Parte 18: Do you Remember?

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La tierra era húmeda y caliente. Era difícil caminar sin resbalar, el paraje, desolado y sin vida. El joven caminaba entre escombros de una antigua residencia, consumida por el clima habitual del infierno.

Harold Von Eldritch era un hombre bien parecido. Las personas que lo conocían en el medio público, lo tenían por una persona callada y reservada. Para los medios, siempre hablaba con propiedad y era considerado un caballero.

Harold había crecido en una familia que lo mantuvo siempre a raya, sin muchas libertades. No podía quejarse de que algo le faltara, salvo el contacto familiar y el sentimiento de ser amado.

La única persona que lo había hecho sentir el cobijo de una familia, era su hermana Hellsa.

De niños, ella siempre lo procuró, ella le leyó para dormir, y limpió sus lágrimas. Ellos crecieron juntos y felices en esa casa, que ahora estaba en ruinas.

Era espeluznante ver el alcance del poder de Lucifer. Los muros se habían partido por la mitad, y el techo se había colapsado en todas las habitaciones. Harold llegó al lugar donde habían encontrado los restos de sus padres. A su mente vino el recuerdo de ese entonces, hace tantos años.

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Ese día, Harold había salido a buscar a su hermana, que se comportaba de una forma extraña y errática, desde que tenía el libro de Lucifer en su poder. Faltaba una hora aproximadamente para que iniciara el exterminio.

La buscó en todas partes. Se sentó en el césped rojizo y observó la ciudad pentagrama, que se alzaba más abajo, en el círculo más profundo del infierno.

Sobre el mismo círculo en el que se hallaba la mansión de los Von Eldritch, unos kilómetros al frente, se alzaba la mansión de los Magne.

Charlotte Magne, su novia en ese momento, había sido recluida para protegerla, estando tan cerca del inicio del exterminio.

La princesa del infierno era una chica agradable, pero increíblemente aburrida. No hablaba de otra cosa que no fueran libros y lugares de fantasía. Continuamente tenía que cortar esas conversaciones, lo que hacía que la princesa llorara. Ella gustaba de tomarle las manos y querer que la abrazara todo el tiempo. Harold había sido criado con el mínimo contacto físico, así que le resultaba incómodo ese comportamiento. Todos los días, Charlotte lloraba por una u otra razón.

Un destello de luz llamó su atención. En la mansión de los Magne, uno de los pisos superiores se iluminó por completo. Harold se puso de pie. "Charlie".

Llevaba ya unos minutos corriendo sin parar, cuando avistó a su hermana, que corría en su dirección. Lucía eufórica, aunque un poco asustada. Llevaba el libro de Lucifer en los brazos y le hizo un gesto para que la siguiera.

Harold se detuvo un momento, mirando hacia la mansión de los Magne. El grito de su hermana que reclamaba que lo siguiera, hizo que desistiera de ir a buscar a Charlie. Se refugiaron en la mansión de los Von Eldritch. Hellsa se reía con el libro de Lucifer en el regazo. Unos segundos después, el gran reloj del centro de la ciudad, inhabilitado hasta ahora, retumbó con sendas campanadas. Harold se acercó a la ventana. De la mansión de los Magne había salido una figura alada, y brillante, que enseguida se precipitó sobre la ciudad.

Durante las siguientes doce horas, Hellsa dio vueltas por la habitación. Estaba emocionada pero asustada.

-Tenemos que ocultarnos hermano, Lucifer lo sabrá pronto. – Caminaba sin parar. Harold quiso hacer que parara, pero un fuerte ruido llamó su atención.

Somewhere Only We Know (Chalastor )Where stories live. Discover now