ella, y mirándolo fijamente en tono de advertencia. Terminó su desayuno y dejó sus platos en la cocina. Avanzó por el lobby en dirección al elevador, pero, recordando lo que había pasado un rato antes, decidió subir ágilmente por las escaleras hasta el treceavo piso. Abrió la puerta de su penthouse y se deslizó dentro. No estaba de humor para lidiar con celos estúpidos.

Se acercó a Vaggie que dormía aún. Y la abrazó por encima de las cobijas, aspirando el aroma en su cuello. Sonrió. Ese era su lugar en el mundo.

Somewhere Only We Know (Chalastor )Where stories live. Discover now