Parte 21. Can you Keep a Secret?

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Alastor avanzaba rápido. Sus pisadas sobre el piso encharcado de aquellas catacumbas se escuchaban acompañadas de un eco, al igual que las de Harold Von Eldritch, que corría a la par, con una expresión de profunda preocupación.

Después de meses de intenso patrulleo, uno de los esbirros de Alastor había dado el pitazo del avistamiento de una mujer con las características de la hija mayor de los Von Eldritch.

Con ayuda de Alastor, se habían teletransportado al lugar.

Hellsa tenía un aspecto terrible, estaba muy delgada. Al verlos, en seguida dio media vuelta y echó a correr hacia el sistema de drenaje. Alastor y Harold la siguieron hasta que el camino se hizo laberíntico, ya no estaban en el drenaje, sino en unas catacumbas extrañas. Teletransportarse ahí no era una opción, por el riesgo de perder al objetivo. Así que ambos demonios corrían a la par, siguiendo a la figura andrajosa que habían avistado.

Al fin, llegaron a un lugar en donde había luz natural y una bóveda de cantera rosa. En el centro, Hellsa Von Eldritch, con el libro del Arca en la mano, extendía hacia ellos su mano abierta.

- ¿Hellsa? – Harold dio un paso adelante, pero ella estaba demasiado tensa y dio unos pasos atrás.

- Tranquila, soy yo, soy tu hermano. Harold. – Extendió su mano hacia la mujer andrajosa frente a él.

- ¿Harold? – Con una mano seguía apuntando hacia Alastor.

-Hellsa, ya todo esta bien. Ya no es necesario que hagas esto. – Su voz era suave y dulce. Se había aproximado y faltaban solo unos pasos para tenerla a su alcance.

- La sobrepoblación del infierno ya no es un problema. – continuó – Encontramos una manera pacífica de terminar con ello. – Hellsa hizo el ademán de bajar el libro.

- Charlotte Magne tiene la solución a todo esto, no te preocupes, no habrá represalias para nadie. – Los ojos de Hellsa comenzaron a iluminarse con una luz verde brillante.

-Charlotte Magne ... - Su voz era pastosa y profunda.

- Sí, ella encontró una buena solución. Podemos salir de aquí y tu podrás volver a vivir tu vida, a mi lado. – Harold hablaba en serio, mientras se aventuraba a dar otro paso mas cerca de su hermana.

Hellsa miraba al piso, sin moverse.

-Solo necesito que salgamos de aquí, liberaremos a los demonios reclutados y todo habrá terminado. – Su voz era tranquila y amorosa.

Por fin, logró alcanzarla. La abrazó con mucho cuidado, rodeándola por la cintura y levantándola.

Ella dejó caer el libro.

Alastor hizo el ademán de acercarse para tenerlo en su poder.

- ¿Quién es este? – Alastor levantó la mirada, encontrándose con los ojos verdes de Hellsa.

-No te preocupes querida – Harold seguía abrazándola. – Es el Demonio de la Radio, está aquí para ayudar. -

- ¿Ayudarnos? –

Harold se separó un poco de ella y la miró a los ojos. Le sonrió sinceramente. La bajó y la tomó de las manos.

-Alastor es el prometido de Charlotte, está aquí para ayudar. – Hellsa dio un paso atrás al escuchar aquello.

- ¿Prometido?, Harold, tu deberías ser el siguiente Rey, no este demonio de baja categoría. Creí que tenías mas ambiciones. ¡Mira a donde he llegado por el bien de nuestros intereses! – Hellsa había retrocedido.

Somewhere Only We Know (Chalastor )Where stories live. Discover now